Hay detalles sobre el rescate de los 12 niños tailandeses -que pasaron 18 días cautivos junto a su entrenador de fútbol en la cueva de Tham Luang-, que siguen siendo un misterio, mientras el mundo celebra.
TAILANDIA
Primeras imágenes de los chicos rescatados, en el hospital, y nuevos detalles sobre la odisea
Ayer, el Primer Ministro de Tailandia refutó que los niños hubiesen sido anestesiados para encarar el peligroso trayecto hasta la salida de Tham Luang, donde estaban atrapados desde hace 18 días. Aclaró, sin embargo, que sí se les suministró ansiolíticos para evitar el ataque de pánico. Un ex SEAL de la Marina tailandesa dijo a AFP que los niños fueron rescatados "durmiendo" en camillas, a través de los peligrosos pasadizos. Sin embargo, otros medios apuntan a que hubo tramos que atravesaron buceando, ayudados por los buzos expertos que los iban guiando con una cuerda. Para ello, recibieron clases de buceo y preparación psicológica para evitar entrar en pánico en las partes más complicadas. Además, múltiples medios aseguraron que los chicos pudieron soportar el encierro tantos días gracias a la meditación, en la que el entrenador de fútbol del equipo, se había preparado durante una década.
"No estamos seguros de si fue un milagro, ciencia, o qué", escribió la Marina de Tailandia en Facebook.
El grupo quedó atrapado el 23/6, cuando ingresaron en la gruta de excursión, y una inundación repentina los sorprendió. Dado que es temporada de monzones (lluvias intensas) en el sudeste asiático, durante el rescate permanció latente la posibilidad de que subiese el agua y hubiese que interrumpir a misión. Otra opción que se había evaluado era taladrar un túnel hasta la cámara en la que se encontraban los chicos. Y el fundador de SpaceX, Elon Musk, desarrolló un minisubmarino para intentar sacarlos. Finalmente se optó por el rescate, a pesar de que los chicos, de entre 11 y 16 años, no sabían nadar ni habían buceado nunca. ¿Cómo hicieron para lograr navegar a través de los pasajes angostos e inundados?
Un ex SEAL de la Marina tailandesa dijo a AFP que los niños fueron rescatados "durmiendo" en camillas, a través de los peligrosos pasadizos. El martes 10/7, el Primer Ministro tailandés, Prayut Chan-o-cha, había refutado que los niños hubiesen sido sedados con anestesia para encarar el peligroso trayecto. En cambio, sí confirmó que se les había suministrado una medicación ansiolítica para evitar ataques de pánico durante el peligroso recorrido, que incluía canales y recovecos sumergidos. El miedo y ansiedad eran altos, especialmente a partir de que uno de los ex SEAL de la Marina tailandesa que estaban trabajando en preparar el rescate, falleciera por falta de oxigeno. "Algunos de ellos estaban durmiendo, algunos de ellos movían sus dedos... como si estuvieran groggy, pero estaban respirando", dijo el comandante Chaiyananta Peeranarong a AFP. "Mi trabajo era transferirlos", aseguró. Y agregó que "los chicos estaban envueltos en camillas ya cuando estaban siendo transferidos."
Pensar que los chicos estuviesen completamente dormidos durante todo el trayecto contrasta con otros relatos, según los cuales habrían atravesado áreas buceando, escalando o caminando.
Según el portal El Español, los niños habían recibido previo al rescate clases de buceo, además de preparación psicológica, para que no entrasen en pánico y mantuviesen la calma en los tramos más complicados. Cada uno de ellos fue equipado con un tanque de oxígeno y una máscara de buceo de rostro completo, para que respirasen de forma más natural, y durante el recorrido cada uno estuvo acompañado por 2 buzos, que utilizaron una cuerda desplegada a modo de guía. Además de zonas de buceo, agrega, los niños debieron superar desniveles y cubrir largas caminatas entre corrientes de agua y rocas.
"La visibilidad es uno de los peores problemas en el buceo en cuevas. Si no puedes ver mucho más allá de tu cara lo hace muy difícil, porque puede haber rocas que se enganchen en los equipos", explicó el buzo británico Geoff Crosley a la BBC. La parte más complicada del recorrido, según El Español, era la primera, repleta de pasajes inundados. Esta parte requería de largos períodos bajo el agua.
El rescate fue realizado en 3 fases que concluyeron el martes 10/7, por un grupo de buzos internacionales flanqueados por los SEAL de la Marina tailandesa. Cada vez que una parte del rescate era concluida, los SEAL celebraban con un 'Hooyah' en su página de Facebook. Este grito de alegría se convirtió prontamente en un hashtag que recorrió las redes sociales.
Según las autoridades, los primeros rescatados se encuentran relativamente bien, en habitaciones separadas del hosptial, donde permanecerán al menos 1 semanas. 2 de ellos tienen infecciones pulmonares y todos tendrán que llevar gafas de sol para protegerse de la luz tras pasar más de 2 semanas a oscuras. Algunos ya recibieron visita de sus padres y hermanos, pero sólo pudieron verlos a través de cristales. Temen que puedan sufrir infecciones debido a su debilitado sistema inmunitario.
Otra información increíble que surgió en los últimos días fue que los chicos aguantaron el encierro en la cueva tantos días gracias a que lo pasaron meditando. El entrenador de fútbol del equipo, Ekapol Chanthawong, quien los llevó de paseo a la gruta que luego se inundó, se entrenó en la meditación como monje budista durante una década antes de convertirse en entrenador de fútbol. Según múltiples medios, enseñó a los niños, de entre 11 y 16 años, a meditar en la cueva, para poder mantener la calma y preservar sus energías.
Los niños habrían estado meditando al momento de ser encontrados por 2 buzos británicos, apunta Vox. "Mirá qué calmos que están, sentandos allí esperando. Ninguno está llorando ni nada. Fue increíble", dijo la madre de uno de los niños a la agencia AP, en referencia a un video de los chicos al momento de ser hallados.





















