POLÍTICA

ANTE UN DIFÍCIL 2021

Sarlo contra Cristina: "No da puntada sin doctrina"

La escritora Beatriz Sarlo sostuvo que a través de las cartas que hace públicas Cristina Fernández "sienta doctrina" para "modificar la Constitución", "cambiar el régimen que arma la trama de poderes en los tres poderes" del Estado y "cambiar la Corte Suprema". Cuestionó que "se piensa a sí misma como la más alta representante de los argentinos", y anticipó un "2021 muy difícil, porque esta fractura ha profundizado las peores condiciones económicas y sociales", sentenció.

La escritora Beatriz Sarlo sostuvo anoche que, a través de las cartas que hace públicas, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner "sienta doctrina" para "modificar la Constitución", "cambiar el régimen que arma la trama de poderes en los tres poderes" del Estado y "cambiar la Corte Suprema". "La vicepresidenta no da puntada sin doctrina", afirmó anoche por el canal 'TN'.

También cuestionó que "se piensa a sí misma como la más alta representante de los argentinos" y que el "problema" es que hay una considerable mas de argentinos que coincide con ese pensamiento y con esa imagen".

Además, Sarlo criticó "la cultura del IFE", porque en los barrios populares más pobres termina en una "tranza siniestra que se está dando entre el tráfico de drogas y los pibes de 15 años, como mulas" y advirtió sobre los problemas de que generará la falta de escolaridad.

"En las cartas la vicepresidenta sienta doctrina, quiere modificar la Constitución, quiere cambiar el régimen que arma la trama de poderes en los tres poderes, quiere cambiar la Corte Suprema. La vicepresidenta no da puntada sin doctrina", opinó la escritora.

En el mismo sentido, indicó que "la carta de la Corte hace suponer que ella tiene otro modelo". "Es una intervención para que le levanten todos los juicios rápidamente, pero también pareciera que tiene otro modelo de Justicia: 'la Justicia que me hizo esto a mi no es una justicia que deba perpetuarse en la Argentina'. Con la vocación que tiene Cristina de unir su destino al de la República, es probable que uno podría decir que se origina ahí", indicó.

"Ella se piensa a sí misma como la más alta representante de los argentinos y hay una considerable masa de argentinos que coincide con ese pensamiento y con esa imagen, porque sino no sería nuestro problema", agregó.

A partir de sus participaciones en las marchas que se realizaron a lo largo de este año, Sarlo dijo que pudo ver "una sociedad cada vez más empobrecida y fracturada", y cuestionó que "todos los discursos que quieren plantear una postura optimista pasan por encima la situación gravísima de la Argentina".

Para la escritora, "la Argentina es un país completamente fracturado por líneas diferentes, ideológicas, sociales, económicas y culturales", en el que "las mujeres ya no marchan heridas como hacen años; marchan arrastrando bultos, algunos de esos bultos son botellas de gaseosas y otros son niños" y en donde se ve "una sociedad donde no solamente el Estado no cuida a los más pobres sino que los más pobres ya están tan curados en el espanto que están viviendo que ya no se cuidan".

"Veo un 2021 muy difícil, porque esta fractura ha profundizado las peores condiciones económicas y sociales" y "se están perdiendo empleos en decenas de miles. ¡IFE para todo el mundo! gritamos inmediatamente y ¿dónde está el Estado que puede pagarlo? ¿Qué cultura crea el IFE para todo el mundo en los barrios populares más pobres, donde se está viendo la trenza siniestra que se está dando entre el tráfico de drogas y los pibes de 15 años, como mulas?", completó.

En este contexto, criticó que por el cierre de las escuelas por la pandemia de coronavirus se haya perdido "un año de clase presencial, cuando todavía la humanidad no ha descubierto la forma de prescindir a de los maestros". "La computadora sin un maestro es como un sable sin cabeza, que termina siendo un Twitter plagado de faltas de ortografía o un Instagram plagado de chicas y muchachos queriendo ser modelos y viven en una villa, que es un deseo triste".

Tras remarcar que "el acompañamiento en la conectividad es esencial", Sarlo cuestionó también el "desorden" que se pudo ver "en las informaciones de este Gobierno". "He visto la desorganización de la información, que no puede ser imputable al periodismo. La desorganización es que un presidente habla seis o siete veces por día. Es como si no pudiera controlar esa idea de que el contagio mediático, la idea que tiene que estar presente constantemente", completó la escritora.