"Corea está bastante adelantada en el uso de esta tecnología, y probablemente ocupe el primer puesto en todo el mundo", afirmó Daisuke Okabe, especialista en la cultura del teléfono celular de la Universidad Nacional de Yokohama, en Japón.
En Corea del Sur utilizan teléfonos celulares como billeteras
Las tres empresas de telefonía más importantes del Corea del Sur, varias compañías de tarjetas de crédito y numerosos bancos colaboraron durante un año para posibilitar que los coreanos paguen todo tipo de artículos - desde el pan hasta el combustible de sus automóviles - con su teléfono celular.
Si hay un país donde la tecnología es importante, ése es Corea del Sur.
Casi todos los adolescentes y adultos tienen su teléfono móvil: hay 33,2 millones de usuarios en un país de 48 millones de habitantes. Y, a diferencia del resto del mundo, con algunas pocas excepciones, el teléfono móvil es algo más que un instrumento para una conversación.
Los niños navegan por Internet. Los padres transfieren dinero. Algunos juegan a la lotería, otros reservan boletos para el cine, y millones toman fotografías.
"Estamos condicionados a pensar que la tarjeta de crédito es un rectángulo de plástico", manifestó Cho Eun-sang, gerente de Harex Infotech, una de las primeras compañías que desarrolló la tecnología para utilizar el teléfono como billetera.
"Pero la tarjeta en sí es realmente la información de la tira ubicada en el reverso, y esa información puede ser almacenada en cualquier sitio", explicó.
En lugar de llevar consigo las tarjetas de crédito y débito, los usuarios escriben sus contraseñas en el teclado numérico del teléfono, colocan el artefacto en una terminal especial de los comercios y presionan una tecla. Es tan simple como manejar el control remoto del televisor.
El teléfono envía la información de la tarjeta de crédito a través de ondas de radio o infrarrojas. No es necesario firmar nada. Y para pequeñas operaciones, como las realizadas en máquinas expendedoras, ni siquiera se requiere escribir el código de seguridad.
Las transmisiones son codificadas y seguras, y los suscriptores que pierden sus teléfonos pueden desactivarlos en cuestión de segundos tras informar a la compañía de tarjeta de crédito.
Los dueños de los celulares pueden elegir entre transacciones con cuentas de crédito o débito.










