El Senado de la Nación sesionará este jueves (13/5) y entre los proyectos a tratar se encuentra la iniciativa de Oscar Parrilli que pide al Ministerio de Economía que los fondos que debe desembolsar el FMI por Derechos Especiales de Giro (DEG) se apliquen a financiar políticas para resolver los problemas derivados de la pandemia de coronavirus.
SESIÓN EN SENADO
Hasta Página/12 se despega de Parrilli y su proyecto redundante sobre los DEG y Guzmán
Este jueves (13/5) el Senado de la Nación trata un proyecto impulsado por el ultracristinista Oscar Parrilli donde le pide al ministro de Economía, Martín Guzmán, que los fondos que desembolsará el Fondo Monetario Internacional (FMI) en concepto de Derechos Especiales de Giro se destinen “a financiar políticas tendientes a resolver los graves problemas derivados de la pandemia” de coronavirus. Pero el mismo FMI ya aclaró que los DEG no se pueden utilizar para pagos de deuda. Hasta el propio diario oficialista Página/12 recordó esa condición, lo que deja a Parrilli en una declamación que sólo sirve para remarcar las internas del Frente de Todos.
El debate ocurrirá mientras el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente Alberto Fernández se encuentran de gira por Europa buscando apoyos para las negociaciones con el Fondo.
El proyecto de Parrilli requiere que el Palacio de Hacienda destine para ayuda social en medio de la pandemia por coronavirus los entre 4.300 y 4.500 millones de dólares que serán aportados directamente a las arcas del Tesoro nacional por parte del FMI en agosto próximo.
A pesar de que la iniciativa parlamentaria apunta a señalarle a Guzmán cómo utilizar los DEG, el senador nacional aclaró que busca "respaldar la posición del Gobierno y del ministro".
"Hay una serie de voces de operadores económicos, de grupos ligados a los fondos buitres, opinadores, que plantean que hay que utilizar esos fondos para cancelar la deuda. Sería un error muy grande no cumplir con el dinero que el FMI dijo que debe tener otro destino", sostuvo Parrilli en una entrevista con el programa radial Números Primos.
Sin embargo, la oposición ya dijo en comisión que la declaración de Parrilli era innecesaria y tenía como propósito ser funcional a las internas del Frente de Todos.
El senador Martín Lousteau lo resumió así: “Vamos a debatir un proyecto en el que el bloque oficialista le dice a Guzmán que cuando llegue el fortalecimiento de las reservas por la ampliación de los derechos especiales de giros los tiene que gastar en cosas de la pandemia. ¿Para qué son una coalición gobernante? Se pueden sentar entre ellos a verlo. ¿Por qué hay un proyecto para discutir esto en Congreso? Es una tensión interna de ellos”.
La iniciativa también cuenta con las firmas del jefe del bloque del Frente de Todos de la Cámara Alta José Mayans y de los senadores Anabel Fernández Sagasti, Carlos Caserio, María de los Ángeles Sacnun, Alfredo Luenzo, José Neder y Jorge Taiana.
El texto plantea que “los fondos que le corresponden a la Argentina como consecuencia de la próxima emisión de Derechos Especiales de Giro del FMI se apliquen para financiar la puesta en marcha de políticas públicas tendientes a resolver los graves problemas de la sociedad argentina derivados de la pandemia de COVID 19, tales como salud, reducción de la pobreza, educación, vivienda, generación de trabajo, entre otros, y no a al pago de la deuda por capital, intereses o gastos, que el país mantiene con dicho organismo financiero internacional y/o con otros países englobados en el Club de París y que en ambos casos se encuentran en vías de negociación”.
El proyecto también señala críticamente que “se han manifestado algunas voces en Argentina que indican que el Gobierno debería analizar la posibilidad de destinar la parte que le corresponde de esta nueva emisión al pago de vencimientos con el FMI y el Club de París”.
Y agrega: “A nuestro entender, esta decisión configuraría un grave error económico, social y político y no se cumpliría con el principal objetivo que dicen tener dichos fondos, ya que a través del pago de deuda el dinero volvería a los países ricos, aumentando la desigualdad e inequidad”.
La declaración de Parrilli es innecesaria. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo luego de una discusión entre los ejecutivos del Fondo de 190 miembros en marzo que la asignación propuesta de DEG “agregaría un impulso sustancial y directo de liquidez a los países, sin aumentar la carga de la deuda”.
“También liberaría recursos muy necesarios para que los países miembros ayuden a luchar contra la pandemia, incluido el apoyo a los programas de vacunación y otras medidas urgentes”, añadió.
Hasta el diario oficialista Página/12 dejó en claro el uso y límites de los DEG: “Entre junio y agosto el FMI va a emitir 650 mil millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG). Se trata de un activo financiero compuesto por una canasta de monedas que permiten a los países miembros, entre ellos a la Argentina, engrosar las reservas internacionales. El país recibiría el equivalente a unos 4300 millones de dólares. El dinero no se puede utilizar para afrontar pagos de deuda con el organismo mientras no se regularice el programa de deuda”.
“Los DEG pueden actuar como un seguro en contra de un endurecimiento de las condiciones financieras para países de ingresos medios, que son los que enfrentan las mayores reestructuraciones de deuda el año próximo”, indicó el número dos del FMI, Geoffrey Okamoto citado por Página/12. También aclaró que este fondeo “no sustituye los programas crediticios de los países con el FMI ni se usan para la reestructuración de deuda en situaciones insostenibilidad. Tenemos otros mecanismos previstos para esas situaciones”.













