Hace unos días, Jorge Merlo, jefe comunal del Valle de Anisacate, localidad situado a 47 km de la Ciudad de Córdoba, destacaba la importancia de que "Walter Saieg haya vuelto a su banca".
PUESTOS CLAVE
Transporte: Bajo la compleja repartija de cargos para compensar apoyo electoral, quedaron sillas (millonarias) vacías
La Secretaría de Transporte está vacante desde hace un mes y medio como resultado de haber sido utilizada como compensación por apoyos electorales. Así las cosas, las consecuencias son fáciles de anticipar: falta de especialistas, sillas vacías, y mucho dinero en manos de "nadie"...
"Tengo un excelente trato con el doctor Saieg y me parece bárbaro que se haya incorporado. Es un nexo muy importante con el Gobierno provincial. Soy un agradecido de todos los que me tendieron una mano cuando la necesité", dijo.
Sin intención de ir contra las palabras de Merlo, ¿qué queda para la Secretaría de Transporte de la Nación, que durante tanto tiempo fue un lugar de alto perfil y actualmente, enredada en las internas del gobierno, es solo una silla vacía desde hace casi 2 meses?
El área es estratégica al punto que manejó, el año pasado, subsidios por $134.162,5 millones, sin incluir otros casi 50.000 millones para Aerolíneas, de acuerdo con datos de la consultora ASAP, que publicó el diario 'La Nación', aunque otras estimaciones elevan esa cifra.
El Ministerio de Transporte, que maneja el diputado Sergio Massa a través del ministro Mario Meoni, es una clara muestra de la compleja forma en que el gobierno de Alberto Fernández se dividió los cargos en el gabinete.
A fines de diciembre renunció el cordobés Walter Saieg, un funcionario prácticamente ausente, que llegó a ese lugar por la compensación al apoyo electoral al senador por Córdoba Carlos Caserio.
La esperada renuncia de Saieg llegó en diciembre, y desde entonces los nombres van y vienen en la mesa de compensaciones de Massa y Caserio.
El candidato que suena es Rodrigo Rufeil, un exintendente de la localidad cordobesa de La Calera. Pero el hombre fue denunciado por Elisa Carrió en 2018 en una causa por presunto enriquecimiento ilícito cuando era intendente. La misma se concentra en tres supuestos: "Opacidad y falta de transparencia en la información pública, sociedades que realizan obras públicas conformadas por amigos de las autoridades locales y enriquecimiento inexplicable de sus patrimonios".
Según el diario 'La Nación', aquella situación condiciona el nombramiento dado que sus padrinos saben que no será fácil tirar el futuro secretario a la opinión pública con aquel antecedente irresuelto, e intentan por estas horas lograr el sobreseimiento definitivo para avanzar con el acto administrativo, dado que Rufeil cumple con las condiciones que parece buscar Caserio a la hora de proponer nombres para esta secretaría de Transporte: esto es, "no conoce nada del tema más que haber subido a colectivos hace tiempo y, ahora, a aviones".
Sin embargo, hace 2 días, el diario cordobés 'El Alfil' publicó que el actual legislador provincial deslizó en una entrevista con el diario 'La Unión', de Sierras Chicas, que no asumiría en la secretaría de Transporte de la Nación, como se esperaba.
Otro de los provincianos que llegaron a los despachos nacionales fue Gabriel Bermúdez, quien tuvo desencuentros políticos con Caserio y entonces el senador optó por separarlo del cargo.
Pero para ese entonces, Massa ya había conocido al funcionario y lo contrató como asesor con un cargo en el Congreso. Por estas horas ocupa una oficina en el Museo Ferroviario a resguardo del tigrense.
Según aseguraban fuentes consultadas por el diario 'La Voz' de Córdoba en octubre del año pasado, en primer lugar, "el desenlace se dio por el desgaste que tuvo la relación entre el ahora renunciado y el senador Carlos Caserio, quien lo convocó para ese puesto en el Ministerio de Transporte.
Caserio habló en los últimos días con Meoni y acordó el desembarco del riocuartense Farina, un dirigente que siempre respondió a la estructura delasotista del PJ provincial.
El principal reproche hacia el paso de Bermúdez por el cargo no es técnico sino político, y tiene que ver con la "falta de compromiso" en el trabajo territorial de construcción del albertismo.
Además, hubo un punto de inflexión meses atrás que dejó su situación al límite: en una conferencia que dio Bermúdez en la Fundación Mediterránea, expuso sobre el Ferrourbano, el sistema de transporte tantas veces prometido para Córdoba capital.
Esa participación fue interpretada por el sector de Caserio como una movida personal e inconsulta.
También se le atribuye a Bermúdez –algo que molestó al sector de Caserio– que haya "operado" en medios porteños y cordobeses la información de que, junto con él, también dejaría la gestión Walter Saieg, a cargo de la Secretaría de Transporte".
Tal como acordó Caserio, asumió en su reemplazo otro cordobés, el delasotista Marcos Farina, hombre que tampoco conoce los vericuetos del transporte. Cuentan que el propio Bermúdez lo presentó a cambio de que dejara en su lugar al equipo que estaba. Farina aceptó, y ni bien asumió borró de un plumazo a los predecesores.
En este marco, nunca intervino ni dominó divisiones, Meoni. Como tampoco lo hace ni él ni nadie el ministerio en los temas aerocomerciales. Ahí manda La Cámpora.












