LAS 'MAQUINITAS' SURCOREANAS

También Francisco desautoriza los resultados en Congo

El objetivo era la 1ra. entrega en paz y transparente del poder en la República Democrática del Congo desde que logró su independencia. No se ha conseguido porque el comicio ha resultado un desastre en un país atravesado por una crisis estructural, demostración de que Bélgica hizo una muy mala tarea en su rol de poder colonial sangriento en África.

El 31/12/2018 (el día después del comicio presidencial) la República Democrática del Congo desactivó Internet para mermar el impacto comunicacional del fraude electoral en marcha (Zimbabwe está imitando ya al Congo). Sin duda, una ridiculez gigantesca ya que, tal como lo explicó en Twitter el embajador británico, John Murton, "esto representa problemas para hospitales, universidades, negocios".

El embajador de USA, Mike Hammer, dijo que 20 días sin servicio de internet en el país es "demasiado tiempo" y que el acceso que se desactivó después de la disputada elección "tiene que ser restablecido ahora".

Masacre

No fue el único incidente terrible ocurrido en el diciembre electoral. Al menos 890 personas fueron asesinadas entre el 16/12/2018 y el 18/12/2018 en 4 ciudades del territorio de Yumbi, en la provincia de Mai-Ndombe, a más de 300 kilómetros al norte de Kinshasa, de acuerdo al Alto Comisionado de la ONU en Derechos Humanos.

Este balance proviene de lo que "parecen haber sido enfrentamientos entre las comunidades de Banunu y Batendé", aunque el vocero del Gobierno congoleño Lambert Mende, negó todo, en el marco del ocultamiento informativo permanente que persiste en el país.

"Tuvimos un centenar de muertos según las últimas estimaciones que han sido presentadas al Gobierno", agregó. La Asociación Congolesa para el Acceso a la Justicia (ACAJ) estimó no menos de 500 muertos. El Alto Comisionado ratificó que sus fuentes son confiables.

Las violencias comunitarias estallaron el domingo 16/12/2018 en la provincia de Mai-Ndombe, a orillas del río Congo, por una vieja rivalidad entre las comunidades Banunu y Batendé.

Fue el entierro de un jefe de Banunu el que hizo saltar todo por los aires, según los testimonios.

"Nuestro jefe murió aquí, en Kinshasa. Devolvimos el cuerpo para que fuera enterrado donde ejercía como jefe tradicional", explicó Francis Mbengama, diputado y vicepresidente de la Asamblea Provincial de Kinshasa, integrante de la comunidad Banunu.

"El Gobierno quería prohibir que se enterrase allí al jefe", pero fue sepultado en la noche del 13/12/2018. Y 3 días después comenzaron los asesinatos: "Los Batendé, apoyados por algunas personas armadas, abrieron fuego. Nuestro pueblo huyó. Quemaron las casas. Incluso hay víctimas quemadas en las casas", añadió el diputado provincial de Kinshasa. La vida no tiene valor en el Congo.

Fraude

En tanto, la Unión Africana reclamó suspender la proclamación final de los resultados de las elecciones presidenciales del 30/12/2018 porque alberga “serias dudas sobre la conformidad de los resultados provisionales” , que dieron la victoria a Félix Tshisekedi.

En una reunión de jefes de Estado y de Gobierno africanos en Adís Abeba (Egipto), la Unión Africana difundió un sorpresivo comunicado: “Por tanto, los jefes de Estado y Gobierno pidieron la suspensión de la proclamación de los resultados finales de las elecciones”, agregó.

Los mandatarios acordaron “enviar urgentemente a RDC una delegación de alto nivel” integrada por el presidente de turno de la Unión, el ruandés Paul Kagame; otros jefes de Estado y Gobierno y el jefe de la Comisión (secretariado) de la AU, Moussa Faki Mahamat.

Esa delegación buscará “interactuar con todos los actores congoleños con el fin de alcanzar un consenso sobre una salida de la crisis postelectoral en el país”.

La decisión causó sorpresa porque, hasta la fecha, la Unión Africana se había limitado a manifestar que había “tomado nota” de los resultados provisionales y había instado a mantener la paz, especialmente si se presentaban apelaciones.

Según los resultados provisionales publicados por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), Tshisekedi obtuvo el 38,57% de los votos; seguido de Martin Fayulu, con el 34,86%; y del oficialista Emmanuel Shadary, representante del presidente saliente, Joseph Kabila, con el 23,84% de apoyo.

Fayulu, diputado nacional y exempresario petrolero rechazó esos resultados y los consideró “inventados”, mientras la influyente Conferencia Episcopal Nacional (CENCO) de la Iglesia Católica Apostólica Romana también los impugnó y reclamó un recuento manual de los votos.

Debe recordarse que Kabila utilizó las máquinas de voto electrónico surcoreanas que Mauricio Macri pensaba utilizar en la Argentina pero no pudo modificar la legislación vigente.

Fayulu asegura que su formación obtuvo 61% de los votos.

La Unión Europea reclamó a Kabila la difusión de las actas de escrutinio de las elecciones, y USA ha exigido una “clarificación”.

Desde Ciudad del Vaticano, Luca Attanasio escribió para Vatican Insider:

"En la jornada del jueves 10 de enero la comisión electoral (Ceni) ha hecho público los resultados de las elecciones en la República Democrática del Congo. El movimiento sorprendió a todos tanto por el momento elegido –el día antes la misma Ceni había hablado de aplazamiento sine die)- como por el nombre del ganador: Félix Tshisekedi, un exponente de la oposición que todos los sondeos y encuestas a pie de urna daban segundo a gran distancia de Martin Fayulu (acreditado en torno al 60%, al menos 20 puntos por encima de Tshisekedi).

En los días siguientes, como cuchillos, han ido llegando pesadas tomas de posición de organismos oficiales que plantean fuertes dudas sobre la veracidad y la transparencia del proceso electoral. Primero, la declaración oficial de la Sadc (Comunidad de Desarrollo de África Meridional), el organismo coordinador de 15 estados en la parte sur del continente que, después de expresar su asombro, pidió el recuento.

A continuación el de la Unión Europea, que solicita la publicación de todas las actas porque “los resultados preliminares han sido cuestionados por una parte de la oposición, por observadores nacionales y, en particular, por la Conferencia Episcopal (Cenco)”.

Finalmente, el de la Unión Africana que el jueves 17 de enero presentó una solicitud oficial al gobierno para suspender la publicación de los resultados finales debido a “serias dudas”.

La Iglesia, protagonista absoluta de la jornada electoral, con sus 40 mil observadores distribuidos en todos los colegios electorales durante la votación y las operaciones de recuento de votos, y los 408 operadores del Call Center puestos a disposición por la Conferencia Episcopal para interaccionar con los observadores mismos y analizar el recuento, ha mostrado inmediatamente su decepción al dejar claro que a partir de los datos en su poder el ganador no tiene la legitimidad de la votación.

En una nota emitida pocas horas después de la publicación de los resultados, después de apreciar la novedad de una posible alternancia política (N. de la R.: después de años de monocolor kabiliano), agrega: “Del análisis de los elementos a nuestra disposición, podemos decir con certeza que los resultados presentados por la Ceni no corresponden con los recopilados por nuestra misión de observación presente en cada colegio electoral”.

Mientras tanto, aumentan las tensiones: la oficina de las Naciones Unidas en el Congo ha informado de enfrentamientos que en los últimos días han causado la muerte de 34 personas y más de sesenta heridos, además de 240 “arrestos arbitrarios”, mientras que los rumores de posibles acuerdos entre Tshisekedi y Kabila, que harían presagiar una continuidad en el poder del “jefe” del Congo, hundiría al país en una crisis política y civil de tamaño inimaginable.

Para tener una actualización de la situación, hablamos al teléfono con Donatiene Nshole, secretario de la Conferencia episcopal: (...)

-Hay quienes invocan un gobierno de unidad nacional que involucre a los tres candidatos (Martin Fayulu, Félix Tshisekedi y Emmanuel Ramazani Shadary, expresión, este último, del partido de Kabila, ndr). ¿Para usted sería una solución?

-El primer y más importante punto en la agenda para nosotros es el respeto por las urnas. Por supuesto, si decide hacer un compromiso que evite el caos institucional y los posibles enfrentamientos, no tendríamos nada que decir, sin embargo, debemos ver si los tres, pero sobre todo Fayulu, aceptarían dicho acuerdo. Todo es posible en la política, y no me sorprendería si al final se encontrara el camino para iniciar un gobierno de unidad nacional. El problema, sin embargo, es que el sentimiento de frustración entre las personas que no votaron por esa solución crecería.

-La Ceni también dijo que en las elecciones legislativas, el primer partido en el parlamento sería el Partido Popular para la Reconstrucción y la Democracia de Joseph Kabila. ¿Significa esto que, en cualquier caso, seguirá siendo el “jefe” del Congo?

-Hay disputas también legislativas. Y en lo que respecta a nuestros observadores, todavía no tenemos un informe sobre las elecciones parlamentarias, porque hasta la fecha se han mantenido muy centrados en las elecciones presidenciales. Pronto, sin embargo, también tendremos esos datos y podremos hacer un juicio. Para nosotros, en cualquier caso, como ya he dicho, el respeto por los principios y la voluntad de las personas es fundamental. Por supuesto, si esos datos serán confirmados, él tendrá en cualquier caso el control de la política del país, la asamblea legislativa y el Senado. Y esto no seguramente es una buena noticia.