A nada más que un día del inicio de la Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018, el mundo futbolístico se despertó este miércoles (13/06) con la tremenda noticia del despido del entrenador del seleccionado español Julen Lopetegui a dos días del debut de España en la Copa del Mundo este viernes (15/6) ante el Portugal de Cristiano Ronaldo.
MUNDIAL RUSIA 2018
Como España, Brasil también echó a su DT en México '70 y salió campeón
Durante una conferencia de prensa en Krasnodar, el presidente de la federación española de fútbol Luis Rubiales, anunció la separación de Lopetegui del cargo de DT por firmar con el Real Madrid tras haberse comprometido a dirigir a España hasta 2020.
Más allá de eso, este hecho hizo recordar a lo ocurrido en 1970 cuando Joao Saldanha, el rutilante seleccionador de Brasil era despedido a 10 semanas de empezar el Mundial de México.
El Golpe de Estado de 1964 con el general Artur Da Costa marcó el inicio de la dictadura que más tarde daría el poder al general Emilio Médici en 1969. En este periodo, los problemas se agolpaban para un país cerca del colapso interno y con la necesidad imperiosa de dar una imagen grandilocuente y alegre. El fútbol era la mejor vía de legitimación de cara al exterior. Todos los recursos estaban a disposición de la Federación Brasileña y el presidente de la organización escogió a Joao Saldanha. El flamante nuevo técnico era un periodista, corresponsal en la Segunda Guerra Mundial, y que como técnico llevaba más de 12 años sin entrenar, por no hablar de su filiación política. El entonces presidente de la Federación Brasileña, un ya experto Joao Havelange, logró convencer a los militares de que Saldanha. Cómo lo logró es uno de los grandes misterios del fútbol, según publicó este mismo miércoles el portal El Diario de España.
Porque Saldanha no ocultaba su militancia. Y no escondía ante la prensa internacional lo que ocurría en Brasil. A fines de 1969, en plena gira europea como seleccionador, le preguntaron por la situación política en su país. No se cortó: denunció torturas, 300 muertos o desaparecidos. Dijo que había presos políticos y que muchos estaban siendo ejecutados. Siguió en el cargo, reveló el portal El Diario de España.
Curiosamente, los problemas vinieron más por los caprichos deportivos de los dictadores que por sus convicciones políticas. Brasil se había clasificado para el Mundial de México con seis victorias en seis partidos, con 23 goles a favor y 2 en contra jugando un fútbol celestial, según contó ese medio.
El problema era que el técnico se negaba a ser un títere: no dudaba en denunciar al régimen y hacía caso omiso a las peticiones del general Médici, que quiso imponer la convocatoria de su futbolista favorito: Dario, también conocido como 'Dadá Maravilha'. Saldanha se mantuvo firme: “Yo no le digo a usted a quién tiene que nombrar en sus ministerios, y usted no tiene que decirme a quién debo nombrar en mi equipo”, contestó al emisario del Gobierno que le dijo que el dictador esperaba ver a Dario.
Según Saldanha, el mismísimo Joao Havelange, que acabaría como presidente de la FIFA, se arrodilló ante él para suplicarle que convocara al delantero favorito por el presidente. Pero el seleccionador se mantuvo inamovible.
Su sustituto fue Mario Zagallo, un entrenador que rehuía la crítica política y aceptaba la imposición de convocar a Dario –aunque tampoco le dio un protagonismo relevante–. El nuevo técnico apenas tocó el equipo aunque sí que aseguró la titularidad de Pelé. El resultado fue una exhibición constante de Brasil que ganó todos los partidos y mostró al mundo la esencia del estilo de Saldanha aunque sin acordarse de él. Esa vitalidad en su juego ayudó a exportar al resto del mundo la idea de Brasil como un país alegre.
Por otra parte, a sólo 24 horas del acuerdo al que arribó Lopetegui con el Real, que deshacía el contrato firmado hace sólo tres semanas con la Selección, el titular de la federación de fútbol española Luis Rubiales anunció en una conferencia de prensa en Krasnodar, la separación del DT a pesar de que en dos días será el debut mundialista contra Portugal.
Con la llegada de Julen Lopetegui, Florentino Pérez ve reforzado un equipo que se encontró con un grandísimo golpe con la salida de Zidane hace poco más de una semana que dejó en serios problemas a los directivos merengues. El actual seleccionador firmó por tres temporadas con el cuadro blanco y se incorporará tras finalizar la participación de la Selección Española en el Mundial de Rusia.









