Godoy Cruz ganó 3-0 y se despidió de su gente a lo 'grande'

El equipo mendocino goleó a Colón de Santa Fe, terminó el torneo invicto como local y ya superó su mejor actuación en Primera División. ¿Qué más se le puede pedir a Godoy Cruz.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Godoy Cruz entró a la cancha muy liberado, suelto, sin esa linda presión que acarreaba hasta antes del juego frente a Central.
Sin nada que perder y con todo por ganar, el Tomba salió a jugar decididamente al ataque, manejando la pelota a través del dúctil David Ramírez y su sociedad de buen pie con Federico Higuaín y César Carranza.
Fue así como por momentos el Expreso se hizo rengo para atacar por el sector derecho de su ataque y el izquierdo de la defensa sabalera, por donde defendían De Miranda y Caire, ahí donde el equipo de Asad encontró algunas variantes interesantes para llegar al arco defendido por un seguro Diego Pozo.
Colón, que llegaba al Malvinas con la necesidad de ganar, salió con un esquema que pobló la mitad de la cancha de volantes. Pero así y todo no pudo adueñarse de la pelota y casi nunca los volantes del equipo santafesino pudieron prevalecer ante los del Tomba.
Con Fuertes como referente principal, los del Turco Mohamed encontraron lo mejor en algunas contras, aprovechando los espacios que dejaba Godoy Cruz en el fondo. Sin embargo, lo del equipo santafesino no alcanzó para inquietar demasiado a Ibáñez.
De la mano de Ramírez, el más regular y que llegó a la quinta amarilla, las trepadas de Carlos Sánchez por derecha y la movilidad de Carranza e Higuaín, el Tomba tuvo sus situaciones en el primer tiempo como para ponerse en ventaja.
Dos tapadas de Pozo ante remates de Ramírez y Carranza y un cabezazo de Coco Martínez que se estrelló en el travesaño, fueron las chances que tuvo el Tomba, que debió irse al descanso ganancioso.
Ésa era la misión de Godoy Cruz para el complemento. Traducir en goles la superioridad evidenciada. A los 8 minutos, Diego Pozo tuvo que exigirse para sacar abajo un remate de Higuaín que se metía contra el palo derecho.
La persistencia y convicción de Godoy Cruz en la búsqueda de la victoria (entró Castillo por Curbelo) tuvo su premio a los 23’ cuando Higuaín propinó el primero de los tres mazazos de la noche. Diez minutos más tarde, Jairo Castillo culminó de manera brillante un contragolpe que había nacido en sus pies en el propio campo de Godoy Cruz.
El Malvinas era una fiesta. Más, teniendo en cuenta que había presunción de tercero. Y llegó, luego de un córner ejecutado por Ramírez que Martínez definió con un impecable frentazo.
El objetivo de los 50 puntos era una realidad. Por eso, la merecida ovación al Turco y las dedicatorias a la Lepra no se hicieron esperar. No era para menos. Por ahora, hay un inobjetable podio para un equipo maduro, convincente y que siempre supo a qué jugaba. Un equipo con todas las letras.