AVATARES DEL PJ

Los 2 contragolpes de Luis Barrionuevo

El futuro del Partido Justicialista es un tema panperonista: horas atrás se escucharon especulaciones en lugares bien diferentes (desde el diálogo entre Juan Schiaretti y Juan Manzur en San Miguel de Tucumán, a las consultas de José Manuel De la Sota con Martín Redrado, Miguel Peirano y Dante Sica, pasando por los intendentes bonaerenses Gustavo Menéndez y Leonardo Nardini en la fiesta de Santiago Cúneo en Parque Norte para la presentación de sus nuevos medios de comunicación). Aquí alguna aproximación:

contragolpe
1. Consecuencia indirecta de un acontecimiento como contragolpe, la inseguridad ciudadana incrementó la venta de armas.
2. Militar: Contraataque, reacción ofensiva.
3. Deportes: Jugada rápida sobre la meta del equipo contrario, que coge a su defensa descolocada y avanzada.
4. Medicina: Efecto reflejo de un golpe sentido en una parte del cuerpo distinta de aquella en que se recibe fractura por contragolpe.
Real Academia Española


Mauricio Macri mantiene cierta confianza con Enrique Nosiglia, desde mucho antes que ambos convergieran en Boca Juniors. Macri podría haberle consultado a Nosiglia acerca de la posibilidad de dejar el Partido Justicialista en manos de Luis Barrionuevo. Podría haberse evitado sorpresas que vendrán.

Nosiglia le hubiese relatado su experiencia: a fines de los '80, él conocía a Barrionuevo, aunque aún no eran amigos y aliados, cuando Carlos Menem estaba migrando de integrante obligado del no concretado 3er. Movimiento Histórico a firme rival de Antonio Cafiero por el liderazgo del 'Movimiento Peronista' (que es lo que importa, lo institucional -el Partido Justicialista, va y viene-).

Nosiglia es un dirigente de la Unión Cívica Radical y jamás traicionaría al partido de Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen. Pero -cuenta la historia- aceptó apoyar el proyecto de Barrionuevo de insertarse en la intimidad de Menem.

Le atribuyen a Nosiglia la idea de que Cafiero le ganaría a Menem la presidencialidad peronista, y entonces éste rompería, facilitando el comicio para Eduardo Angeloz, el candidato de la UCR, que no era de la confianza de Nosiglia pero lucía 'boina blanca' igual que 'el Coti'.

El problema fue que Nosiglia y la UCR no consideraba lo que el general Daniel Manuel Raimundes acostumbra llamar "los imprevistos": se derrumbó el Plan Primavera, Menem le ganó a Cafiero y el peronismo cerró filas detrás del ganador, lo que no dejó margen a ninguna ruptura.

Más adelante, Menem rechazó el convite de los 'carapintadas' que en Villa Martelli le ofrecieron interrumpir el mandato institucional del Presidente de entonces, y luego el Movimiento Todos por la Patria cometió el disparate sangriento en el regimiento de La Tablada -dejando malparados a varios amigos de los alfonsinistas-, mientras la hiperinflación ya estaba próxima.

Entonces, Menem fue Presidente, Barrionuevo integraba el grupo más cercano al riojano, y esto también benefició a Nosiglia, probablemente más que si hubiese ganado Angeloz.

La historia argentina volvería a conocer la fortaleza de la alianza Barrionuevo-Nosiglia algunos años después, cuando provocaron el Pacto de Olivos, por el cual se modificó la Constitución Nacional y Menem pudo ambicionar a un 2do. mandato consecutivo que logró, pese a que Grupo Clarín apostaba por José Bordón-Carlos Álvarez, desde que se había derrumbado la posibilidad de Eduardo Duhalde-Domingo Cavallo, que es lo que soñaba Guillermo Seita hasta las legislativas de 1993.

¿Será que Mauricio Macri subestima tanto a Barrionuevo como para entregarle el Partido Justicialista?

Es una obviedad afirmar que Macri considera que Barrionuevo al frente del PJ es una garantía de gran división del panperonismo hacia los comicios 2019.

Sin embargo, la magia de la política es que se puede engañar a la obviedad, y hasta ganarle.

En 1er. lugar, Barrionuevo sabe que el Partido Justicialista hoy es un sello de goma pero intuye que puede tener un rol gravitante en reorganizar al peronismo, aprovechando que él ofrece una interfase con un sector del sindicalismo.

En 2do. lugar, Barrionuevo conoce que el éxito o fracaso político de su gestión consiste en la posibilidad que el PJ recupere contacto con el "Movimiento" (expresión de Juan Perón), y el hecho de ser consciente de esto no es poco.

En 3er. lugar, Barrionuevo sabe que el bombo y 'la Marchita' no pueden seguir resultando los íconos de un PJ que ha perdido a la clase media y media-baja urbana.

Por cierto que es curioso que respalde a Barrionuevo el gran responsable de fracturarlo: Eduardo Duhalde, el que promovió aquel funesto evento en Lanús, donde el peronismo fue astillado en 3 partes para impedir que Menem ganara en 2003, tal como necesitaba el inexplicable enemigo del senador nacional vitalicio, Héctor Magnetto, a quien sin embargo Menem le había concedido muchísimo durante los años '90.

Para que prospere la idea de Barrionuevo, existen condicionalidades, tal como sucede en todo acuerdo posible entre el FMI y Macri.

Por un lado, que la crisis económica no atente contra la normalidad institucional. Los partidos políticos tienen sentido cuando existe la democracia representativa.

Por otra parte, que no cese la intervención judicial del Partido Justicialista.

Abundan los rumores de que la Cámara Nacional Electoral podría revocar el fallo en 1ra. instancia de la jueza María Romilda Servini (ex de Cubría), que intervino el PJ y designó a Barrionuevo como interventor.

Es más: Urgente24 ha publicado una información al respecto.

Barrionuevo considera que son falsas semejantes especulaciones. Por ese motivo, Urgente24 buscó un diálogo lo más cercano posible con allegados a la propia Cámara.

Por lo que pudo confirmar Urgente24,

> los camaristas Santiago Hernán Corcuera y Alberto Ricardo Dalla Via todavía no recibieron formalmente el expediente, algo que ocurrirá la semana próxima; y

> en la Justicia Electoral se reconoce que los fundamentos de la jueza Servini son pueriles, "hasta risueños". Sin embargo, "desde entonces, Barrionuevo ha comenzado a demostrar irregularidades y así sumar fundamentos para la intervención. Es probable que haya concretado pruebas abundantes, que no estaban en el fallo de Servini. La clave será identificar la solidez de lo que ha aportado al expediente".

Por este motivo hay que recordar que el Barrionuevo al que Macri le obsequió el PJ es el mismo Barrionuevo al que Nosiglia envió a La Rioja creyendo que quebraba el peronismo. Por supuesto que todo puede fallar pero también es verdad que el presente se construye sobre la historia, que hay que tenerla en cuenta.