Blair Berk, la abogada que representa al productor de Hollywood, Harvey Weinstein, dijo en una entrevista con el diario israelí Haaretz -reeditada en el periódico Forward-, que es "feminista" y que como tal, está "orgullosa" de lo que hace. Berk argumenta que el movimiento #MeToo -que comenzó a partir de las denuncias contra su cliente- tiene un "gran potencial" en la lucha contra el acoso sexual, pero que ha ido demasiado lejos.
CONTROVERSIA
Para la abogada feminista de Weinstein, el #MeToo ha ido demasiado lejos
Blair Berk critica la atmósfera acusatoria que creó la campaña #MeToo, que nació con las denuncias a su cliente, el productor cinematográfico Harvey Weinstein, quien está imputado por 2 cargos de violación y 1 de agresión sexual.
La abogada de Los Angeles, quien ha representado a celebridades como Mel Gibson, Britney Spears y Sylvester Stallone, tuvo cuidado durante la entrevista de no comentar explícitamente ningún caso en particular, pero expresó una crítica mordaz sobre cómo los medios y el público trataron las acusaciones de alto perfil, hechas por mujeres contra hombres poderosos.
Recordemos que Harvey Weinstein está imputado por 2 cargos de violación y 1 de agresión sexual. El empresario niega estas acusaciones.
"Como feminista, en términos de acoso sexual, en términos de conductas inapropiadas, es una conversación que debemos tener", dijo Berk. "Pero estas son conversaciones muy complicadas porque las interacciones humanas -la sexualidad, el contacto sexual- están en proceso permanente."
Berk reconoce que si bien es cierto que no debería haber personas con demasiado poder en el lugar de trabajo como para, por ejemplo, abusar de su poder para ser vulgar o poner una mano encima de alguien que no tiene interés, "es importante que no confundamos esto con la violación. Estas acciones no son violación. Tampoco son criminales. Son ciertamente acciones que necesitan ser discutidas, pero no necesariamente algo que deba ser criminalizado."
Berk se unió al equipo legal de Weinstein en octubre de 2017, tras los reportes de The New York Times y The New Yorker que detallaban acusaciones de agresión y acoso sexual en su contra.
El entrevistador de Haaretz, Omert Shubert, le preguntó a Berk por el hecho de que los casos recientes incluyen alegatos mucho más graves que simples comentarios vulgares o contactos inadecuados. La abogada respondió así: "Una de las verdades muy incómodas es que hay mujeres que se involucraron en contactos sexuales con un hombre, cuando ese hombre no necesariamente les atraía, sino que ese hombre más poderoso les ofrecía algo que ellas querían, progreso, el Globo de Oro, algo que querían, y decidieron tener ese encuentro sexual para obtener eso. Intencionalmente, consensuadamente, y luego se arrepintieron de haberlo hecho. Podríamos decidir que eso es fundamentalmente coercitivo y debería ser criminalizado, pero en este momento no es un crimen y creo que no debería ser un crimen."
"Cuando un titular dice que una actriz hermosa acusa, nadie presta atención a lo que dijo. Muchas de estas acusaciones no son por violación o violencia sexual. Son porque alguien les habló de una manera irrespetuosa o les tocó la espalda de una manera que les incomodó, o hizo un comentario, todas cosas que podemos decir que no están bien, pero no son crímenes."
Por otro lado, Berk aduce: "Creo que una de las cosas peligrosas sobre lo que está pasando aquí es que estamos tratando a las mujeres como criaturas. Las estamos infantilizando. Es algo que como feministas no queremos, que es proclamar que una mujer no tiene la habilidad de elegir."
Por otro lado, la abogada apunta que le preocupa la idea de que acusaciones hechas a través de Instagram o Twitter sean suficientes para destruir una vida.
"No creo que ninguno de nosotros quisiera aceptar eso, y no deberíamos, porque cuando le toque a nuestro hijo o nuestro padre o nuestro esposo, querríamos que a la gente le importe el (debido) proceso."
Berk también critica el eslógan de que a las mujeres que acusan hay que creerles por se, "como si algún género, por definición, sólo dijese la verdad."
"Hay mujeres que en este momento están haciendo acusaciones falsas tal como hay mujeres que están haciendo acusaciones verdaderas. Al igual que hay mujeres que están exagerando el contacto que han tenido e inflando el contacto que han tenido. Y lo que posiblemente fue una experiencia desagradable, ahora es llamada un crimen. Necesitamos tener tanto cuidado, especialmente en un momento como este, porque hay tal voluntad de borrar a alguien de la historia en un período muy corto de tiempo, sólo basándose en acusaciones, y eso es perturbador. Tengo clientes cuyos obituarios están siendo escritos con acusaciones no probadas, que serán lo último que se escriba sobre su vida, y eso me pone muy incómoda."
Más adelante en la entrevista, Omert Shubert pregunta a Berk lo siguiente: "Como mujer, ¿no tenés problema de defender a gente que ha sido descrita como que hizo cosas terribles a las mujeres?" A lo que ella respondió: "Estoy muy orgullosa de lo que hago. Como mujer, como feminista y como abogada de defensa criminal. Mi primer amor es la Constitución y no hay ningún pedacito de ella que, hacia el final del día, no me importe más defender que la popularidad."
"Creo en la importancia de mi trabajo y en el derecho a un juicio justo", aseveró.
Berk apunta que, como mujeres, no deberíamos querer la injusticia. "No quiere decir que no haya crímenes que se cometan, pero sí quiere decir que no todo encuentro desagradable es un crímen."










