“TODO PASA”, PERO

Esto con Grondona… no pasaba

En días donde el fútbol argentino se ve conmocionado por la violencia, los barrabravas, la incertidumbre y la falta de referentes con autoridad que dirijan el rumbo, las redes sociales explotan con un comentario casi unánime: “Esto con Grondona no pasaba”. Y es que por 35 años consecutivos Julio Humberto Grondona, fallecido en el 2014, dirigió el fútbol argentino como un excelente político: con algunos métodos cuestionables, pero con un claro poder de gestión.

Julio Humberto Grondona, quien dirigió la AFA durante el mayor tiempo de su historia, es recordado tras su muerte en el año 2014 por muchas cosas. Su capacidad de gestión y control sobre el fútbol argentino, su poder de política y lobby para conseguirle al fútbol un lugar dominante en la agenda, sus métodos por momentos cuestionables (fue acusado de sobornos, racismo, agresión, entre otras) de dirigencia y sobre todo, su capacidad de manejo de situaciones como la que hoy está viviendo el fútbol argentino después de los piedrazos, las mafias, la violencia y una final de Superclásico que el mundo se va a perder de ver por lo menos por un tiempo.

 

“Es increíble pero con Grondona estábamos mejor”.

 

“Y PENSAR QUE DECÍAMOS QUE GRONDONA ERA UN HDP… HAY QUE CLONARLO URGENTE AL VIEJO”

 

“Volvé Grondona… te perdonamos."

Son algunos de los comentarios recurrentes en la red social de Twitter en los últimos dos días donde el país se conmocionó por una final histórica que no tuvo ningún desenlace: no existió. 

Julio Grondona tuvo 35 años de gestión como presidente de la entidad reguladora del fútbol argentino: la AFA y fue vicepresidente sénior de la entidad reguladora del futbol mundial: la FIFA. Su poder tenía un peso que nadie pudo igualar y se mantuvo así hasta el día de su muerte el 30/09/2014.

Un claro ejemplo se mostró con el 38 a 38, un empate imposible y tramposo en la votación para presidente de la AFA después de la muerte de Grondona quien fue al principio reemplazado por el entonces vicepresidente Luis Segura que después compitió con Marcelo Tinelli en esa votación nefasta con 75 asambleístas de la organización, el 3/12/2015. 

Tras la misteriosa votación sin resultado, claro reflejo de la ascefalía de la AFA con la muerte de Julio, asumió Armando Pérez que era presidente de Belgrano y tuvo que dejar el cargo por un infarto. Finalmente quien quedó fue el actual presidente Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de Barracas Central y yerno de Hugo Moyano, elegido por Daniel Angelisci, presidente de Boca y, justamente, Moyano, presidente de Independiente.

Tres presidentes en tres años después de 35 años de la autoridad y dirigencia única de Julio Grondona ya es una señal de la falta de liderazgo que se expande por los caminos del fútbol argentino. 

“Don Julio” no sólo tenía una gran capacidad de manejo del ambiente futbolístico sino que se llevaba muy bien con la política argentina, mostrándose siempre sonriente al lado de los presidentes de turno, sobretodo con Cristina Fernández de Kirchner con la que hizo el trato millonario de “Fútbol Para Todos” con el que lograron llevar el deporte a las casas de todos los argentinos (antes de eso, al igual que ahora el fútbol está codificado y hay que pagar para verlo) y hacer un negocio redondo para todos: los equipos lograron escalar pasando de haber 20 equipos en Primera a ser 30, la pauta oficial llegó a millones de personas al igual que el canal Tv Pública y la gente pudo acceder a su pasión sin trabas económicas. 

Grondona manejaba a los barras, a los equipos, a los dirigentes y a los medios de comunicación: ningún dirigente quedaba mal parado a menos que estuviese de alguna forma en malos términos con el presidente de la AFA. Se manejaba como un sindicato: quienes estuvieran con él tenían los beneficios de estar bajo su ala mientras que los que estaban en contra pagaban las consecuencias: 

“Yo fui el presidente del descenso de River, no el que lo mandó a la B. El que mandó a River a la B fue Grondona, yo no pude pararlo y por eso me siento mal, no tuve peso político, fue difícil, muy difícil”- había dicho Daniel Passarella, ex presidente de River con quien el equipo se fue a la B Nacional después de haberle dicho a Grondona que debía retirarse del fútbol y amenazarlo con contar cosas secretas de su gestión.

 

"Sí, viejo, andate. Y no me hagas hablar de mi época de jugador de la selección o de técnico porque tengo mucho para contar eh, mirá que si hablo…", había dicho Passarella a Grondona en una pelea telefónica posterior a un partido donde River perdió contra Boca, supuestamente, por la elección del árbitro efectuada por el ex presidente de la AFA.

Otro momento donde se ve cómo se mantenía todo encarrilado durante su mandato fue el hecho de que se desatara el FIFA Gate justo después de su muerte, el caso de corrupción más grande del fútbol mundial donde se involucró a sus dirigentes en cuestiones de lavado de dinero, fraude y soborno entre otras y del cual Julio no sufrió sus consecuencias. 

Es probable que los últimos hechos sucedidos en estos días no hubieran pasado durante el mandato de Grondona. Los barrabravas no hubiesen llegado al punto de romper los vidrios del colectivo de Boca. Y en caso de que ocurriera de todas formas se especula que Grondona hubiera minimizado la temática, no hubiese dejado que los medios hicieran de esto un escándalo, hubiera tomado él las decisiones y probablemente se hubiera jugado el partido el día de ayer con los jugadores que estuvieran en condiciones de hacerlo. Sumado a esto, los barras culpables, probablemente hubiesen sufrido algun tipo de consecuencia económica u otra por haber cometido este hecho de violencia innecesaria, cuestión de la que hoy día nadie se está responsabilizando.

Tanto el sábado (24/11) como el domingo (25/11) se demostró la diferencia de opinión entre los líderes del fútbol. En la reunión donde se tuvo que tomar la decisión de estos días el actual presidente Chiqui Tapia tuvo que juntar a los dirigentes de la FIFA, de la CONMEBOL, de River y de Boca quienes estaban en total desacuerdo sobre qué hacer y donde ninguno tenía el peso suficiente para resolver el problema de forma eficaz, menos que menos el Chiqui Tapia quien, igualmente, tiene muchas menos funciones que las que tenía Grondona porque hoy en día la AFA se encarga solo de las distintas selecciones nacionales, y los campeonatos oficiales e inclusive delegó el manejo de la Primera División de fútbol argentino a la Superliga Argentina que es un ente autárquico que maneja su propio estatuto y esto ha limitado muchísimo la capacidad deportiva y económica de esta asociación en evidente declive.

Después de que el país y el mundo se perdió semejante final donde era momento para hacer brillar el fútbol argentino en un evento que iba a ser el primero en la historia de la Copa Libertadores, es claro por qué tanto en las redes como en la gente en la calle pide su vuelta desde el más allá.