Este miércoles, en varios municipios de la Provincia de Buenos Aires volvieron a las clases presenciales y el Gobierno bonaerense aprovechó para destacar el cumplimiento de los protocolos en los establecimientos educativos.
QUEJA DE INTENDENTES
Presencialidad: El problema está en la escuela, ¿o en la política?
Este miércoles varios municipios de la provincia de Buenos Aires volvieron a las aulas. Pero en más de la mitad de ellos, continúan sin clases presenciales. Los intendentes de Juntos por el Cambio elevaron la voz, y aducen que se trata de una cuestión política. ¿Por qué? Porque las cifras derriban el argumento epidemiológico.
La directora general de Cultura y Educación, Agustina Vila, formuló declaraciones a radio 'FutuRöck' manifestando además que "el regreso cuidado a las aulas es cumpliendo los protocolos vigentes en la Provincia desde el año pasado, que se van actualizando permanentemente y que son producto del trabajo con expertos, autoridades sanitarias y gremios".
A su vez, resaltó "el esfuerzo que realizan en la provincia todos los docentes, estudiantes y familia para sostener la continuidad pedagógica presencial en un marco de tanta adversidad".
Más adelante, Vila consideró que "en la provincia de Buenos Aires la prioridad es la educación en términos de mejoras salariales, formación docente, mejoras edilicias". Además, resaltó que el 68,1% de los docentes ya fue inmunizado.
Lo cierto es que no en todos los municipios volvieron a las aulas. En efecto, en más de la mitad de los distritos siguen sin presencialidad escolar.


En efecto, son mayoría los distritos que mantienen la restricción escolar: 72 partidos de los 135 siguen en fase 2, en la que no se permiten las actividades presenciales en los colegios. Todos pertenecen al interior de la provincia, como Mar del Plata, Bahía Blanca o Necochea.
Por ello, varios de los distritos gobernados por intendentes de Juntos por el Cambio elevaron la voz. Adujeron que se trata de una cuestión política y no epidemiológica.
Demostraron además que los datos sanitarios que reflejan la situación epidemiológica no justifican la necesidad de seguir sin clases presenciales.
En principio aclaran que "la gran mayoría de los docentes y auxiliares que integran el sistema educativo" ya están vacunados.
Además, que "los riesgos de contagio con presencialidad escolar son muy bajos y los estudios actuales no demuestran incrementos significativos en la tasa de contagio, durante el dictado de clases".
Desde un municipio gobernador por Juntos por el Cambio lo demostraron además con cifras de un seguimiento que se hizo desde el 8 de marzo al 22 de mayo 2021, cuando empezó a regir el DNU, y concluyó que apenas 11 estudiantes de todos los niveles, y 10 docentes se contagiaron desde entonces en el ámbito escolar.

Con estas cifras, ¿confirman que realmente es una cuestión política? La respuesta no es menor dado que lo que está en juego en esta "batalla" es la educación de nuestros niños. Y ellos son el futuro.











