CHAVISMO DECADENTE

También Kellogg's dejó Venezuela (el último que apague la luz)

Kellogg’s, una marca estadounidense con un siglo de presencia en casi todo el mundo, se suma a los cientos de miles de empresas que han cerrado en Venezuela en los últimos años. La empresa ya había reducido su producción y algunas marcas ya habían desaparecido. Ahora, después más de 50 años en Venezuela, Alimentos Kellogg’s dejó una comunicación pegada en la puerta de la planta ubicada en la ciudad de Maracay, en el centro del país, indicando que se ha visto forzada a cesar sus operaciones en Venezuela, y que liquidó todos sus obligaciones laborales en la quincena que cobraron hoy (15/05). La medida tomó por sorpresa a los 400 empleados que llegaron hasta las instalaciones donde se fabricaba el icónico cereal Corn Flakes, y encontraron las puertas cerradas.

 

Kellogg's informó que cesó sus operaciones en Venezuela de inmediato, culpando al "deterioro económico y social" del país, según el comunicado de la empresa. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha reaccionado pidiendo a la Interpol la detención de los dueños, al afirmar que estos cerraron la filial de forma "inconstitucional e ilegal".

Alimentos Kellogg's, la filial que opera en Venezuela, "se ha visto forzada a cesar sus operaciones en el país con efectos a partir de hoy martes 15 de mayo de 2018", indicó la empresa en un cartel colocado en la entrada principal, confirmaron los trabajadores. El cese de la fábrica que operó en el país por más de un siglo tomó por sorpresa a los trabajadores que hasta el viernes 11/05 operaron con toda normalidad.

En 1961 Kellogg’s inaugura su planta en Venezuela ubicada en Maracay, estado Aragua, emplea actualmente a más de 550 personas y produce 75% de los cereales listos para comer que se comercializan en el país. Venezuela, después de México, es el segundo mercado más importante en América Latina para Kellogg y sus marcas: Choco Krispis, Pops, Corn Flakes, Müsli, Nutri-Grain y Zucaritas.

Clorox, Kimberly Clark y General Motors abandonaron el país en los últimos años de manera similar, agobiados por la recesión que persiste por cinco años y la primera hiperinflación que vive Venezuela.

Otras, como Coca Cola y Colgate, han cesado temporalmente o recortado sus operaciones.

El deficiente acceso a materias primas y los escasos dólares para importar bienes debido a los controles cambiarios perjudicaron la capacidad de Kellogg' para operar su filial venezolana, dijo la compañía en febrero.

Los productos de Kellogg's, desde Zucaritas (copos de maíz azucarados) y barras de Nutri-Grain, eran ya clásicos en las mesas de desayuno y despensas de los venezolanos. Pero la compañía con sede en Battle Creek, Michigan, ya había cambiado, a fines de 2016, la forma en que contaba los resultados de la operación venezolana.

Todas sus obligaciones contractuales se han resuelto con los empleados, proveedores y clientes, dijo la compañía, mientras que el acuerdo de licencia para el uso de sus marcas y personajes en Venezuela se ha cancelado.

El presidente Nicolás Maduro anunció la expropiación de la subsidiaria de Kellogg's.

Maduro aseguró que pedirá código rojo a la Interpol para los dueños y accionistas por retirarse de una forma ilegal.

“Tomé la decisión de entregar la empresa a los trabajadores para que siga produciendo para todo el pueblo”, expresó.