Marisa Álvarez, jefa de Política del diario El Día, de la ciudad bonaerense de La Plata, escribió acerca del proyecto para darle fueros a varios intendentes del GBA procesados o en vías de proceso por graves irregularidades administrativas. Su nota se titula Tiempos de pulseadas en varios frentes, y el siguiente es un fragmento:
¿Quién quiere fueros? ¿Los delincuentes o los correctos?
La convicción que se había instalado hace diez días en la Legislatura y que hablaba de la imposibilidad de dictar una ley de "fueros" para los intendentes, duró horas. Abriendo una de las pulseadas más largas y tensas de los últimos tiempos -y éso que no escasean-, la maquinaria del oficialismo bonaerense volvió a ponerse en marcha con el obsesivo y excluyente objetivo de parir esa ley.
Tan excluyente fue el objetivo que los legisladores del PJ mantuvieron reuniones y contactos telefónicos incontables desde el lunes mismo hasta que durante dos días ingresaron en una especie de frenético estado de "deliberación permanente", con ese proyecto como eje monotemático. Y cuando al fin resolvieron postergarlo, ni se molestaron en sesionar en ninguna de las dos cámaras. Ningún otro asunto les importaba lo suficiente como para hacerlo, extenuados como estaban de tanta "negociación".
Desde que un grupo de intendentes peronistas del Conurbano se lanzó a buscar una ley que no permita aplicar la prisión preventiva a los jefes comunales investigados por delitos penales vinculados a su función, la mayoría de los legisladores de su partido se mostró decidida a aprobar el proyecto.
Ninguno pudo evitar la inquietud. Es inevitable imaginar que en tiempos en que la gente reclama la eliminación de los privilegios de los políticos, esa medida podría ser vista como un retroceso. Pero los intendentes dicen estar "demasiado expuestos" a eventuales contaminaciones políticas en los procesos judiciales y así ser detenidos sin pruebas; una imagen que nunca borraría un posterior dictamen de inocencia. Y este planteo parece haber podido más en los legisladores peronistas que el temor a ser criticados, quizás ablandados también por algún difuso "sentimiento de culpa" nacido de sus fueros integrales, que hacen que los fiscales no puedan siquiera tomarles declaración indagatoria ni procesarlos.
La resolución de los legisladores tropezó sin embargo con la oposición del Gobernador. Acostumbrados a andar a contramano de las posturas de Felipe Solá, algunos diputados y senadores peronistas se plantearon sancionar la norma y esperar el veto del Gobernador, para luego insistir con la ratificación de la ley. Pero esta vez la mayoría entendió que la jugada sería más riesgosa. No sería fácil volver a juntar en las dos cámaras los dos tercios de los votos que se necesitan para consolidar una ley vetada, y esa segunda instancia expondría "ya demasiado" a la luz pública un tema que saben controvertido.
Por éso en la última semana los esfuerzos estuvieron puestos en tratar de lograr el visto bueno de Solá y su compromiso de que no vetaría la ley de la discordia. Fue un proceso durísimo, que escondió en sus pliegues las chicanas y las jugarretas de siempre, algunas "perfeccionadas".
El Gobernador repitió su negativa en incontables gestiones reservadas, incluyendo "advertencias" de Solá referidas a que no se "quedaría callado" si la norma avanzaba. Los impulsores hicieron correr la voz de que el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, y el de Ituzaingó, Alberto Descalzo, a quienes el Presidente distingue con su amistad, le iban a pedir a Kirchner su aval. Las versiones sobre si lo hicieron son contradictorias, pero los negociadores de la ley no pudieron jugar la carta de una "autorización" presidencial.
Por lo demás, todo el trámite fue tan desprolijo que también generó ocultas pero no por eso menos densas rencillas entre los propios legisladores. Los senadores y diputados que se pusieron al frente del "operativo" de sanción de la ley se limitaron explicar verbalmente su contenido a sus propios pares de bancada, cuyos votos pedían. Nunca se presentó un texto a consideración del resto. Pero los que conocieron la primera letra del proyecto "secreto" -porque se la dejaron ver por unos instantes- coincidieron en que era invotable porque establecía "garantías" a los intendentes tan amplias que era inconstitucional.
Por éso los más racionales se pusieron a trabajar en un proyecto más "lógico", con excepciones procesales acotadas. Lo insólito es que con esa versión final, por un lado los impulsores originales de la iniciativa negaron la existencia del primer texto, aquel que fue tildado de "mamarracho". Y por el otro, en Diputados aún esa versión "potable" -en el criterio de los legisladores del PJ- fue sólo leída en la última reunión del bloque peronista pero se volvieron a rechazar los pedidos de la "tropa" para que se les entregara una copia del texto. (...)
Nota completa:
http://www.eldia.com.ar/suplementos/7dia/nota3.asp
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El diario El Sol, del partido bonaerense de Quilmes, difundió el despacho informativo que se transformó en la versión oficial del asunto:
La Cámara de Diputados bonaerense postergó el tratamiento de un proyecto de ley que procura otorgarle fueros a los intendentes de la provincia de Buenos Aires y que es impulsada por jefes comunales del justicialismo. La iniciativa, que iba a ser tratada en Diputados, fue diferida a la espera de una reunión que legisladores del oficialismo tendrán en los próximos días con el gobernador Felipe Solá, según explicaron fuentes legislativas.
El polémico proyecto, impulsado por el senador Antonio Arcuri, establece que los intendentes no podrán ser detenidos por delitos cometidos en el ejercicio de la función hasta tanto la causa no sea elevada a juicio, con lo que gozarían de libertad mientras dure el proceso.
Por su parte, el titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM), el jefe comunal de Florencio Varela, Julio Pereyra, desmintió categóricamente que él haya empujado la iniciativa y aclaró que ni siquiera conoce el contenido del proyecto.
"Si la idea es buscar fueros, estoy en contra; sería una locura en un momento que estamos buscando transparencia. Pero si se quiere que el intendente no sea detenido en la primera instancia de la investigación, hasta que no haya semiplena prueba, o sea agarrado 'in fraganti', estoy de acuerdo", explicó el jefe comunal a la agencia Télam y a un periodista de EL SOL.
Pereyra aclaró que está "al margen" del proyecto y que "en ningún momento" salió a impulsar la ley.
La idea de proteger con fueros a los intendentes habría madurado tras el caso del jefe comunal de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, quien el año pasado estuvo detenido acusado de estafa y administración fraudulenta. (...)
Nota completa:
http://www.elsolquilmes.com.ar/htmlsite/article.asp?id=7023
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En tanto, el Ejecutivo Nacional continuó con su tarea de penetración del GBA, y el diario NCO, de La Matanza, lo contó así:
El ministro de Planificación Federal de la Nación, Julio De Vido, desembarcó ayer en La Matanza para inaugurar los trabajos de la primera etapa en el conducto del arroyo Aliviador Cildañez.
El titular de la cartera de Infraestructura estuvo en horas de la mañana, en la intersección de avenida Díaz Velez y General Paz, al frente de un breve acto en representación del Jefe de Estado, Néstor Kirchner. El ministro fue acompañado por el intendente de La Matanza Alberto Balestrini y el titular de la empresa contratista a cargo de la obra José Cartellone.
Allí, el ministro recordó que de inmediato a tomar su cargo le dio prioridad a este trabajo pendiente, al considerar que La Matanza "es un distrito muy castigado desde el punto de vista hídrico por las inundaciones, aguas contaminadas y falta de cloacas" En tal sentido, De Vido remarcó que "junto al intendente y a las cooperativas de trabajo se han comenzado diferentes trabajos sanitarios para beneficiar a 350 mil usuarios que actualmente viven en condiciones infrahumanos producto de la falta de atención y de inversiones en materia hídrica".
El funcionario nacional manifestó que "la vocación de este gobierno es trabajar en conjunto en una suerte de transversalidad administrativa y cooperar entre nosotros y la gente que ha sufrido durante años el problema de las inundaciones".
"Creemos que es injusto que haya lugares en la Argentina que este privilegiados por la asistencia de todo tipo de infraestructura y servicios y otros que tengan absolutas carencias a tan pocos kilómetros de distancia" finalizó De Vido. (...)
Nota completa:
http://www.ncodiario.com/diario%20de%20hoy/
eldia/hoy/paginas/03%20pagina.htm






