Rusia: Cercenan los derechos del CFV (Comité Federal de Valores)

(*) POR ALEXANDR BIRMAN Días complicados para Igor Kóstikov, presidente del CFV. El estado del mercado de fondos "subordinado" a él, se enfebrece por cualquier novedad vinculada con IUKOS. Mientras los acontecimientos del último mes, por empezar la renuncia de Alexandr Volóshin (jefe de la Administración Presidencial, HK), tienen la relación más directa con el derrumbe de la idea de Kóstikov de transformar el CFV en una repartición casi de seguridad.

Para el presidente del CFV Igor Kóstikov sobrevienen duros días. No se trata sólo del estado del mercado de fondos "subordinado" a él, que se enfebrece por cualquier novedad vinculada con IUKOS. Los acontecimientos del último mes, en primer lugar la renuncia de Alexandr Volóshin (jefe de la Administración Presidencial, HK), tienen la relación más directa con el derrumbe de la idea de Kóstikov de transformar el CFV en una repartición casi de seguridad, capaz de igualarse en el grado de incidencia con la Securities and Exchange Commission norteamericana.

El primer síntoma inquietante fue la decisión tomada a principios de noviembre sobre la designación del Ministerio de Trabajo como curador de los fondos de pensión no estatales (FPN). Entre otras cosas, para el CFV era excepcionalmente importante lograr las correspondientes facultades en vísperas del acceso de los FPN a participar en las reformas de las pensiones. La salvedad de que "la regulación, el control y la vigilancia en el ámbito de la formación e inversion de los medios de los fondos de pensión se realizan también por el CFV en los marcos de su competencia", sirvió de débil consuelo. Tanto más que el aparato del gobierno de camino adoptó también otro gesto inamistoso en relación con Kóstikov: el informante principal en la reunión del gobierno sobre reforma a los mercados financieros, efectuada el 11 de noviembre, fue el ministro de Desarrollo Económico y Comercio (MDEC) German Gref, y no el jefe del CFV, como esto se presuponía al principio.

En los juegos de aparato, de los cambios de lugar de los informantes muchas veces cambia cardinalmente el resultado. Además no sólo en relación con la materia del informe (en este caso los mercados financieros) sino en relación con el propio informante. Y por cuanto el MDEC, respaldado por el Ministerio de Finanzas y el Banco Central, confirmó que el sector bancario "conservará en los años próximos su carácter de líder", y el CFV insistía en que "quien más avanzó" fue el mercado de valores, es fácil adivinar a quién cada uno de los informantes veía en calidad de coordinador único gubernamental del bloque financiero. Venció Gref.

El gobierno, preocupado por el problema de la creación de un megaregulador, resolvió partir de las propuestas del MDEC.

Como complemento de todo (el primer ministro) Mijaíl Kasiánov requirió del CFV en un plazo de una semana la presentación de una propuesta sobre la anulación de la confirmación obligatoria de los prospectos de valores por el consultor financiero. En otras palabras, el premier atentó casi contra el principal logro de Kóstikov, que permite al comité, como se expresó una de las fuentes de "Ko" ("Kompania"), "encaminar los flujos dinerarios a través de las estructuras correctas" (el valor de la registración del prospecto de emisión de bonos alcanza al 5% del volumen de la emisión).

En relación con esto no está demás señalar que uno de los primeros en recibir el status de consultor financiero fue la compañía inversora ABK, propiedad de Kóstikov, así como la Corporación Federal de Fondos (CFF), que entre 1995 y 1997 dirigó Alexandr Volóshin.

La vinculación de Kóstikov con Volóshin hace rato que no es secreto para los participantes del mercado de valores. Se dice que precisamente la intervención del jefe de la administración presidencial salvó a Kóstikov de la renuncia, que reclamaba el presidente del directorio de RAO "EES" (el monopolio de energía electrica estatal ruso), Anatolii Chubáis, en la seguridad de que el CFV impedía la reforma del sector de energía eléctrica (en junio de 2000 Kóstikov envió a Kasiánov una carta en la que afirmaba que la reestructuración propuesta por Chubáis era inconveniente para el Estado).

En gran medida gracias al respaldo de Volóshin Kóstikov pudo sacar del medio al puntilloso presidente de RTS (la Bolsa de Valores rusa) Ivan Tyryshkin, aunque por él pidieron muchos banqueros inversionistas locales.

Ahora, en el Kremlin nadie hay que apoye a Igor Kóstikov. Apenas alguno de los sobrevivientes del comando de Volóshin en la administración presidencial, en la medida en que su anterior jefe está interesado en la lealtad de la organización que conoce toda la verdad sobre los negociados en los que participó la CFF.

Por otra parte, el titular del CFV durante su tempestuosa actividad ha hecho no pocos pasos capaces de provocar la idiosincracia de la comunidad de negocios. Aunque sea tomemos la reciente historia con la reestructuración de "Norníkel" (el primer productor mundial de níquel, ubicado en la Península de Kola, propiedad del multimillonario Vladímir Potánin, HK), el que ahora y debido a la resistencia del CFV se encuentra ante una difícil elección: o luchar abiertamente contra el regulador del mercado o comenzar de nuevo su proceso de reestructuración.

En cambio Mijaíl Kasiánov, que sancionó la "derrota del CFV en sus derechos", podrá contar tanto con el beneplácito de los círculos de negocios como con la simpatía de los "chekistas" (miembros del Comité de Seguridad) de Putin, claramente no interesados en que quede en manos de la "familia" (el antiguo entorno de Yeltsin, de donde también sale Kasiánov, HK) cualquier dependencia de seguridad y tanto más financiera.

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(*) Revista "Kompania", Rusia, noviembre de 2003.