Navidad: Apuntes para el debate

A continuación, un UR envía algunos apuntes navideños para comentar durante las celebraciones, si no se tiene algo más importante y divertido que hacer. ¡Felicidades!

# Sobre la Navidad.  Origen del nombre
 
Navidad es un apócope de Natividad, término que deriva del latín Dies Natalis (día del natalicio). Del mismo giro derivan el italiano Natale, el portugués Natal y el francés Noël (noëtalis).
 
En inglés Chistmas hace referencia al sajón Christes-maesse la Misa de Cristo y en Alemán Weihnacht es la Noche (nacht) de la Bendición (Wehie).  
 
# Evangelios y fecha de la Navidad
 
Los Evangelios no mencionan la fecha de nacimiento de Jesucristo. Tampoco indican el año con precisión pero dan algunos indicios. Refieren que el Nacimiento se correspondió con un censo y la aparición de un cometa.
 
Los censos romanos, sin excepción, se realizaban en invierno. Esos Censos servían para la confección de las listas de  recaudación de impuestos. Se hacían en invierno pues se deseaba evitar la elusión de gravámenes implícita en las ausencias causadas por las levas militares (generalmente en primavera) y los desplazamientos de población en épocas de cosechas. De allí surge que el Nacimiento tuvo lugar en épocas de invierno.   
 
Los sacerdotes del Templo de Jerusalén pertenecían a veinticuatro clases distintas que se alternaban semanalmente en las celebraciones. Sólo existe certeza acerca de quién ejercía el ministerio en épocas de su destrucción en el 9 de ab del 823 Romano o sea 70 DC. (Recuérdese que Roma fue fundada en el 753 AC que, para el Calendario Romano era en el Año I).
 
A partir de allí y considerando la época del servicio de los Zacarías, los autores medievales concluyeron que Cristo habría nacido hacia diciembre y, por ende, fuera concebido en marzo. Hacia principio de la Edad Media, en Occidente, se daba por sentado que la ejecución de Jesucristo había ocurrido un 25 de marzo del 33. Siendo Dios perfecto y habiendo vivido 33 años, su concepción tenía que haber ocurrido el 25 de marzo y en
consecuencia su nacimiento nueve meses después o sea el 25 de diciembre. En Oriente, databan la Muerte de Nuestro Señor el 6 de abril, por lo que el mismo razonamiento llevaba a establecer la Natividad el 6 de enero (lo cual se mantiene hasta hoy en los ritos orientales).
 
En rigor, nadie estaba absolutamente seguro de que la Crucifixión fuera en el 786/787 romano (33 Era Cristiana). Pero, luego de largos debates, quedó aceptado que el Natalicio fue el 25 de diciembre del año 753 romano o sea el Año 1 de la Era Cristiana.
 
Empero, nótese que, astronómicamente, existen discrepancias  verificables entre el año 1 DC y la aparición de cometa alguno y que, históricamente, tampoco hubo censo de habitantes en los años romanos 753/754 o sea en el 1 DC según nuestro calendario. Por lo tanto no existe certeza absoluta acerca del año de nacimiento de Jesucristo y menos aun del día preciso.
 
De todos modos con incertezas temporales, lo cierto es que, en cumplimiento de la Biblia,  Jesucristo nació y habitó entre nosotros. Como en todo asunto de fe lo importante es la esencia y no la forma...
 
# Natalis Invicti - Saturnalias - Onomásticos
 
Roma celebraba el Natalis Invicti o día del natalicio del Sol el 25 de diciembre. Esta fecha tenía coincidencias con de las tradiciones griegas de Mitra, nacida en una montaña y adorada por pastores. En el calendario romano la fecha coincidía con el inicio de la octava (semana) anterior a Janus (janeiro - enero).
 
También en fecha variable (entre el 1 y el 23 de diciembre) existían las Saturnalias. Consistían en ocho jornadas orgiásticas y lúdicas dedicadas a Saturno. Esas fechas, no civiles, feriados, servían para compensar los desfasajes entre el calendario solar y el corriente y eran determinadas por los sacerdotes. En épocas del helenismo (hacia el S III AC) se incorporó a las Saturnalias el mito de Eleussis, que, naciendo a la medianoche, daba lugar al brindis final de celebración. Las Clases altas romanas de la época eran de convicciones religiosas mitrales-eleusíacas.
 
En el Siglo V, Teodosio prohibió los juegos de Saturnalias que, por entonces se hacían coincidir con la Navidad y el Concilio de Tours proclamó la santidad de los doce días que median entre Navidad y Epifanía. En el siglo anterior, los Padres de la Iglesia consideraban poco grato el festejo de la Navidad porque los asociaban a las fiestas orgiásticas romanas de las Saturnalias, Natalis Invicti y, esencialmente, porque en la tradición romana se celebraba el cumpleaños de los dioses (paganos). De allí que en toda la Alta Edad Media sólo se conmemoraba la fecha de la muerte y se celebraba el
ono mástico (día del santo). Esta costumbre subsistió en las tradiciones católicas del sur de Europa (los protestantes celebraban los cumpleaños).
 
# Fiesta de Navidad
 
Los Cristianos Primitivos no festejaban Navidad: la máxima celebración eran las Pascuas de Resurrección. Pero, hacia el 200, comenzaron festividades entre las comunidades cristianas de la helenística Alejandría de Egipto. Algunas de esas reuniones más que con celebraciones tenían que ver con debates entre sectas judías y cristianas ortodoxas, gnósticos y heréticos.
Un medio siglo después, algo análogo acontecía en Chipre (e islas griegas), Armenia (países del Cáucaso), Mesopotamia (actual Iraq) y Anatolia (actual Turquía). Hacia el 300, el carácter se tornó notoriamente festivo y quedó adosado a las Saturnalias.  
 
En 385, la famosa Abadesa Silvia de Burdeos viajó a Jerusalem. Allí quedó impresionada por las celebraciones sobre la Infancia de Jesús y, en especial, por la peregrinación hasta Belén en la noche previa al 6 de enero (Natividad Oriental). A su regreso, decidió instituir la fecha adaptándola a las modalidades de Occidente. Por ese entonces, Cirilo (el del alfabeto eslavo) solicitó permiso al Pontífice (de Oriente) para llevar las mismas
celebraciones a Armenia. Lo propio aconteció en Antioquía en 386. San Crisóstomo regló lo mismo en Constantinopla por decreto de 398.  Todo el Mediterráneo se acopló.
 
La Navidad se extendía a todo el mundo. Roma había adoptado oficialmente el 25 de diciembre como Navidad desde 354. Se ponía fin a largos debates doctrinarios entre sectas que, inclusive, habían llegado a prohibiciones expresas de todo tipo de celebración. Se hablaba ya del Natalis Christi.
 
# Algunas costumbres navideñas:
 
- Pesebres 
 
Durante toda la Edad Media las celebraciones eran colectivas. En las Catedrales y en las pequeñas parroquias de aldea se cantaban los Oratorium Praesepis. Hacia 1223, San Francisco de Asís decidió representar teatralmente los cánticos: nacía el primer Oratorio o Pesebre de carácter popular dado que, hasta entonces, los actos estaban reservados al "intra muro" de los conventos. Contemporáneamente se popularizaron los villancicos
e himnos de estación.
 
Los Oratorios y Pesebres alcanzaron gran difusión en el mundo católico a partir del Renacimiento. Algunos comenzaban a formarse con meses de antelación y expresaban sincretismo religioso. En Provence era usual mezclar las figuras religiosas con los "santones" (deidades locales hogareñas). Eran reputados, universalmente, los erigidos en la Niza Savoyarda, en el Principado de Milán y en el Reino de Nápoles y Dos Sicilias. 
 
- Regalos 
 
En la Roma Clásica existía la costumbre de entregar regalos y enviar tarjetas para el "strenae" del 1 de enero (juliano). A lo cual, entre judíos y cristianos primitivos, parece haberse adosado  la costumbre de los regalos hebreos, especialmente las golosinas de Januka (los hebreos conmemoran durante 8 días en diciembre la rejudaización del Templo luego de la derrota de los Asirios helenistas por los Macabíes en 165 AC). Los germánicos de los bordes del Imperio también incluían regalos menores al pie de las encinas
votivas de Odin/Wotan que se elevaban en ocasión del solsticio de invierno de diciembre.
 
- Pan dulce (pannettone)
 
En el Norte de Italia para estas épocas de Navidad se elaboraba un pan especial que, en dialecto ligur (xenès) y ginebrino, se llamaba pane-en-ton (pan de lujo).
 
Una tradición lombarda más romántica sobre el Pan Dulce (pannetone) refiere que Ughetto delle Atellani, sobrino del Duque Ludovico de Milán se enamoró de Adegisa, hija del panadero 'Ntone (Antonio en dialecto milanés). El enamoradizo, disfrazado de panadero, elaboró para su fututo suegro y se lo regaló para la Navidad lo que se conocería como  Pan de Antonio, Pane-ntone, pannetone. Ignoro cómo siguió la historia pero me imagino que Ludovico habrá aprobado el matrimonio morganático y al panadero le habrá gustado el
pannetone. Por lo menos eso decía nuestro profesor de Historia Medieval.
 
- Árbol de Navidad
 
El árbol de Navidad germánico con adornos de colores simbólicos coronado por una estrella fue común entre los luteranos del Norte de Europa (no los calvinistas y hugonotes) y quedó universalizado a partir de medidos del S. XIX cuando la Reina Victoria fue fotografiada al pie de uno de ellos con sus familiares. El origen del árbol es pagano.
 
Los pueblos germánicos, hacia el solsticio de invierno, celebraban a su dios Odin adornando el "Idrasil". Era el encino más alto del bosque al cual se le adosaban antorchas de tea en representación de la vida. Hacia el S VII, San Bonifacio de Essex, conversor de Alemania, comenzó a alterar la costumbre pagana: cambió el encino por un simple abeto al cual se le agregaban manzanitas silvestres (mailhos) y velas. Las manzanitas representaban los pecados y pendían de cada rama; las velas, encima de ellas, la luz de Jesucristo que los redime.
 
Luego, la tradición agregó las obleas de pan que, en el Renacimiento, comenzaron a hacerse de vidrios coloreados. Por esa época de indulgencias y simonías había códigos: azul: arrepentimiento; plateado: agradecimiento; dorado: alabanza; rojo: petición. Hacia el S.XVII la estrella representaba la fe que guía.
 
Cámbiense el abeto del   bosque   por una rama o un modelo, las velas por guirnaldas, las manzanitas y las obleas por bolas y pendientes y tendremos...nuestro árbol.
 
Ello, hasta que la cibernética decida reemplazarlo por uno a láser u otra virtualidad... Entretanto disfrutémoslo, todos, sin falsas clasificaciones por religión. La humanidad es una sola y por estas fechas se une para reconciliarse y   "desearse" -al menos- la Paz a que todos anhelamos...
 
¡Un abrazo navideño!           
 
Alberto  (V. López)