EL OTRO ROSTRO AUTONÓMICO

Acerca de la Cataluña de Francisco Franco, que no era Catalunya

El viernes 29/09 se cumplieron 81 años de la autoproclamación de Francisco Franco Bahamonde como jefe de Estado, y lejos de querer echar leña al fuego, a Urgente 24 le pareció oportuno regresar sobre el tema a propósito de lo que sucede en España con Catalunya y su independencia posible como República Catalana. El 30/10/1975, Franco entró en coma y ya nunca más recuperaría la lucidez: inicio de una revisión sobre su relación con Barcelona, Terragona, etc.

Es conocido que fue la muerte del general José Sanjurjo Sacanell, la tragedia imprevista que convirtió a Francisco Franco Bahamonde en jefe de la sublevación y el 17/07/1936, tras un fallido Golpe de Estado, estalló la Guerra Civil española, episodio en el que Adolfo Hitler y Benito Mussolini, vía los 'azules', derrotaron a Iosef Stalin, representado por los 'rojos', que a la vez obtuvieron un romántico apoyo en la prensa liberal global.

Tras 2 años, 8 meses y 15 días de enfrentamientos, destrucción, muertes y caos, el bando sublevado, con el enorme apoyo de "Il Duce" y "Der Führer", derrotaron a los republicanos (socialistas, comunistas, anarquistas e independistas), iniciando el régimen franquista, apoyado en la Falange Española Tradicionalista y las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, rebautizadas 'Movimiento Nacional'.

Es importante recalcar que, pese a que no era una "Democracia orgánica" -tal cmo el mismo caudillo autodenominó su gobierno-, España tampoco fue una dictadura militar ya que los militares no gobernaron, y tampoco fue un régimen totalitario porque no se apoyó en un partido único. En España lo que se vivió fue un régimen autoritario, con Franco como jefe supremo, respaldado por los militares, 'el Movimiento' y la Iglesia Católica Apostólica Romana, expresada en la expansión de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei.

Franco, aislado en Europa, condenado por la ONU y con una pésima imagen colaboradora del nazismo, fue rescatado por la "Guerra Fría" (¿no era esa la esperanza de Hitler cuando su derrota era ya previsible?), en la que no fue neutral, y tomó partido, desde 1948, por USA contra la URSS.

Tanto Harry S. Truman como Dwight D. Eisenhower, entre 1945 y 1961, encontraron en España el aliado perfecto: país hundido en una terrible crisis, anticomunista y con un gobernante único y consolidado.

USA hizo las gestiones necesarias para que se levantara el aislamiento internacional y España volviera a ser admitida en la ONU, a cambio de que el régimen franquista permitiera la construcción de 4 bases militares estadounidenses en su territorio. El gobierno estadounidense también comenzó a enviar una importante ayuda económica para reconstruir el país.

Después de la firma del Concordato con el Vaticano (inicialmene, el papado se mostró reticente por el peso de sus anteriores Concordatos con Mussolini -Pactos de Letrán- y con Hitler -el Reichskonkordat- pero en 1953 aceptó los beneficios del acuerdo con la España franquista) y los pactos con USA, también en aquel año, el ingreso a la ONU en 1955, la integración al FMI y el Banco Mundial, y la desrregulación progresiva de la economía, España pudo pasar de la economía de autarquía (1939-1951), a otra de crecimiento (1951-1973), antes de la crisis por la subida de los precios del petróleo (1973-1975).

Pero el 19/07/1974, Franco, quien sufría de Parkinson, cayó enfermo, y Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón asumió temporariamente como Jefe de Estado.

El cirujano Juan Abarca, consejero delegado del Grupo Hospital de Madrid (HM), testigo de los últimos días de la vida de Franco, aseguró en su autobiografía, "Cinco litros de Sangre", que el general no habría muerto si hubiese sido operado correctamente y sostuvo que fue víctima de un error quirúrgico, que adjudicó a Manuel Hidalgo Huerta, quien le operó tras sufrir una gastritis hemorrágica en un quirófano improvisado, instalado en el botiquín del palacio de El Pardo, algo que los compañeros de profesión observaron como "extraño", al ser "más lógico" trasladarlo al Hospital Universitario La Paz, adonde fue desplazado posteriormente por decisión del cardiólogo y cirujano Cristóbal Martínez-Bordiú, X Marqués de Villaverde.

Lo cierto es que el 30/10/1975, entró en coma y nunca volvió a despertar. Su familia decidió desconectarlo el 20/11/1975, fecha oficial de su muerte por insuficiencia cardíaca, a la edad de 82 años. Juan Carlos I fue proclamado rey de España.

En 2017, con los sucesos en Catalunya, la efeméride permite preguntarse qué ocurrió con el franquismo y los catalanes.

El franquismo llegó a Catalunya para hacerla Cataluña en 1939,​ en un contexto determinado por las consecuencias de la Guerra Civil y la represión franquista.

Un amigo íntimo de Franco, Víctor Ruiz Albéniz ("El Tebib Arrumi"), publicó un artículo que pedía que Cataluña recibiera "un castigo bíblico (Sodoma y Gomorra) para purificar la ciudad roja, la sede del anarquismo y separatismo como único remedio para extirpar esos dos cánceres por termocauterio implacable", mientras que para Ramón Serrano Súñer, cuñado de Franco y ministro del Interior,​ el nacionalismo catalán era "una enfermedad."

En Tarragona, en enero de 1939, se celebró una misa oficiada por un canónigo de la catedral de Salamanca, José Artero, quien durante el sermón gritó: "Perros catalanes! No sois dignos del sol que os alumbra."

En cuanto a los hombres que entraron y desfilaron por Barcelona, Franco dijo que este honor no era "porque hubieran luchado mejor, sino porque eran los que sentían más odio. Es decir, más odio hacia Cataluña y los catalanes."

El 31/07/1939, ocurrió el desfile en Barcelona, tomando parte en las celebraciones locales el Tercio de Montserrat.

Expresión del franquismo catalán, el Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat —o simplemente Tercio de Montserrat—​ fue una unidad militar compuesta por requetés carlistas catalanes que participó en la Guerra civil española, que destacó por su participación en el Frente de Aragón y en la Batalla del Ebro.

Fue la unidad militar franquista que durante la contienda sufrió un mayor número de bajas en porcentaje. Hasta enero de 1938, el Tercio integró la V División Orgánica de Zaragoza, luego el V Cuerpo de Ejército que estaba integrado en el Ejército del Norte.​ En junio de 1938, fue transportado por ferrocarril hasta la zona de Extremadura y quedó incorporado a la 74.ª División del Ejército del Centro.

Mitos al descubierto - Requetés: soldados de otro siglo

Sin embargo, un conservador catalán, Francisco Cambó, escribió en su Diario, en referencia a Franco: "Como si no sintiera ni comprendiera la situación miserable, desesperada, en que se encuentra España y no pensara más que en su victoria, siente la necesidad de recorrer todo el país (...) como un torero para recoger aplausos, cigarros, sombreros y alguna americana escasa."

Quien había sido el 123er. presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys, se exilió a Francia, como muchos otros, en enero de 1939. Las autoridades españolas pidieron la extradición a los alemanes. Queda la duda histórica de si fue detenido por la Gestapo o por la policía militar alemana, también conocida como la Wehrmacht.

En todo caso la detención se produjo el 13/08/1940 con la inmediata deportación de Lluís Companys a la España franquista. Después de un consejo de guerra sumarísimo, fue fusilado el 15/10/1940, en el Castillo de Montjuïc, acusado de haber proporcionado armas al bando rojo.

El franquismo suprimió el Estatuto de Autonomía y las instituciones de él derivadas, y se derogó la oficialidad de la lengua catalana, reduciendo su uso sobre todo en la administración, en los medios de comunicación, en la escuela, en la universidad, en la señalización pública y en general en toda manifestación pública.

Pena de muerte al que lleve una bandera catalana

El catalán fue excluido de la esfera pública y administrativa y quedó reducido al uso familiar y vecinal. El castellano pasó a ser la única lengua de la enseñanza, de la administración y de los medios de comunicación. Esto fue alentado por las oleadas inmigratorias de castellanoparlantes en los años '60 y '70, procedentes del resto de España, sobre todo de Andalucía y Extremadura, y que en gran parte se concentraron en el área metropolitana de Barcelona.

Un pequeño sector de anarquistas y comunistas intentó librar una guerra de guerrillas en unidades conocidas como maquis. Su acción más destacada fue la invasión del Valle de Arán.

El franquismo creó unas redes de complicidad que logró desbaratar los intentos guerrilleros, tal como no pudo lograrlo en el País Vasco, con ETA (Euskadi Ta Askatasuna).

Entrada dels franquistes a Barcelona

Quien apoyó de manera eficaz a Franco, y no sólo en Cataluña, fue Francesc Cambó, dirigente de la Lliga Regionalista, hombre de negocios y mecenas de las artes (donó al Museo del Prado su gran colección de arte antiguo), ministro de Alfonso XIII en 2 gobiernos presididos por Antonio Maura; y quien apoyó el golpe de Franco porque para él era prioritario mantener el orden político y social, pero creía, como todos los de la Lliga, que la guerra sería breve.

Él concedió apoyo económico a los sublevados y lanzó un manifiesto de adhesión para que los militares no tuviesen dudas de su posición. Desde París e Italia inició un servicio de información que puso a las órdenes de Franco, además de una oficina de propaganda. Entre sus operaciones estuvo el intento de que el Vaticano acabase con su neutralidad.

Pero terminada la guerra, no regresó a España y murió en Buenos Aires en 1947.

La Cataluña franquista: una verdad incómoda

Franco tenía un carácter totalitario que mutó en autoritario pero con objetivos unificadores: una sola cultura y una sola lengua.

También promovió un franquismo catalán que se había ido forjando durante la guerra.

Al fin de cuentas, el período franquista fue de gran desarrollo económico e industrial para Cataluña, en parte por la instalación de empresas públicas del Estado en la región, así como de un notable crecimiento demográfico ante la llegada de trabajadores de otras regiones de España.

Y el franquismo acuñó su mística catalana, expresada en este recuerdo de José María Zavala:

"Hubo otros muchos catalanes que no murieron en el frente, sino en la retaguardia. El hecho de nacer en cualquiera de las cuatro provincias catalanas no les preservaba de la muerte. Bastaba con una leve sospecha de su discrepancia con las ideas revolucionarias, con que vistiesen traje o tuviesen un crucifijo en casa, para merecer la pena capital de los tribunales populares. Hombres, mujeres o niños incluso se convertían así en víctimas propiciatorias.

Como los catedráticos Ramón Casamada y Javier Palomas, quienes junto con el profesor auxiliar Tayá Filella pertenecían a la Facultad de Farmacia. Una tarde, hallándose los tres en el domicilio de Casamada, irrumpió en él un grupo de milicianos y se los llevó detenidos a la checa de San Elías, donde poco después fueron asesinados.

El Rectorado de la Universidad, tan diligente a la hora de protestar en otros casos ante el mundo en nombre de la intelectualidad catalana, no tuvo entonces una sola frase de condena ni de dolor siquiera contra la barbarie que acababa de privarle de tres de sus miembros más distinguidos.

Paralelamente, la depuración ideológica en el campo académico no se hizo esperar. La primera lista de destituciones propuestas por el comité de bedeles, mozos y algún estudiante fue la más numerosa; se publicó en el Butlletí de la Generalitat del 16 de agosto de 1936, aunque el decreto llevaba fecha de cuatro días antes. Lo firmaba el consejero de Cultura, Ventura Gassol, si bien las destituciones habían sido dictadas por el rector, Pedro Bosch Gimpera. (...)

Por eso, quienes reivindican hoy un falso victimismo, esgrimiendo que la Guerra Civil fue poco más o menos que un complot militar contra Cataluña entera, olvidan que «los catalanes de Franco» perecieron también valerosamente en el frente o que, sin ir más lejos, sufrieron las consecuencias de las brutalidades cometidas por los revolucionarios en las entrañas mismas de su patria chica, cuando no de las penurias bélicas.

(...) La familia Torent Buxó, muy conocida en Barcelona por sus ideales católicos y monárquicos, excitó también desde el primer momento la furia asesina de las patrullas. En noviembre de 1936, Elvira Torent Buxó de Mayol, tras ser detenida durante varias horas, fue asesinada en plena calle a las doce de la noche del día 19 de aquel mismo mes, hora en que, bajo el pretexto de ponerla en libertad, la obligaron a abandonar la Jefatura de Policía.

El 17 de febrero de 1937, a primera hora de la tarde, una partida de «patrulleros» se presentó en la finca número 412 de la calle de Muntaner y registró todos los pisos. Como el inmueble era de apariencia suntuosa, el jefe que capitaneaba la partida dijo a sus secuaces: «Detened a todos los hombres que encontréis. En esta casa sólo viven fascistas». Fueron detenidos, en efecto, todos los varones que se hallaban en sus domicilios: Andrés Vendrell Serra, José Farré Escifet y Ramón París Massanés. Este último se encontraba en cama, con fiebre alta. Pero nada importó. Se llevaron a todos los detenidos y aquella misma tarde los ejecutaron sin contemplaciones. (...)".

La caída de Cataluña

Franco hizo regalos importantes a Cataluña. El más famoso fue la SEAT.

El 07/06/1949​, Franco publicó un decreto encomendando al Instituto Nacional de Industria (INI) la creación de la empresa SEAT (Sociedad Española de Automóviles de Turismo), que fue fundada en 1950 por el INI con el objetivo de motorizar la España de la posguerra mediante la fabricación de los automóviles italianos Fiat bajo licencia.

El INI contaba con un 51% de las acciones, la banca española un 42% y Fiat el 7% restante.

Comenzó con su actividad industrial en la planta de la Zona Franca de Barcelona, y en mayo de 1953 inició la producción del SEAT 1400. En 1957 arrancó con el SEAT 600.

Hoy día SEAT es del grupo Volkswagen.

Visita de Franco a Barcelona

Franco impuso la llamada 'autarquía', es decir una política basada en que un Estado se abastece a partir de sus propios recursos evitando las importaciones: no había divisas suficientes para suministros.

El caso curioso, recuerdan muchos, es que esa autarquía enriqueció a los industriales catalanes más que a otros, quienes gozaron del mercado cautivo que les ofrecía 'el Movimiento'.

No es de sorprender tampoco que la mayoría de los descendientes de aquellos industriales catalanes enriquecidos por el resto de los españoles que pagaban el doble o el triple de lo que costaban idénticas referencias en Europa, ahora que aparece el independismo se han mudado de Catalunya. ¿Acaso desconocían la historia de España los promotores del independismo?

La burguesía catalana nunca se comprometió en la lucha contra Franco porque, en parte, fue un producto del franquismo, y precisamente por ese motivo se ha marchado de Catalunya.