SOCIEDAD

NUEVA FECHA

El Aeroparque Jorge Newbery estaría habilitado a partir del 15 de marzo

Los trabajos de remodelación insumieron una inversión de $5.000 millones e incluyeron la prolongación de la pista principal, el balizamiento, las calles de rodaje y reformas en el hall central. Cambiará su calificación hacia terminal regional donde podrán operar aeronaves de mayor porte que las actuales como los A 330 de Aerolíneas Argentinas.

Las obras que cambian por completo la estación aérea porteña estarían terminadas, en líneas generales, sobre las pistas y las calles de rodajes. Aunque los trabajos continuarán en el interior del edificio mientras se espera que el Organismo Regulador del Sistema Aeroportuario verifique los trabajos y sugiera eventuales correcciones.

Las trabajos se desarrollaron en un 70 % del total proyectado. Una vez que concluidos  serán necesarios algunos días más para hacer las pruebas de toda la infraestructura.

Si todo marcha como hasta ahora, las nueva instalaciones de la estación aérea porteña tendría su fecha de reactivación entorno de mediados de marzo, conforme se cumplan las inspecciones que suelen tener sus tiempos.

Por lo que se observar en el lugar la remodelación está cumplida en un alto porcentaje aunque faltan reformas el edificio central, no en el nuevo donde funcionan las oficinas de Aerolíneas Argentinas.

La última gran remodelación se había realizado en los años 70, antes del Mundial de Fútbol. Luego hubo obras de modernización de algunas áreas, pero que fueron parciales. La demolición completa de la vieja pista, se realizó noviembre y parte de los restos y escombros se usaron para el relleno de la nueva, un corredor de hormigón que va en paralelo a las avenidas Cantilo y Costanera Norte.

De ahora en más extensión del sector de aterrizajes tendrá 2.700 metros de largo, 590 metros más que antes. Sumó 340 metros hacia el norte y 250 hacia el sur. También es más ancha: mide 60 metros, cuando antes eran 40. Y se agregarán 5 metros de hormigón y 7,5 metros de cada lado del concreto asfáltico.

Estos cambios harán que el aeroparque cambie su calificación a Regional lo cual implica la aceptación de maquinas de mayor porte, como los A330 de Aerolíneas, u otros costos operativos mayores que correrán por cuenta de las empresa que contraten los espacios.

"La pista propiamente dicha está terminada. Ahora se está trabajando en los rodajes, que son las calles por las que los aviones acceden a ella, y en los márgenes. También en las franjas, que son esos paños de pasto a los costados, porque hay que nivelarlas", cuenta el arquitecto Jorge Leggieri, gerente de Obras de Infraestructura Aeroportuaria del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA).

Las calles de rodaje a las que se refiere son utilizadas también como salidas rápidas, que permiten a un avión ir a la plataforma después del aterrizaje. De esta manera se agiliza la operación y se libera la pista para nuevos despegues o aterrizajes.

La obra incluye un nuevo hall de arribos y partidas para vuelos internacionales, con mayor infraestructura y confort para los pasajeros. Estará ubicado junto a dónde hoy se observa el estacionamiento norte. La necesidad de ampliar la terminal surge de la idea de que todos los vuelos a países de la región vuelvan a operar desde este aeropuerto metropolitano. Por eso, ganarán espacio las salas de embarque, los controles de seguridad y migratorios, las zonas de despacho y retiro de valijas y el área del check in.

Otra parte importante de la renovación está vinculada al balizamiento. Como Ezeiza, el Aeroparque tendrá categoría 3, lo que le permitirá realizar despegues y aterrizajes en condiciones meteorológicas adversas. "Casi el total de los aeropuertos del país tienen una categoría 1 de balizamiento, lo que es suficiente para operar", explican desde la concesionaria Aeropuertos Argentina 2000.

Aeropuertos Argentina 2000 llevó adelante el proceso de diseño, licitación, contratación y dirección de obra. El ORSNA las evalúa y aprueba y, además, se encarga de fiscalizar y certificar. Los trabajos se financian con fondos públicos de asignación específica del Fideicomiso para el Fortalecimiento del Sistema Nacional de Aeropuertos (FFSNA). Se trata de una inversión de $5.000 millones.