493 AÑOS DEL FINAL AZTECA

Honor al héroe Cuauhtémoc, deshonra al maldito Cortés

Los mexicas, también conocidos como aztecas, fueron el pueblo de mayor desarrollo político, económico y militar del México prehispánico, y uno de los pueblos originarios más importantes de, mínimamente, toda América. Este Imperio nació como una serie de alianzas de diversos pueblos pertenecientes a América central y persistió por casi 200 años. Cuauhtémoc fue asesinado el 28/02/1525.

 

Cuando los españoles llegaron a la región, el territorio azteca abarcaba unos 200.000 km2 y tenían una población de 7 millones de habitantes, realmente sorprendente.

Se cree que los aztecas descendieron del norte de México, recordemos que por ese entonces el territorio mexicano incluía gran parte de lo que hoy conocemos como USA, hasta llegar a la actual Ciudad de México, que por ese entonces era un inmenso lago con una isla en el medio. La isla fue convertida en la capital de su imperio, en la ciudad de Tenochtitlán. Desde allí fueron absorbiéndose a otros pueblos a los que, por la fuerza, se les impuso un sistema de tributación anual, su religión y su lengua, el náhuatl.

Cristóbal Colón llegó a América en 1492, y esto no sólo significó un enorme avance para la abolición de la teoría del mundo cuadrado, sino una gran ventaja para la corona española, otra de las consecuencias de este gran acontecimiento fue la envidia e interés que generó en los demás. Convirtió a América en el nuevo mundo a conquistar.

Uno de los conquistadores españoles más famosos fue Hernán Cortés, conocido por liderar la expedición que inició la conquista de México. Cortés, nacido el 18 de febrero de 1485, había llegado a América algunos años después que Colón para desempeñarse como alcalde de Cuba.

Siguiendo los pasos de Francisco Hernández de Córdoba, descubridor de la Península de Yucatán; y de Juan de Grijalva, descubridor y conquistador, junto a Diego Velázquez de Cuéllar, de Cuba. En 1519, Hernán Cortés inició su expedición para conquistar lo que más tarde se llamaría el virreinato de Nueva España y cuya capital sería la Ciudad de México.

Los Aztecas: Capítulo I, El Origen

Cortés fue enviado por el gobernador de Cuba, Diego de Velázquez, pero lo que comenzó como una expedición con fines de exploración y comercio, terminó convirtiéndose en una auténtica búsqueda del tesoro, desatando una guerra contra el Imperio Azteca y la conquista de la ciudad capital, entonces conocida como Tenochtitlán. Cortés fundó Veracruz y conquistó el Imperio Mexicano en nombre del rey Carlos I de España y V de Alemania.

La primera vez que el español se cruzó con los aztecas fue en la isla de Cozumel, un importante puerto naviero y religioso de los mayas. Fue en ese entonces que Cortés y sus hombres comenzaron a imponer por la fuerza su religión destruyendo el resto de los iconos religiosos locales.

Poco a poco los conquistadores se fueron adentrando en el país, colonizando aborígenes y fundando ciudades, la primera de ellas fue Santa María de la Victoria, en marzo de 1519. Esta villa fue la primera población española en Nueva España. Desde allí Cortés mandaría una nueva expedición a México.

Los Aztecas: Capítulo II, La Tierra Prometida

Además de las armas que los españoles cargaban, que ni para empezar podían compararse con las lanzas y cuchillos originarios, los europeos contaban con un arma más, la epidemia. Las enfermedades traídas del otro lado del Atlántico se convertían en miles de muertes en la población local.

En los 200 años del Imperio Azteca fueron 12 los emperadores, y cuando Cortés llegó a México era Moctezuma II (1502-1520) el gobernante máximo. Moctezuma había negado a reunirse con los 'blancos' en reiteradas oportunidades, y el español deseaba verse cara a cara con el emperador.

Los españoles se habían aliado, o en su defecto absorbido, a muchos otros pueblos nativos en su expedición contra los aztecas, siendo su principal alianza con los tlaxcaltecas, uno de los pocos pueblos que el Imperio azteca jamás logró someter y el gran encuentro se produjo a fines de 1519.

Los Aztecas: Capítulo III "El imperio de la Guerra"

El gran momento llegó en noviembre de 1519, cuando se encontró cara a cara con Moctezuma. Pero mientras que los nativos recibieron a los españoles como enviados por los dioses y fueron agasajados, estos solo tenían el foco puesto en el oro y encontraron parte de los tesoros locales, lo que despertó las primeras revueltas, que desembocaron en la captura de Moctezuma y en su posterior asesinato, lo que finalizó el 30 de junio en lo que se conoce como "Noche Triste", el sitio y matanza de los españoles, ese día la resistencia azteca terminó con la gran parte de los españoles que acompañaban a Cortés, obligando al conquistador a dejar la ciudad.

Moctezuma fue sucedido por Cuitláhuac, pero falleció al poco tiempo con el estallido de la viruela. Finalmente el 09/01/1521 inició el mandato del último emperador azteca, Cuauhtémoc. Su nombramiento fue sin ceremonia alguna ya que los tiempos no estaban como para celebrar.

"Águila que desciende", el significado de Cuauhtémoc, tomó el poder entre 1520 y 1521, justo en uno de los peores y últimos tiempos del Imperio. Cuando los españoles fueron derrotados, Cortés huyó y se refugió en Tlaxcala, se sabía que la guerra regresaría, y mientras los indígenas se dedicaron a reconstruir la ciudad, los rivales se concentraron en rearmar sus fuerzas.

Con una cruel pero objetivamente brillante estrategia, los europeos comenzaron a batallar sin necesidad de ir a la guerra, ¿cómo? cortando los abastecimientos de productos, y sitiando la gran isla.

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Los europeos sabían que del otro lado les esperaba un rival aún más fuerte que lo que había sido Moctezuma, Cuauhtémoc podía no ser un emperador destacado por sus políticas económicas o sociales, pero era uno de los más grandes combatientes del imperio, había liderado los ejércitos de Moctezuma en diversas campañas, como en la Noche Triste, la batalla en la que los conquistadores no lograron llevarse el oro que ahora volvían a buscar.

Cuauhtémoc asumió el poder de una ciudad devastada por el hambre, la viruela, y la falta de agua potable. El nuevo emperador, y último, reorganizó lo que quedaba del ejército y reconstruyó la ciudad preparándola para la guerra. Al igual que sus rivales, comenzó a buscar el apoyo de otros pueblos contra el gran enemigo blanco.

La geometría sagrada de los templos Mayas

Sin embargo poco pudieron hacer cuando la guerra llegó: los españoles contaban con 100.000 hombres, ya que a los propios les sumaron aliados indígenas. Cuauhtémoc fue capturado y llevado ante Cortés, y el emperador le pidió honradamente al conquistador que lo matara en ese mismo momento, ya que no había logrado defender a su pueblo y merecía la muerte, pero Cortés lo quería vivo porque necesitaba saber dónde estaba el oro,.

El mexica se rehusaba a entregárselo, y la paciencia de Cortés se fue agotando y comenzó con las torturas. Tanto Cuauhtémoc como su primo, Tlacotzin, fueron torturados salvajemente atados a un poste y con sus pies sumergidos en aceite hirviendo.

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Sin embargo ninguno de los dos se quebró. Finalmente el emperador confesó que, anticipándose a la conquista española, había ordenado arrojar todo el oro a un pozo dentro de la laguna: jamás fue encontrado.

Cuauhtémoc fue asesinado el 28/02/1525: Cortés ordenó ahorcar al azteca luego de que le llegara un rumor que apuntaba a una supuesta conspiración en su contra. Asesinado el último emperador azteca, lo reemplazaría su primo para un gobierno títere, vestido como español, montado sobre un caballo blanco, armado con una espada y bautizado como Juan Velázquez.

Cuauhtémoc es reconocido por los mexicanos como un héroe nacional. Decenas de monumentos recuerdan su valentía y coraje en la derrota, al pedir la muerte por el puñal de Cortés, o su lealtad y silencio, aún capturado y torturado por el enemigo. El 28/02 de cada año, la bandera mexicana ondea a media asta en todo el país, recordando la muerte del prócer.

La Historia no contada de Hernán Cortés