Argentina

'ESTIRAR' LA VACUNA

Tucumán se aferra al informe de Conicet sobre Sputnik V

Vacunas no hay en la cantidad suficiente. En el caso de la Sputnik V se intenta 'estirar' la dosis 1. Un informe del Conicet da cuenta que una sola dosis de Sputnik V produce una alta respuesta inmune. Hay que aprovechar.

El Sistema Provincial de Salud (Siprosa) tucumano recibió el martes (13/04) un nuevo envío de 2.000 dosis del primer componente de la vacuna Sputnik V.

El director de Gestión Sanitaria, Miguel Ferre Contreras, explicó que  podrán "afrontar el calendario de vacunación que está trazado".

La clave es estirar la vacuna Sputnik V, dilatando la dosis 2. Hay argumentos científicos a favor de esto. 

Un análisis global sobre la respuesta inmune inducida por la vacuna Sputnik V, en el que participaron 288 individuos, indica que el 94% mostró presencia de anticuerpos específicos tras recibir una sola dosis. Asimismo, el estudio reveló que el 96% de las personas menores de 60 años tienen anticuerpos a los 21 días de la primera aplicación. En los mayores, esa tasa es del 89%. Y dos inmunizaciones generan anticuerpos en el 100% de los vacunados, según concluyó la primera etapa de un estudio longitudinal de la Plataforma de Estudios Serológicos de la Provincia de Buenos Aires.

La investigación contó con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y fue coordinado por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires en siete hospitales públicos de la Provincia de Buenos Aires: Evita, Fiorito, Rossi, San Juan de Dios, San Martín, San Roque y El Cruce.

El estudio se realizó a 288 individuos vacunados, 61 de los cuales estuvieron previamente infectados con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

El trabajo también reveló que la cantidad de anticuerpos en personas previamente infectadas que recibieron una sola dosis de la vacuna Sputnik V es 4,6 veces superior a la de aquellos voluntarios sin infección previa que recibieron el esquema de vacunación de dos dosis.

“La vacuna Sputnik V da una respuesta inmune robusta en gran parte de los vacunados. Si analizamos al grupo con previa exposición al virus que se incluyó en el análisis, no se observó un aumento significativo en el título de anticuerpos al aplicar la segunda dosis, sugiriendo que esta población no recibiría un beneficio adicional al recibir una segunda dosis”, afirmó la líder del estudio, Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL) e investigadora superior del CONICET.

Para llegar a esos resultados, los investigadores tomaron muestras de plasma de los voluntarios del personal de salud del subsector público de la Provincia de Buenos Aires antes de la vacunación (nivel basal), a los 21 días de la primera dosis y a los 21 días de la segunda.

Las 1200 muestras recolectadas en la provincia de Buenos Aires fueron transportadas y analizadas en el Laboratorio de Serología de la FIL, coordinado por Andrés Rossi, utilizando para ello el test COVIDAR IgG (desarrollado en esa institución junto al Laboratorio Lemos y aprobado por ANMAT) así como pruebas adicionales para medir la capacidad neutralizante de los anticuerpos.

Tras la aplicación de la primera dosis de Sputnik V, la respuesta inmune contra SARS-CoV-2 en el grupo con previa infección mostró una media geométrica de título de anticuerpos de 9850, un valor elevado que refleja cuántas veces se puede diluir el anticuerpo y aun detectar su actividad. El otro grupo, sin previa infección, mostró un valor medio de 244.

Tras la segunda dosis, la cantidad de anticuerpos en el grupo sin previa infección saltó de 244 a 2150, mientras que en el grupo con previa exposición a SARS-CoV-2 no se observaron diferencias significativas en los anticuerpos después de una o dos dosis.

“Estos resultados indican que la infección previa genera memoria inmunológica y que la reactivación del sistema inmune frente a una dosis de vacuna Sputnik V da lugar a niveles de anticuerpos muy superiores a la desarrollada después de dos dosis en personas que no se enfrentaron con el virus previamente”, puntualizó Jorge Geffner, miembro del equipo que hizo el estudio e investigador superior del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS), que depende del CONICET y la UBA.

Cabe destacar que este estudio incluyó por primera vez un estándar internacional de anticuerpos contra el nuevo coronavirus recientemente generado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este permite cuantificar el nivel de anticuerpos con la misma regla en distintas partes del mundo, facilitando la comparación de resultados obtenidos en distintos laboratorios que emplean diferentes tecnologías y vacunas.

“Una de las estrategias que planteó el Ministerio de Salud de la Nación es vacunar con la primera dosis a la mayor cantidad de personas posibles. En ese sentido, hemos recibido más primeras dosis (que segundas) de la vacuna Sputnik V, que es la que recibimos habitualmente". detalló.

El funcionario sostuvo que "el personal sanitario del ámbito público que gestionó la inmunización ya pudo acceder al esquema completo (primera y segunda dosis), mientras que los trabajadores del nivel privado están recibiendo la aplicación complementaria".

Pero el problema surge a partir de saber que quienes recibieron la vacuna en marzo -ya sea la Sputnik V o la Covishield- quizás deban esperar por la dosis 2.

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