Todo comenzó cuando despuntaba 2018, y el intendente vecinalista Raúl Casali informó, en un contexto más ambicioso de la economía argentina:
EL CASO LIBERTADOR SAN MARTÍN
El populismo demagógico conspira contra los vecinalistas
"Con base en el rápido crecimiento urbano que ha experimentado Libertador San Martín en los últimos años, a causa de la apertura de nuevos barrios, el porcentaje de cuadras asfaltadas respecto del total ha decrecido en forma progresiva y marcada. Ante esta realidad, el Concejo Deliberante de la localidad dispuso, mediante Ordenanzas Nº 1366 al 1370, un plan de asfaltado de las calles mediante una contribución por mejoras, que podrá ser abonada al contado con un 10 por ciento de descuento, o financiada hasta en 84 cuotas, según convenga cada frentista con el Municipio.
Aún se encuentra abierto el Registro de Oposición, en el cual los frentistas que deseen oponerse a la concreción de esta obra, pueden expresar su posición firmando en el libro correspondiente. En caso de que el 50 por ciento de los frentistas, más uno, expresen su desacuerdo, la obra no se concretará. De lo contrario se avanzará con la misma, debiendo cada uno optar por un plan de financiación según sus posibilidades.
Por ello, desde el Municipio se convocó a los vecinos que viven en los barrios alcanzados por el plan, barrio por barrio, a asistir a reuniones informativas en las cuales no sólo se les brinda el detalle de la obra en cuanto a la conformación de sus costos, las modalidades de pago, la forma de actualización, y los plazos estimados, sino que asimismo se les otorga la posibilidad de formular preguntas y recibir las respuestas correspondientes. (...)".
El programa se financia de manera mixta entre el presupuesto municipal y fondos propios de cada vecino cuya propiedad es beneficiada o valorizada, con la obra pública que se realice en su frente.
Esta estructura de financiación, habitual en los municipios de todo el país, provocó reclamos desde el contestatario Frente para la Victoria/Partido Justicialista, perdedor en todos los comicios que han ocurrido en Libertador San Martín, aunque decidido a entorpecer la gestión vecinalista.
Al grito de "inconstitucional" (¿?) e "ilegal" (¿?), los populistas demagógicos embistieron contra la ordenanza específica. La oposición peronista se hizo fuerte en Puiggari, que fue estación ferroviaria cuando no existía Libertador, pero hoy día es un barrio del municipio, castigado por un descenso en la economía de muchos de sus residentes ante la imposibilidad de encontrar una alternativa a la desaparición del transporte sobre vías ya removidas. Así, el ingreso promedio de sus habitantes es inferior al ingreso promedio del municipio, aún cuando quienes lideraron el reclamo no integran ese estamento socioeconómico sino uno más adinerado.
La sucesión de críticas pejota fueron voluminosas, ruidosas, persistentes y con ingreso de patota a una sesión legislativa, lo que provocó una situación inédita en la historia local: la necesidad de pedir el auxilio a la nimia fuerza policial del municipio, que envió sus 2 agentes de guardia, a una reunión del Concejo Deliberante.
Según Urgente24, el vecinalismo tendría que haber presionado más con la legalidad y amplitud del proceso iniciado, que había dado oportunidad a los disidentes a exponer su rechazo a la obra pública puntual. Inclusive la consulta popular en Libertador San Martín.
Pero, preocupado ante las consecuencias de una grieta en una localidad de apenas 8.000 habitantes, el intendente anunció su decisión de suspender durante 180 días el plan de pavimentación que había comenzado a ejecutarse en junio, en el marco del programa Contribución por Mejoras, que beneficiaría a los barrios Puíggari, Municipal, América, Colinas del Golf y UAP III.
Con la crisis de la coyuntura nacional, los argumentos fueron tan fáciles de encontrar como consistentes: “Por razones fundadas en la incertidumbre social, económica y política que se vive al día de hoy a nivel nacional, lo cual genera asimismo inexistencia de materiales y/o de proveedores, se ha dispuesto la prórroga del proyecto de Contribución por Mejoras: cordón, cuneta y asfalto, en todos los barrios alcanzados, por un plazo de 180 días corridos”.
Y él agregó que “las boletas de pago de esta contribución que han sido emitidas quedan invalidadas, no debiendo ser abonadas”.
Es más: ofreció modificar, dentro de lo posible, la ecuación de financiación a favor de los vecinos que se identificaran como de menores ingresos. Pero tampoco fue suficiente.
El vicepresidente municipal, el contador público Sebastián Rodríguez, apeló a algún equilibrio emocional en los panperonistas:
"Atravesamos momentos de alta incertidumbre en nuestro país. Se proyectan cambios sustanciales y una serie de medidas económicas, sociales y de estructuras políticas. (...) Todo resulta incierto. Mientras tanto, a nivel local seguimos con planes y acciones en muchos frentes para mejorar la vida de nuestros vecinos y el entorno donde vivimos.
Ampliamos la red de contenedores de residuos, continuamos las obras de desagües pluviales, mejoramos las plazas y zonas verdes, avanzamos con más iluminación LED, continuamos con el futuro loteo social, estamos haciendo un nuevo pozo de agua potable, podamos, plantamos miles de árboles, abrimos y mejoramos caminos, entre muchas cosas más.
No obstante, definimos frenar en algo, 180 días esperando que nuestro país se aclare. 180 días para seguir avanzando juntos con el pavimento.
Fueron muchísimas las familias que se acercaron deseando que el proyecto continúe, pero comprendiendo el contexto delicado, se resolvió que en momentos de tormenta, hay que desensillar hasta que aclare.
Muchas gracias por el gran apoyo que nos brindan. Seguimos juntos. (...)".
Sin embargo, el peronismo, identificado con una página en Facebook titulada "Somos Libertador", subió al peldaño siguiente y lanzó sospechas de corrupción contra una administración vecinalista brutalmente honesta:
"¿Inoperancia o ESTAFA? #SomosLibertador te cuenta las irregularidades #ASFALTOHOY
* SI las obras las realizan empleados municipales ¿El vecino paga dos veces?
* SI el proyecto se inició en 2016 ¿Por qué no sabemos nada de las LICITACIONES?".
La idea era manchar al alcalde Casali, en un escenario nacional de gran enojo con la corrupción... ¡que entre 2003 y 2015 ejecutó el Frente para la Victoria! (los cuadernos de Omar Centeno).
También difundieron un mensaje muy crítico en la red social Facebook reivindicándose como voceros del reclamo de Puiggari:
"Intendente Casali gana tiempo ante pedido de los vecinos.
Anuncia prórroga (180 DIAS) del proyecto #ASFALTO
Lamentable.. gobierna de facto.. Arrogandose facultades del Concejo.
#SomosLibertador recuerda:
Los Vecinos no pidieron prorroga!!!
EXIGIERON #DEROGACION.. Sin vueltas."
Según Urgente24, ahí fue donde el vecinalismo demostró impericia en la acción política, obsequiándole un triunfo a la oposición.
Una licencia del alcalde para atender un asunto familiar, que provocó que se hiciera cargo del Ejecutivo el legislador Sebastián Rodríguez, y la ausencia de un concejal oficialista (viaje a Tucumán), provocó que el miércoles 12/09 la oposición pudiera avanzar con la derogación del asfaltado en Puiggari, aunque no en los otros barrios.
La oposición festejó ruidosamente con su vocero no oficial, el conductor radial panperonista Ismael Ravinovich (quien dice ser "vecinalista").
El ya citado contador Rodríguez escribió: “ No estamos en desacuerdo de una derogación. Sí estamos en desacuerdo en el mecanismo y las formas. (...) Anoche nuestro bloque estuvo en minoría en el Concejo, por lo que el bloque de concejales del FPV logró derogar el proyecto de asfalto de barrio Puiggari sin hacer consultas previas a la totalidad del barrio, ni dejarnos avanzar en las mismas conforme nuestra solicitud.
Todas las manifestaciones de voluntad de la sociedad son válidas (siempre en el marco del respeto y de la ley), por lo que aceptamos los reclamos de aquellos vecinos que no querían esta obra en su barrio. (...) seguiremos trabajando en diferentes proyectos de asfalto, sobre todo en los demás barrios que no han sido derogados, basándonos en la premisa de la voluntad del pueblo. Estamos abocados a tratar de mejorar las condiciones de los diferentes proyectos, (...) y brindar una solución de fondo a los inconvenientes que genera convivir en calles no pavimentadas."
Quedan algunas dudas:
1. ¿Se dejará en forma permanente sin asfalto a los vecinos de Puiggari?
2. ¿Existe alguna propuesta alternativa de cómo financiar la obra en el barrio mencionado?
3. ¿Acaso los peronistas K pretenden que la obra la paguen todos los vecinos de Libertador San Martín, con lo cual muchos estarían pagando otra vez lo que ya pagaron?
Sin duda, en ese caso (otra vez más el consejo) sería interesante convocar a una consulta popular que coincida con el comicio municipal 2019, para acabar con las banderas demagógicas que, inclusive, a veces adquieren formas fascistoides.
La consulta popular bien motivada es una práctica poco utilizada por los movimientos vecinalistas pero que ayudarían a aplacar la soberbia de las fuerzas políticas tradicionales nunca consustanciadas con esas prácticas democráticas ya que prefieren manipular las herramientas de la "vieja política".










