FOTOS DEVASTADORAS

¿Por qué el volcán de Guatemala fue tan mortal y el de Hawai no?

La cifra de víctimas mortales por la violenta erupción del domingo del volcán de Fuego en Guatemala se elevó a 72, informaron fuentes oficiales, mientras se mantiene el operativo de búsqueda de desaparecidos, cuyo número es incierto. Sin embargo, semanas atrás también se "despertó" el volcán Kilauea en Hawai, que aunque sigue causando estragos la erupción no mató a nadie. Ambas erupciones engulleron casas y recordaron cuán feroz puede ser la naturaleza, pero qué diferencia a uno del otro. Acá te lo explicamos:

Hay grandes diferencias entre la erupción del volcán de Fuego en Guatemala, que mató a más de 60 personas en solo un día, y la reciente erupción del volcán Kilauea en Hawai, que no ha matado ha nadie pero continúa causando estragos un mes después. Este es el motivo por el que las erupciones son tan diferentes, y por qué tienen tan diferentes cifras de víctimas fatales: 
 
Lava vs. flujo piroclástico: 
 
El principal modo de destrucción de Kilauea es la lava, pero el volcán de Fuego ha desatado un flujo piroclástico: una desagradable mezcla de cenizas, rocas y gases volcánicos que puede ser mucho más peligrosa que la lava.
 
 
En Guatemala, el flujo piroclástico de la erupción del domingo alcanzó los 1.000 grados centígrados, dijo el meteorólogo de CNN Ivan Cabrera. Por el contrario, Kilauea produce lava, o roca pegajosa fundida, que generalmente se arrastra a lo largo de unos cientos de metros por hora, no tan rápido como un flujo piroclástico devastador.
 
 

Kilauea se encuentra dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawai. La ha destruido decenas de hogares y otras estructuras en comunidades fuera de los límites del parque.

Pero el volcán de Fuego erupcionó al lado de áreas pobladas. "Los pueblos estaban justo en las faldas de la montaña", dijo Cabrera a CNN. "Así que ellos no tuvieron tiempo para escapar".

Eso significaba que los aldeanos desprevenidos, como los de la comunidad de El Rodeo, se vieron súbitamente abrumados por cenizas, fragmentos de lava y gases que se precipitaban hacia ellos a 700 kilómetros por hora.

En las áreas del Kilauea y el de Fuego, "la tierra estará inutilizable durante años", dijo Klemetti. Pero Guatemala se enfrenta a un peligro especial y diferente.

"El mayor problema con los flujos piroclásticos es que se pueden convertir en flujos de lodo volcánico (lahares) cuando los desechos sueltos se mezclan con las aguas de lluvia o un río", dijo. "Ese es el nuevo peligro en volcán de Fuego en este momento".