POLÍTICA

Bonfatti agita el fantasma de las cuasimonedas

Complicaciones para cumplir con los pagos de salarios, aguinaldos en duda, retrasos en los pagos a los proveedores, recorte de subsidios y caída de los fondos de la coparticipación son algunos de los problemas que enfrentan en la actualidad la mayoría de las provincias.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El déficit en las finanzas complica a las provincias grandes. Este es el caso, también de Santa Fe. Allí, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, no descarta la emisión de cuasimonedas en la provincia para atender los gastos de política salarial.
 
Así lo admitió el mandatario socialista, al reconocer las graves dificultades financieras que enfrenta Santa Fe, al igual que otras provincias, acorralada por la pérdida en el reparto de recursos coparticipables, la caída de la actividad económica y la inflación, podría cerrar 2012 con un déficit importante. Por ello, mientras tramita la emisión de Letras de Tesorería, por un monto de 556 millones de pesos, que se destinarán a cancelar deudas con proveedores y contratistas -la primera emisión se concretaría durante la primera quincena de junio-, el gobernador no descarta la emisión de cuasimonedas para atender el mes próximo el pago de sueldos y medio aguinaldo de la administración pública provincial.
 
"Cualquier alternativa es válida cuando tienen que funcionar los hospitales y abrir las escuelas. No se descarta nada", admitió ayer el propio mandatario, en declaraciones radiales.
 
Bonfatti se justificó diciendo que "hay provincias que lo han planteado porque han emitido deuda pública. No es el caso de Santa Fe, porque es la mejor provincia calificada por el Banco Mundial para tomar deuda".
 
El gobernador socialista también justificó su proyecto de reforma tributaria que impulsó el socialismo en la Legislatura para tratar de contener el sostenido endeudamiento, que ya paralizó cerca de un 70 por ciento de la obra pública con fondos provinciales. Además, adeuda más de cuatro meses los certificados presentados por los contratistas, la mayoría de los cuales desactivó su relación con el Estado santafecino y d
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espidió más de 3000 trabajadores.
 
"La provincia tiene la necesidad de recuperar autonomía fiscal", insistió Bonfatti. Y aclaró que el aguinaldo a los docentes y empleados públicos, que deberá cancelarse en junio, se pagará en tiempo y forma.
 
"Tenemos que llegar a mayo y junio, que son los meses de mayores ingresos, en los se liquidan ganancias, y estimo que se pagará en julio, como corresponde", aseguró el mandatario.
 
Respecto de la reforma tributaria, Bonfatti señaló que su gobierno "aspira a que haya una tributación que sea justa". Y, como ejemplo, graficó: "Una propiedad que está valuada en 20.000 dólares no puede tributar por 3000 pesos. Hay que hacer una retasación de la hectárea", publicó La Nación.
 
 
Es que las complicaciones para cumplir con los pagos de salarios, aguinaldos en duda, retrasos en los pagos a los proveedores, recorte de subsidios y caída de los fondos de la coparticipación son algunos de los problemas que enfrentan en la actualidad la mayoría de las provincias. 
 
Pero se están haciendo sentir con mayor intensidad en los tres principales distritos: las administraciones oficialistas de Buenos Aires y Córdoba, y Santa Fe, gobernada por el socialismo.
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Algunos de los puntos son los mismos que enfrenta la administración nacional, que está inmersa en un plan de ajuste encubierto para disimular un creciente déficit fiscal. 
 
Esto obliga a la Casa Rosada a recortar subsidios, transferir servicios a otras jurisdicciones, eliminar bonificaciones anuales a jubilados y empleados estatales, entre otras medidas. Claro que, a diferencia de las provincias, la Nación tiene a su disposición dos grandes "cajas" a las cuales puede echar mano para financiarse: el Banco Central y la Administración Nacional de la Seguridad Social.
 
En su informe semanal, la consultora Ecolatina sostuvo ayer que "las finanzas públicas de las provincias comenzaron a dar señales de alarma. Reformas tributarias y problemas para pagar salarios son los síntomas de un panorama fiscal delicado. 
 
La moderación de la recaudación nacional y provincial es el principal foco de preocupación para los gobernadores, dado que 8 de cada 10 pesos que ingresan a sus arcas provienen de impuestos".
 
"Por las propias dificultades de la Nación es poco probable que las transferencias no automáticas a las provincias compensen la pérdida de dinamismo de la recaudación. En caso de no poder cerrar la brecha, deberán requerir asistencia adicional de la Nación, lo cual llevará a que se incrementen las tensiones entre los distintos niveles de Gobierno", concluyó.
 
El fantasma del Patacón
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La palabra que más temen en la provincia de Buenos Aires es Patacón. El escape de los problemas fiscales mediante la emisión de cuasi monedas fue parte de una reciente conversación entre Daniel Scioli y el gobernador cordobés, José De la Sota, ambos con problemas similares. "No es una hipótesis que manejemos", aseguraron en la gobernación bonaerense. 
 
Buenos Aires proyecta un déficit de 13.500 millones de pesos. El presupuesto 2012 preveía 6.500 millones. Se disparó otros 7.000 millones por el aumento promedio del 22% en los sueldos de sus 450 mil empleados, incluidos docentes y policías. Otro dato de la escasez: el Estado está en mora con sus proveedores, en la mayoría de los casos, desde noviembre de 2011. 
 
La otra alternativa para la administración Scioli es contraer préstamos. Puede acceder en cuentagotas. Acaba de colocar 50 millones de dólares (ampliables a 200) a un año de plazo. Buenos Aires debe 60.000 millones de pesos. El 51,5% de las acreencias corresponden a la Nación. Y en ese plano, la dependencia por refinanciamiento es absoluta.
 
Por estas horas, Scioli define una reforma impositiva para proveerse de 2.685 millones de pesos por aumentos en el Inmobiliario Rural, Sellos e Ingresos Brutos. Y un permiso de la Legislatura para solicitar créditos por otros 2.400 millones. 
 
El tratamiento parlamentario está en medio de una tormenta política. Si logra aprobación de las cámaras, los 2.685 millones de pesos le alcanzarán para el pago de apenas una quincena de sueldos. Una aspirina para la jaqueca de Scioli.