España atraviesa su mayor crisis política e institucional desde la Transición, y la situación que se vive en Cataluña tendrá sin duda su efecto en el ánimo de inversores, consumidores y ahorradores. La posibilidad de una declaración unilateral de independencia abre un escenario de máxima incertidumbre, capaz de disparar el nerviosismo, y en el que los depósitos de los ahorradores se vuelven especialmente sensibles.
Los bancos catalanes Sabadell y CaixaBank han perdido en conjunto casi 3.000 millones en Bolsa en solo 3 días, afectados por la tensión política entre la Generalitat y el Gobierno y la incertidumbre sobre la posible declaración unilateral de independencia de Cataluña.
CaixaBank y Banco Sabadell llevan días transmitiendo a sus empleados, clientes y accionistas que tomarán las medidas necesarias para protegerlas. Y éstas incluyen el cambio de sede, que podrían ejecutar el próximo martes en caso de declaración unilateral de independencia, según fuentes financieras consultadas por Vozpópuli.
Los directivos y consejeros de ambas entidades están a la expectativa de lo que ocurra en los próximos días, con la convocatoria del Parlament del próximo lunes como fecha clave marcada en la agenda.
Surge la duda de, ante tal situación, qué pasaría con el ahorro depositado en entidades con sede en Cataluña, donde tienen una fuerte cuota de mercado bancos catalanes como CaixaBank y Sabadell. De hecho, la retirada masiva de depósitos es la gran inquietud de la banca, no solo catalana, y el elemento capaz de desestabilizar en mayor grado la economía.
En la Bolsa de Madrid el promedio de los papeles más representativos perdió un 2,85%, su mayor caída desde el Brexit. Esto tuvo lugar en un día en el que la Bolsa española negoció 3.667 millones frente a la media diaria del año de 2.567,7 millones.
La Bolsa española perdió los 10.000 puntos y limita las subidas del año al 6,5%, lejos del 14% que llegó a registrar en mayo. El selectivo español se mueve en niveles de marzo, momento en el que las dudas sobre un posible triunfo de Marine Le Pen hacían tambalear los cimientos de la UE. Desde Unicorp Patrimonio fijan como soporte clave los 9.950 puntos.
El sector financiero en conjunto, con las entidades catalanas a la cabeza, lideraron los descensos. CaixaBank se dejó un 4,96% y Sabadell, un 5,69%.El volumen negociado por la entidad que preside Jordi Gual es el mayor desde abril mientras que en el caso de Sabadell se trata del mayor en el años.
"Creemos que la crisis de Cataluña no tiene visos de resolverse a corto plazo, con la posibilidad de que en los próximos días pueda incrementarse el ruido mediático y la repercusión internacional, que podría dar continuidad a las ventas en activos españoles", aporta Francisco Sainz, director de gestión de fondos de inversión de Imantia Capital.
Un caso muy interesante: Oryzon Genomics ha decidido trasladar su "domicilio social" de Barcelona a Madrid, según informó la compañía en un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), convirtiéndose así en la primera firma cotizada que abandona Cataluña tras el referéndum ilegal del 1 de octubre.
El mercado ha aplaudido la decisión y sus títulos se han disparado de inmediato un 12,85%, hasta los 2,02 euros, siendo el valor que más ha subido del Mercado Continuo.
Rebeldes
Gabriel Sanz en VozPópuli: "(...) La parsimonia de Mariano Rajoy empieza a sacar de quicio a los españoles, que en las últimas 48 horas han vivido sensaciones encontradas: el martes por la noche recuperaban cierta tranquilidad al escuchar al Rey dejar claro que "es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones". (...)
Todo el mundo quiso ver un antes y un después tras esas palabras, el inicio más pronto que tarde de la respuesta de Gobierno, jueces y cuerpos policiales a la "deslealtad" de los gobernantes independentistas que denunció el monarca. Y esa sensación se mantuvo hasta las 8:00 del miércoles 04/10, cuando la Audiencia Nacional anunció que el major de los Mossos de Esquadra, Josep Lluis Trapero, y los presidentes de la Asamblea Nacional catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, están imputados por un presunto delito de sedición en la jornada del referéndum ilegal del domingo.
Pero, a medida que avanzaba la jornada, la actualidad volvió a llenarse de silencio oficial mientras el presidente ruso, Vladimir Putin, mostraba su "preocupación" por lo que está sucediendo, la Bolsa caía un 2,85%, y Catalonia seguía siendo portada por tercer día consecutivo en los medios internacionales más influyentes.
En esta tensa espera hasta que el lunes el Parlament promulgue la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), la respuesta a la pregunta "¿Qué está haciendo el Gobierno?" llega con cuentagotas: datos poco trascendentes, más allá de que el Ministerio del Defensa ha enviado un convoyde 12 camiones y 3 vehículos ligeros del Ejército de Tierra (con literas, cocinas, taquillas, etc) para los policías y guardias civiles alojados temporalmente en cuarteles de Cataluña.
Lo realmente mollar se está cociendo entre bambalinas y tiene a la Iglesia y a Podemos como protagonistas. Todo comenzó con un almuerzo de Rajoy con los cardenales arzobispos de Barcelona y Madrid, Juan José Omella y Carlos Osoro,el martes en La Moncloa,después de estar con el Rey preparando su discurso televisado a la nación esa noche.
La Iglesia y Podemos intentan mediar pero el Gobierno se niega tajantemente a sentarse ya con Puigdemont porque "no se puede tratar con quienes plantean un chantaje tan brutal al Estado". (...)".












