ASESINATO DE JOHN F. KENNEDY

54 años de la bala mágica

John Fitzgerald Kennedy fue uno de los personajes más influyentes e importantes de los años '60 y aún de los 070, ya asesinado. Él marcó a varias generaciones de estadounidenses. Consecuencia de JFK, los Kennedy, católicos de origen irlandés, por mucho tiempo fueron aún más que los Rockefeller, los Morgan y los Du Pont, pese a no tener tanta fortuna personal.

John Fitzgerald K. fue marcado por la tragedia mucho antes de la propia: a Rose Marie Kennedy le practicaron en secreto una lobotomía, en noviembre de 1941, que la condendó a permanecer en un psiquiátrico hasta su muerte en 2005; en agosto de 1944, Joseph Patrick Kennedy, Jr. falleció cuando su avión explotó en Inglaterra durante la 2da. Guerra Mundial; en mayo de 1948, Kathleen Agnes Kennedy falleció en un accidente aéreo al sur de Francia; en agosto de 1956, murió antes de nacer Arabella Kennedy, hija de JFK y Jacqueline Lee Bouvier, y el matrimonio perdería 2 hijos más, Patrick Bouvier Kennedy (agosto de 1963 y John Fitzgerald Kennedy, Jr. en julio de 1999).

JFK protagonizó su propia tragedia el 22/11/1963, cuando fue asesinado. Ya muerto JFK, en junio de 1968 fue asesinado Robert Francis Kennedy; y se podría seguir con John John, el hijo de JFK, etc. etc.

JFK fue un innovador de la comunicación política, creativo en las consignas y en llevar a Washington DC a los académicos más prestigiosos para renovar la visión del Estado. Es difícil afirmar si hubiese alcanzado el éxito o si el fracaso estaba por sorprenderlo. El magnicidio que sufrió le concedió un blindaje ante la historia, más allá de sus errores.

Hace 25 años el Congreso estadounidense aprobó una ley que ordenaba al Ejecutivo revelar todos los documentos y le concedió a las agencias de seguridad e inteligencia una ventana para mantener alguna información sensible en secreto, la Ley de Registros JKF: miles de documentos relacionados con el asesinato acaban de ser difundidos sin embargo, pese al mediático palabrerío, el presidente Donald Trump prefirió mantener el secreto sobre cierta información.

La Ley de Registros nació a partir de las tantas teorías y conspiraciones que vuelan al rededor del asesinato de JFK: encubrimientos, corrupción, soviéticos, cubanos, mafiosos, su misma esposa, y mientras más tiempo pasa, más teorías nacen.

En verdad, JFK fue electo en noviembre de 1960 venciendo al republicano ultraconservador y vicepresidente Richard Nixon.

JFK asumió el cargo el 20/01/1961, y murió el 22/11/1963: demasiado fugaz para evaluar sus resultados, pero suficiente para construir el mito.

El entonces Presidente se encontraba realizando una visita política a Texas, junto a su esposa Jaqueline y el gobernador John Connally, transportado en una descapotable limusina presidencial (Lincoln Continental Convertible) cuando a las 12:30 recibió varios impactos de bala en la Plaza Dealey ,de Dallas.

Después de la muerte de Kennedy, el vicepresidente Lyndon Johnson ordenó una investigación independiente, nombrando al jefe de la Suprema Corte de Justicia, Earl Warren, para que liderara el equipo, que fue conocido como la “Comisión Warren”.

Dicha Comisión cobró fama por su técnica de "palo y a la bolsa": la investigación fue sencilla pero cualquiera sabe que el asesinato de un Presidente no es tan sencillo. El equipo de Warren determinó que el asesino había sido Lee Harvey Oswald, un exsoldado que había viajado a la Unión Soviética pocos años antes de regresar al país, había sido asociado con elementos comunistas y un corto viaje a Ciudad de México poco antes de aparecer en Dallas.

En teoría, el asesino disparó 3 veces desde el 6to. piso del Texas School Book Depository con una carabina Mannlicher Carcano M 91/38: 1 falló, pero otro dfue totalmente mágico, y así nació "La teoría de la bala mágica".

Esta teoría, introducida por la Comisión Warren, estableció que 1 sola bala, conocida como "Warren Commission Exhibit 399" (o "CE399"), ocasionó todas las heridas no fatales tanto de JFK como del gobernador Connally. La herida fatal que dio en la cabeza del Presidente fue causada por la munición restante. Siguiendo esta teoría, ese 2do. proyectil habría alcanzado al Presidente en la espalda, atravesó su cuerpo y salió por la garganta para luego perforar el asiento y atravesar la muñeca de Connally hasta su muslo. Complicadísimo de probar y mucho más difícil de aceptar.

No fue hasta la madrugada del 23/11/1963 cuando se acusó a Oswald del asesinato de Kennedy, aunque el propio Oswald no se enteró hasta el día siguiente, cuando un periodista le preguntó en un pasillo de la comisaría le cambiaban de celda.

Lee estaba en la comisaría arrestado por matar de un disparo a un oficial de policía de Dallas, el patrullero J.D. Tippit, de 45 años. El asesino negó haber matado a Tippit y a JFK, pero el 24/11/1963, 2 días después del asesinato, el presunto homicida fue silenciado por Jack Rubistein, alias “Ruby”, quien lo mató mientras era trasladado hacia un furgón que lo llevaría a una prisión cercana.

Para Warren, Lee fue un auténtico "lobo solitario". Sin embargo, la misma Comisión Warren descubrió que Oswald había tratado de matar a tiros a Edwin Walker cuando éste se encontraba en su casa. Walker, más tarde precandidato a gobernador de Texas, fue un anticomunista, exgeneral del Ejército y gran opositor al gobierno de JFK.

Las teorías que nacieron alrededor del asesinato del Presidente van desde las más simples hasta las más graves e incriminativas: algunas apuntan a que el asesino ni siquiera fue Oswald, sino alguien que disparó desde la misma calle Elm, otros afirman que el vicepresidente Johnson ordenó la muerte del mandatario para sucederlo en el poder.

Otra de las teorías insisten en que la CIA o gente asociada con la CIA estuvieron involucrados de alguna manera en el asesinato, otras van lo no tan suficientemente lejos como para sugerir que una persona afiliada a la CIA hizo el fatal disparo, mientras que otros aseguran que la CIA u otras agencias gubernamentales tenían conocimiento de que habría un intento de tomar la vida de Kennedy y, al no actuar, fueron cómplices del asesinato.

Otro punto que también levanta sospechas es la intervención del FBI, a pesar de que 3 presidentes de USA fueron asesinados (Abraham Lincoln, James Garfield y William McKinley), matar o intentar lastimar a un Presidente no se consideraba delito federal hasta 1965, 2 años después de la muerte de Kennedy. Sin embargo el Buró Federal de Investigaciones​ y su entonces director, J. Edgar Hoover, fueron los que más protagonismo tomaron en el asunto.

Hoover era, además, íntimo amigo del vicepresidente Johnson quien, por ese entonces, era acusado y perseguido por Robert Francis ‘Bobby’ Kennedy, Fiscal General, por 4 causas: violación de contratos gubernamentales, prevaricación, lavado de dinero y soborno. Todas estas causas desaparecieron con la muerte de Kennedy y con el ascenso a la Casa Blanca de Johnson.

Fidel Castro también aparece entre otra de las opciones, vinculada a la participación de la Central Intelligence Agency. Cuando Fidel Castro lideró la revolución comunista en Cuba (evento que Dwight Eisenhower subestimó llamativamente), USA retrocedió porque la URSS encontró un punto de apoyo en las barbas del Tío Sam.

Presionado por la CIA, JFK le dió luz verde a una operación, que llevaba tiempo preparándose, conocida como "Bahía de Cochinos", guerra sucia estadounidense para derrocar a Castro.

La operación falló porque la inteligencia cubana era mejor que la CIA pero los cubanos involucrados (los "gusanos", tal como se los conoce en la jerga), culparon a JFK porque no envió a la Fuerza Aérea en su ayuda, lo que significaba declarar el conflicto abierto. Cosa de cubanos que llevan casi 6 décadas pronosticando el final de la Cuba comunista, hasta ahora sin suerte. Pero en aquella ocasión, JFK decidió que el costo político del fracaso lo pagara la CIA. Un reporte del The New York Times citó a Kennedy diciendo que él quería “quebrar a la CIA en miles de piezas y lanzarlas al viento”. Después de Bahía de Cochinos y la Crisis de los Misiles, USA continuó conspirando durante décadas para matar a Castro, sin éxito.

Lo cierto es que JFK se había ganado varios enemigos. Inclusive el Decreto del Ejecutivo Nº 11110 había despojado al Banco de la Reserva Federal de su poder para prestar dinero con intereses al gobierno federal (se dijo que esto afectó intereses de los Rockefeller y la Banca Morgan). También mantenía una política sobre Vietnam que cuestionaba el Pentágono y el complejo Industrial-Militar. JFK llegó a retirar contingentes cuando los militares querían más presencia, lo que hizo Johnson.

Casualmente, JFK fue asesinado 3 días antes de hacer pública una enmienda para estatutos de la Junta Nacional de Relaciones Laborales y el Servicio de Ingresos Públicos que evitaría que las importaciones estuviesen exentas de impuestos a la renta, lo que habría afectado gravemente al comercio exterior y las ganancias de varios grupos empresarios multinacionales.

Entre las teorías, el Gobierno israelí también hizo mucho ruido, ya que Tel Aviv no toleraban las presiones de JFK contra su programa nuclear secreto y tampoco la amistad del Presidente estadounidense con los árabes.

Otro que estuvo en la mira fue el gángster judío Meyer Lansky, y acá apareció un dato interesante: Jack Ruby, de nacimiento Jacob Leon Rubenstein, fue hijo de padres emigrantes judíos polacos.

Kennedy fue elegido candidato a Presidente por el Partido Demócrata gracias a contactos de su padre Joseph, quien hizo su fortuna contrabandeando licor. JFK era amigo cercano del cantante italoamericano Frank Sinatra, a su vez cercano a algunos mafiosos, en especial a Sam Giancana, alias "Momo", jefe en Chicago, y tenía intereses financieros en los hoteles Riviera, Desert Inn y Stardust, de Las Vegas (Nevada).

"Momo" fue uno de los mafiosos contratados por la CIA para intentar asesinar a Castro.

Cuando JFK aspiraba a la Presidencia, su padre 'Joe' comenzó a buscar votos para su hijo, por lo que a través de Sinatra concertó una cita con el vicepresidente del sindicato de camioneros Harold J. Gibbons, quien se negó a conseguirle votos.

'Joe' pidió al cantante que hablara con Giancana para que éste ayudara a conseguir votos en Virginia Occidental donde John debía ganar las primarias para conseguir la nominación demócrata. La zona de Virginia Occidental era anticatólica, por lo que era difícil conseguir votos para quien apuntaba a ser el 1er. Presidente católico de la nación.

Pese a las adversidades, la influencia de Giancana fue más que suficiente, y JFK ganó las primarias. Pero los Kennedy olvidaron aquellos vínculos. Ni siquiera invitaron a Sinatra a la Casa Blanca, algo que sí hizo Ronald Reagan.

Cuando JJFK llegó a la Casa Blanca nombró a su hermano 'Bobby' Fiscal General para acabar con el crimen organizado, y en la lista de "presuntos mafiosos" fue incluido Sam Giancana, además de Johnny Rosselli, otro amigo de Sinatra.

Finalmente, luego de tantas teorías y opciones, es imposible descartar la más básica de todas: Kennedy podría no haber sido el objetivo. Ese día el Presidente no estaba solo en Dallas, y una de las teorías dice que Oswald quería matar al gobernador.

De todas formas algunas de estas dudas podrían haberse resuelto si el presidente Donald Trump, a 54 años del magnicidio que conmocionó al planeta, hubiese liberado todos los documentos secretos de las investigaciones del hecho, y no tan sólo 2.800 de los más livianos, decidiendo mantener en reserva unos 300 documentos por "razones de seguridad nacional".