La DAIA planteó la regulación de los bloggers (Un tema muy delicado)

El titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Aldo Donzis, advirtió ante algunos diputados de la Comisión de Comunicaciones, que "existe un vacío legal" acerca de las opiniones vertidas en los blogs por autores anónimos (que manifiestan expresiones antisemitas, que es la preocupación de la entidad). Y reclamó establecer estándares regulatorios, un tema muy complejo porque es muy delgada la línea entre regulación y censura.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Invitados por Comisión de Comunicaciones de la Cámara baja, representantes de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), se refirieron a la aparición hace 3 semanas de manifestaciones antisemitas en un blog de la página digital del diario Clarín.
"No es porque se trate de un caso que le tocó al embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman; la preocupación de la DAIA es mucha porque cada día recibimos cerca de 500 denuncias por hechos como este dirigidos a gente anónima", señaló Donzis.
¿Hay un antisemitismo creciente en la Argentina? Esa parece una conclusión de los dichos de Donzis, quien añadió que "existe un vacío legal con estas plataformas virtuales, desde las cuales cualquiera puede actuar detrás de una computadora en el anonimato".
Donzis agregó: "La afectación al prójimo, es el límite de este tipo de manifestaciones", y reveló que "sólo por el hecho de haber anunciado que hoy veníamos a Diputados hubo manifestaciones antisemitas en la web referidas a nuestra presencia aquí".
El titular de la DAIA (que inició una acción penal contra el autor del blog del escándalo) también informó: "Hablamos con la gente de Clarín -donde se publicó el blog- para ver como podíamos trabajar en conjunto para evitar este tipo de situaciones. Podemos monitorear y ayudar a detectarlas; sin ponernos, para nada en el papel de censores".
Los diputados, en la voz de la presidenta de la comisión, Silvia Vázquez (Buenos Aires-De la Concertación/Forja), se comprometieron a analizar durante el año legislativo la regulación de los contenidos de los blog, "trabajando en una norma pensando siempre en el derecho a expresarnos. Más allá del tenor del contenido del mensaje, hay que ver de donde viene, la plataforma que se usa; porque no es lo mismo ’tirar con una gomera que hacerlo con un cañón’".
"Tenemos que trabajar en este tema porque hoy muchos medios de comunicación que legitiman este tipo de opiniones", reconoció.
Intentando sumar al debate; Urgente24 publica 3 opiniones al respecto:
Luis Guillermo Pineda Rodas, en su blog Homo Homini Lupus, el 10/06/2008:
Hace algunos días Renata Ávila, en Espirales, comentaba sobre la importancia que ella daba al anonimato como un medio de libertad de expresión. Yo estoy en desacuerdo con utilizar el anonimato para dejar comentarios en los blogs y otros servicios en Internet.
No es porque solamente me parezca un acto de cobardía (como en Carpe Diem aciertan en afirmar) sino porque desvirtúa el valor y peso que los comentarios tienen en Internet.
Un trabajo anónimo no debe tener, ni tiene, el mismo peso que un escrito que permite continuar la discusión y comunicación con el autor original que se ha identificado con un pseudónimo y el nombre de su sitio web, o que ha utilizado su nombre real y ha dejado su correo electrónico.
Ahora leo en el sitio Error 500 que en la Unión Europea están proponiendo la regularización de los blogs ( El País).Considero apropiado y recomendable el que se vuelva de uso general y espontáneo emplear sobrenombres, sitios web y utilizar nombres para identificar a los autores de comentarios y artículos. Ahora, por lo visto a los amigos del Estado paternalista se les ha ocurrido que no sólo deben escribir su identidad sino también detallar:
> sus intereses políticos o sociales, y
> la responsabilidad social de éste.
Me parece una estupidez exigir esta información. Aún sigo sosteniendo que no debe ser obligatoria (a menos que los dueños de los sitios web así lo hayan determinado). Pero si considero que es adecuado no utilizar el anonimato.
Tan adecuado como decir nuestro nombre antes de hablar en una conferencia en público, tan adecuado como decir nuestro nombre en una sala de reuniones, tan adecuado como decir nuestro nombre al ingresar a la casa de una persona que nos invita a acompañarlo.
¿Qué les parece?

Oscar Raúl Cardozo, recientemente fallecido, precisamente en su blog en Clarín:
La discusión no es precisamente nueva, pero parece haberse vuelto más intensa después de algunos episodios recientes. Y, en mi caso, que soy unblogger de novísimo cuño, resulta fascinante porque estoy en esa etapa en que no solo estoy aprendiendo cómo se hace esto sino por qué y para qué se hace. Por lo tanto presento la cuestión tal como parece estar hoy, en borrador,

Si, para parafrasear a la voz en off del presentador de Viaje a las Estrellas, los blog son "la última frontera" alcanzable de la comunicación y el debate humanos ¿es hora de imponerle cierta civilidad a la práctica definiendo por consenso lo que resulta aceptable y lo que no lo es? Más acuciante aun es otro interrogante que surge inevitable del primero: ¿Qué restricciones a la libertad de expresión resultarán aceptables, en un territorio virtual, como el ciberespacio, que hoy conoce muy pocos límites (si uno deja de lado la insistencia de algunos gobiernos, como el de China o el de Arabia Saudita, por controlarlo como si fuera una provincia más).

Aunque la furia por crear nuevos weblogs se ha atemperado algo respecto de lo que fue en los pasados dos años, según Technorati, organización dedicada a seguir la evolución del mundo de los blogs, existen hoy no menos de 70 millones de sitios que publican un promedio de 1.4 millones de nuevas entradas cada día. Esto ha llevado a algunos de los bloggers pioneros a proponer el debate y luego la adhesión voluntaria a un "código de conducta" que garantice la civilidad en el ejercicio del, digamos, "blogeo". The New York Times tiene en su edición de este lunes, bajo el título  "Un llamado a los buenos modos en el mundo de los Blog malevolentes", un buen informe sobre el estado de este debate en el que también se da cuenta de las razones por las cuales ha crecido su urgencia.

La inclusión de agravios para el blogger y para otros lectores bajo identidades falsas entre los comentarios dejados en cada sitio se han vuelto un lugar común, pero más recientemente se han sumado amenazas de muerte y campañas de spam -el correo electrónico basura- a las prácticas de los cibermatones, una especie en crecimiento.
De hecho, las práctcas delblogeo han ido cambiando en los últimos meses de modo no siempre fácil de percibir. A diferencia de lo que era práctica común hace dos o tres años, pocos son los sitios que aceptan hoy el posteo de comentarios sin que antes sean aprobados por el moderador del blog. Es una forma de cuidarse delblogger, pero también de cuidar a terceros participantes de agravios y de la propagación de rumores sin sustancia que muchos comentaristas incluyen -de buena y de mala fe- en sus posteos.

Dos de aquellos pioneros  Tim O´Reilly y Jimmy Wales -este último creador de la enciclopedia comunitaria on line  Wikipedia- han propuesto un borrador de ese código para alimentar el intercambio.

Para acicatear el debate también aquí, me pareció oportuno reproducir aquel borrador:

"El Codigo de Conducta de los Bloggers
"Celebramos la blogósfera porque asume conversación abierta y franca. Pero la franqueza no tiene porque significar falta de civilidad. Presentamos este Código de Conducta en la esperanza de que nos ayude a crear una conducta que incentive la expresión personal y la conversación constructiva. Uno puede disentir sin ser desagradable.

"1) Asumimos responsabilidad por nuestras palabras y por los comentarios que publicamos en nuestro blog
"Estamos comprometidos con el estándar de la "Civilidad Regulada": no incluiremos contenido inaceptable y borraremos aquel contenido que lo contenga.
"Definimos contenido inaceptable como cualquiera que incluya o linquee a lo que:
"Es usado para abusar de, amenazar, molestar o perseguir a otros.
"Es difamatorio, probadamente falso o distorsiones a la figura de otra persona.
"Viole el copyright o marca registrada.
"Viole una obligación de confidencialidad.
"Viole la privacidad de otros.
"Definiremos y determinaremos lo que es "contenido inaceptable" caso por caso y nuestras definiciones no están limitadas a las de esta lista.

2)"No diremos nada on line que no diríamos personalmente.

3)"Cuando creemos que alguien está atacando injustamente a otra persona, tomamos acción.
"Cuando alguien está publicando posteos o comentarios que son ofensivos, se le diremos (privadamente, si es posible) y le pediremos que se retracte públicamente. Si lo publicado puede ser interpretado como una amenaza y el reponsable no lo retira y se disculpa, cooperaremos con la ley para proteger al blanco de la amenaza.

"4) No permitiremos comentarios anónimos.
"Requeriremos a los comentaristas ofrecer una dirección válida de correo electrónico, aunque les permitiremos identificarse con un alias en lugar del nombre real.

"5) Ignoraremos a los trolls (provocadores)
"Aunque preferimos no responder a comentarios injuriosos sobre nosotros o nuestros blogs, a menos que incurran en el abuso o el libelo. "Nunca forcejees con un cerdo. Ambos se ensucian, pero al cerdo le gusta". Ignorar los ataques públicos es, con frecuencia, el mejor modo de contenerlos.

"6) Exhortamos a los proveedores de espacios para blogs a aplicar con más vigor los términos de servicio.
Cuando los bloggers practican comportamiento abusivo tal como crear sitios bajo falsa identidad para agredir a otros bloggers, los proveedores deberían asumir responsabilidad por el comportamiento de sus clientes." 

Hay varias cosas que me inquietan de la propuesta -por ejemplo la inclusión de "copyright" y "marca registrada" entre los bienes a ser protegidos (podrían haber puesto algo sobre la santidad de la propiedad privada, ya que estábamos)- y la invocación a cooperar con "la ley" que siempre suena allamar a la cana. Y la pregunta del trillón es: ¿Cómo sacar consenso de 70 millones? 

Pero algo hay que reconocer al menos, el tiempo de del debate ha llegado por la fuerza que adquiere día a día, esta nueva forma de producir y consumir cultura. ¿Por qué no arrancar también aquí?
Clothilde Le Coz en Reporteros Sin Fronteras, el 24/10/2008:
Reporteros sin Fronteras (RSF) condena el aumento de la vigilancia de los usuarios de cibercafés en China. El gobierno acaba de aprobar una nueva reglamentación que obliga a todos los visitantes, de los cerca de 1.500 cibercafés de Pekín, a dejar que les hagan una foto de identificación judicial. De aquí a final del año, los establecimientos tendrán que hacerse con una máquina que permite fotografiar a los clientes y guardar en la memoria los clichés y el número del documento de identidad.
"Ahora en China todos los internautas son sospechosos a los que hay que fichar. Con la excusa de la lucha contra la piratería y la ciberdelincuencia, el gobierno ha encontrado una manera eficaz de instaurar el fichaje automático de los usuarios de Internet. Sin ninguna garantía sobre el objetivo real del procedimiento, que recuerda a un escalofriante Gran Hermano, los cibercafés pueden convertirse en lugares de delación en toda la regla", ha declarado RSF.
Según un artículo, publicado el 16 de octubre en el diario Beijing News, los datos de los nuevos clientes se enviarán directamente a la Cultural Law Enforcement Agency, cuya misión es teóricamente luchar contra la piratería. Una medida que permite a las autoridades sin mandato registrar cualquier terminal, y hacerse con los datos almacenados. El portavoz de la agencia, Li Fei, ha declarado que se ha tomado esta medida para evitar que se den casos de "identidad compartida"; lo que consiste en presentarse en un cibercafé con el documento de identidad de otra persona.
En 2002 las autoridades cerraron definitivamente más de 3.000 cibercafés, y 12.000 de manera temporal, condicionando su reapertura a la adecuación a las normas de seguridad y la obtención de una nueva licencia, tras el incendio de un establecimiento en Lanjisu (barrio universitario, al norte de Pekín) que causó la muerte de veinticinco personas. El Ministerio de Cultura restringió también a un máximo de 3 horas el acceso a los cibercafés de escolares en período vacacional, para "limitar las influencias negativas de Internet".
Desde finales del año 2003, el gobierno equipa los cibercafés con programas de vigilancia, que los propietarios tienen que incorporar obligatoriamente a sus sistemas, para poder seguir la actividad de los usuarios por la Red. Esos programas permiten recoger datos personales de los internautas, registrar el historial de sus conexiones y alertar a las autoridades si visionan algún contenido ilegal.
Desde el 1 de septiembre de 2007 la ciberpolicía china envía patrullas a las pantallas de los ordenadores de los cibercafés, para controlar a los internautas chinos. Dos policías virtuales, JingJing y ChaCha, aparecen cada media hora en las pantallas de los internautas, recordándoles que las autoridades vigilan estrechamente la Web. Pinchando en esos iconos, el público puede también señalar infracciones, interactuando con la ciberpolicía.
Unos 400.000 policías auténticos observan diariamente la Red para filtrar los temas que el Partido Comunista considera "sensibles". China es uno de los países más represivos con los internautas. Actualmente hay medio centenar de ciberdisidentes entre rejas, por usar su derecho a la libertad de expresión en Internet, y la red está enormemente controlada.