Nacido en Salona en el año 245 d.C., Diocles (Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto) fue hijo de una familia de Iliria, un territorio que hoy forma parte de Albania, Croacia, Serbia, Bosnia y Montenegro.
DIOCLECIANO
Gran gastador público y enemigo de los cristianos
Persecuciones contra los cristianos es un tema variado y complejo, desde el emperador romano Nerón, en el año 64 d.C., hasta 2017 en Norcorea y Afganistán, donde fueron asesinados 3.000 creyentes y atacadas 793 iglesias. Pero el caso de Diocleciano fue muy especial. El 23/02/303 Diocleciano ordenó arrasar la recién construida iglesia de Nicomedia (antigua ciudad de Anatolia), que se quemaran sus escrituras y se requisara todo lo que tuviese valor para acrecentar el tesoro imperial. El 24/02/303 Diocleciano promulgó su "Edicto contra los cristianos", ordenando ordenó la destrucción de las escrituras cristianas y sus lugares de culto en todo el Imperio, prohibiendo a los cristianos reunirse.
Los romanos atacaron el reino de Iliria en 168 a.C. y libraron una guerra de 30 días, e Iliria fue incorporada a Roma. Ocurrieron algunas revueltas pero a partir del año 12, la región quedó totalmente sometida.
Diocles fue hijo de personas de bajo estatus social, probablemente libertos, y hasta sus 40 años casi nada se conoce de él, excepto que fue un militar aguerrido, gobernador de Moesia, y comandante de la caballería del emperador Marco Aurelio Caro, otros dicen que fue comandante de los guardias del palacio.
Caro ocupó el trono imperial desde 282 hasta 283, luchó con éxito contra las tribus germánicas y contra los sármatas a lo largo de la frontera del Danubio, pero murió en esa campaña en circunstancias nunca aclaradas. Sus hijos Carino y Numeriano intentaron crear una nueva dinastía, pero no tuvieron éxito.
Diocleciano fue aclamado emperador por el ejército, derrotó a Carino, en la batalla del Margus, mientras que Numeriano fue asesinado en Calcedonia.
Diocleciano nombró coemperador al notable comandante Marco Aurelio Valerio Maximiano Hercúleo, otorgándole el título de Augusto de Occidente en 285. Luego nombró a Cayo Galerio Valerio Maximiano o Galerio y a Flavio Valerio Constancio como césares, instalando un régimen conocido como 'la tetrarquía': el imperio se repartía geográficamente entre 4 gobernantes.
Diocleciano tomó la decisión de dividir el poder cuando comprendió que el Imperio estaba demasiado expuesto a ataques en varios frentes, y por ese motivo no podía gobernarlo una sola persona.
Hay un dato importante a tener en cuenta: en 293, Galerio se casó con Galeria Valeria, la hija de Diocleciano, o sea que fue su yerno.
Diocleciano venció en Bretaña, en el Rhin, en Danubio y en el Nilo, pero luego tuvo que dirigir las negociaciones con el Imperio sasánida (los territorios que hoy día son Irán, Irak, Armenia, Afganistán y partes del este de Turquía y Siria, además de parte de Pakistán, el Cáucaso, Asia Central y Arabia Saudita) con quien negoció una paz duradera luego de que Galerio capturase el tesoro, el harén y la esposa oficia del rey Narsés.
Durante su período, que se extendió hasta su abdicación voluntaria en 305, Diocleciano separó y aumentó los servicios militares y civiles que los ciudadanos debían prestar al Imperio, reorganizó e incrementó la burocracia imperial con nuevos centros administrativos en Nicomedia, Mediolano, Antioquía y Tréveris, y multiplicó el gasto público provocando una gran inflación.
Para reducir el déficit fiscal que provocaba inflación, Diocleciano hizo una reforma fiscal que, en verdad, era un aumento de la presión tributaria, tal como resultan casi todas las mal llamadas "reformas fiscales".
En esa circunstancia, Diocleciano sufrió una dura derrota con su Edicto sobre Precios Máximos del año 301, con el que pretendía acabar con la inflación mediante el control estatal de los precios.
Los cristianos
Es importante retroceder a 299: los 4 emperadores participaron una ceremonia de sacrificio y adivinación en la que, al parecer, los arúspices -adivino etrusco que examinaba las entrañas de un animal sacrificado para obtener presagios en cuanto al futuro- fueron incapaces de cumplir con su tarea, y culparon por ello a los cristianos de la corte imperial.
Los emperadores ordenaron que todos los miembros de la corte realizaran un sacrificio para purificar el palacio. Diocleciano, un conservador en cuestiones religiosas, respetuoso del panteón romano, envió cartas a los mandos militares en los que exigía que todo el ejército llevara a cabo los sacrificios requeridos bajo pena de ser licenciados.
Según Eusebio de Cesárea, Lactancio y Constantino, fue el devoto Galerio el principal de la purga.
Esta afirmación resulta una tontería: Diocleciano era el hombre fuerte del Imperio, había humillado públicamente a Galerio en varias ocasiones, y nada podría ocurrir de gran importancia sin la autorización de Diocleciano.
Pero Diocleciano no sólo persiguió a los cristianos sino también a los maniqueos.
El maniqueísmo, que predicaba el Reino de la Luz, había acomenzando en el siglo III en Babilonia, en el Imperio Sasánida, se extendió hasta China por la cuenca del río Tarim, e ingresó al Imperio Romano, aprovechando la Ruta de la Seda.
Diocleciano residía en Antioquía (Turquía), y a causa de disputas públicas con los maniqueos, Diocleciano ordenó que los líderes fueran quemados vivos junto con sus esculturas. Luego, el 31/03/302, según un escrito de Alejandría, ordenó ejecutar a espada a los maniqueos de las clases más bajas, los maniqueos de clases altas debían acabar en las canteras del Proconeso o en las minas de Fenóno, al sur de Palestina, sus propiedades confiscadas y depositadas en el tesoro imperial.
Diocleciano inicia la aniquilación de los cristianos
Según, Diocleciano, la religión maniquea corrompía la moral romana, y las tradiciones religiosas.
Además, estaba la disputa con el Imperio Sasánida.
Excepto esta cuestión política, los motivos por los que condenaba el maniqueísmo eran igualmente aplicables al cristianismo.
Precisamente, Diocleciano volvió a Antioquía en 302 y ordenó que al diácono cristiano Román de Antioquía le fuera amputada la lengua por desafiar la orden de las cortes e interrumpir los sacrificios oficiales.
Román fue enviado a prisión, y ejecutado el 17/11/303.
Diocleciano, acompañado por Galerio, se dirigió a Nicomedia, debatieron una política imperial hacia los cristianos. Dicen que Diocleciano propiciaba prohibir a los cristianos trabajar como funcionarios o en el ejército para recuperar el favor de los dioses.
Pero Galerio defendía la exterminación.
Ambos acudieron a pedir consejo al oráculo de Apolo, en Dídima (Anatolia, Turquía), famosa porque tenía 2 templos de los 2 gemelos, Apolo y Artemisa.
El oráculo contestó que "los justos sobre la tierra" dificultaban la habilidad de Apolo de aconsejar. El término "justos", según la corte de Diocleciano, se refería a los cristianos del Imperio.
El 23/02/303 Diocleciano ordenó arrasar la recién construida iglesia de Nicomedia (antigua ciudad de Anatolia), que se quemaran sus escrituras y se requisara todo lo que tuviese valor para acrecentar el tesoro imperial.
El 24/02/303 Diocleciano promulgó su "Edicto contra los cristianos", ordenando ordenó la destrucción de las escrituras cristianas y sus lugares de culto en todo el Imperio, prohibiendo a los cristianos reunirse.
Sin embargo, apenas unos días después, antes de concluir febrero, un incendio destruyó parte del palacio imperial.
Persecuciones de los cristianos
Galerio denunció una supuesta conspiración de cristianos y eunucos del palacio. La investigación se inició con ejecuciones, que se prolongaron hasta fines de abril, cuando fueron decapitadas 6 personas entre las que se encontraba el obispo Antimo.
En el interín, ocurrió un 1do. incendio, 16 días después del 1ro., y Galerio huyó hacia Roma, declarando que Nicomedia no era segura. Poco después también se marchó Diocleciano, quien firmó otros edictos de arresto del clero cristiano y promoviendo sacrificios.
Diocleciano promulgó 4 edictos en 1 año:
1er. edicto, el 23/02/303: Ordenó la destrucción de cualquier lugar de culto cristiano, la eliminación de derechos a los cristianos y la destrucción de sus escrituras.
2do. edicto, en abril de 303: Se dictó la prisión para todo el clero.
3er. edicto: Los clérigos encarcelados debían sacrificar a los dioses romanos o morir.
4to. edicto, en 304: Sacrificar a todos los cristianos.
La Crisis del Siglo III y el Imperio cristiano de Constantino I el Grande
Pero no sólo muchos paganos se mostraron contrarios a la persecución sino que se interesaban en conocer el cristianismo. En contextos tan difíciles, el cristianismo se multiplicó en el Imperio Romano.
Ocurrió algo peor para Diocleciano y Galerio: Constancio y Maximiano no aplicaron los edictos 2, 3, y 4: los cristianos de Occidente no fueran perseguidos tal como los de Oriente.
En 305, Diocleciano y Maximiniano cesaron por voluntad propia.
El 30/03/311 Galerio proclamó el Edicto de Milan, que anunció la libertad de la religión cristiana: la persecución había fracasado en su intento de traer a los cristianos de vuelta a la religión roamana tradicional.
Unos 25 años después del comienzo de las persecuciones el emperador Constantino I llegaría a ser el único emperador del Imperio, le regresaría a los cristianos todas las propiedades confiscadas y convirtió al cristianismo en la religión del imperio. Acto seguido, Diocleciano fue demonizado.









