En Argentina no se pone en práctica pero en Europa es muy diferente y como dice el refrán “perro que ladra no muerde”, en el viejo continente, “perro que ladra, muerde” porque la Liga española de fútbol anunció este lunes (28/01) la expulsión por tres temporadas del Reus, club que milita en la segunda división de ese país, por no pagar los salarios a sus jugadores.
INTERNACIONAL
En España, “no todo pasa”, la Liga expulsó al Reus por deudas con el plantel
La Liga española de fútbol anunció este lunes (28/01) la expulsión por tres temporadas del Reus, club que milita en la segunda división de ese país, por no pagar los salarios a sus jugadores. Es la primera vez que un club profesional español es expulsado en medio de una temporada por incumplir sus obligaciones con sus jugadores. Además, se le ha impuesto una multa de 250.000 euros. A la luz de la documentación que quedó sentada en el expediente, ha quedado indudablemente acreditado el incumplimiento del Reus de los deberes o compromisos adquiridos, en forma del impago de mensualidades del salario, con sus jugadores, con la gravísima consecuencia adicional de que seis de ellos han tenido que abandonar el club.
“El juez de disciplina social acuerda la expulsión temporal de tres años del Reus de la competición profesional y le impone una multa accesoria de 250.000 euros por el incumplimiento de los deberes adquiridos con sus futbolistas”, informó la Liga en un comunicado.
La decisión llega tras el reiterado impago a los jugadores del club, que había motivado la apertura de un expediente sancionador por la Liga, concluido con esta expulsión.
Los sueldos impagos en los últimos meses habían hecho que varios jugadores abandonaran el club, que se había quedado apenas con cuatro fichas profesionales. Los futbolistas quedaron ahora libres para fichar por el equipo que eventualmente quiera contratarlos.
El Reus solicitó concurso de acreedores a finales del pasado mes de octubre, con el objetivo de poder renegociar una deuda que rondaba los cinco millones de euros, entre la deuda a los futbolistas y los pagos pendientes a Hacienda. El club, propiedad de Joan Oliver, mano derecha de Joan Laporta en los últimos años de la presidencia de este en el FC Barcelona, sufrió unas pérdidas de 900.000 euros en la temporada 2017/2018. En el último mes y medio, hasta seis futbolistas de la primera plantilla han rescindido sus contratos a través del procedimiento abreviado consensuado entre el sindicato de futbolistas, AFE, y LaLiga, que les permite rescindir de forma unilateral mediante una denuncia con al menos tres meses de impagos, según una nota publicada en el Diario El País de España.
La situación económica desembocó en una serie de protestas pidiendo a Oliver la venta del club y, con ella, poder esquivar la expulsión. Hace pocos días, el Reus anunció un acuerdo de venta de la institución a los inversores estadounidenses Russel C. Platt y Clifton V. Onolfo, que asumían los cinco millones de deuda y que además planeaban construir un nuevo estadio de 18.000 espectadores, reveló el Diario El País de España.
Una operación que el juez de LaLiga no tiene en cuenta, ya que, dice, “el saneamiento (presunto o real, total o parcial, creíble o no) de una entidad después de haber realizado el hecho infractor y haberse beneficiado de él no puede tener efectos enervadores de la sanción”.
Estos hechos probados no han sido negados por el Reus en su escrito de alegaciones a la propuesta de resolución del instructor. Una vez probada la comisión de la infracción, se manifiesta en la resolución la concurrencia de dos circunstancias esenciales a la hora de graduar la sanción: la especial gravedad de los hechos cometidos y la reincidencia.
Adicionalmente, y como medida también prevista legal y estatutariamente, se le impone al club una multa económica de 250.000 euros.





