El diario británico The Guardian publicó hoy (18/5), un artículo en el que asegura la existencia de un plan de emergencia para "proteger la República" en caso de que la candidata del Frente Nacional, la ultraderechista Marine Le Pen, hubiese ganado las elecciones en el balotaje, en lugar de Emmanuel Macron. El artículo está basado en otro de la revista l'Obs, que cita 3 fuentes anónimas que sabían del plan, que nunca fue escrito ni tenía nombre, pero que había sido ideado por un pequeño grupo de ministros, jefes de estado y altos servidores civiles.
THE GUARDIAN
El plan secreto para "proteger" a Francia si ganaba Le Pen
Si bien la voluntad del electorado se hubiese cumplido y la presidencia hubiese pasado de manos de François Hollande a Marine Le Pen, el Gobierno, dijeron oficiales, hubiese asegurado "la seguridad del Estado". Cómo era el plan secreto para "congelar" la situación política en Francia si ganaba la candidata de ultra-derecha.
L'Obs planteó que el plan estaba destinado a prevenir disturbios civiles severos y a "congelar" la situación política, convocando al Parlamento a una sesión de emergencia y manteniendo al Primer Ministro saliente, el socialista Bernard Cazaneuve, en funciones (como también a su Gobierno), al menos hasta las elecciones parlamentarias; impidiéndole así por el momento a Le Pen poner un Primer Ministro y Gobierno suyos.
La Constitución de Francia no obliga a un Primer Ministro a retirarse cuando un nuevo Presidente es electo. Bajo el artículo 8, "el Presidente nombra" al Primer Ministro, pero sólo el Parlamento puede remover a uno de sus funciones, a través de un voto de "no confianza", explica Jon Henley, de The Guardian.
La policía y los servicios de inteligencia estaban particularmente preocupados por la amenaza de la "violencia extrema" que podía surgir de militantes de ultra-izquierda si ganaba Le Pen. Aún antes de la primera ronda electoral (23/4), una nota confidencial hecha por los servicios de inteligencia anunciaba que "sin excepción, cada directorio público de seguridad local ha expresado preocupación", reportó Le Parisien.
Los jefes de policía regionales fueron requeridos el 21/4 a detallar sus planes de implementación y control de las multitudes, publicó l'Obs. Bajo el estado de emergencia que se extiende en Francia, más de 50.000 policías y gendarmes y 7.000 soldados ya estaban en deber.
Le Pen podría haber invocado el artículo 16 de la Constitución, explica The Guardian, que le permite al Presidente "poderes extraordinarios" en una emergencia aguda. Pero sin la mayoría parlamentaria, no podría haber nombrado un nuevo Primer Ministro.
Según l'Obs, el plan de emergencia también pautaba que el Parlamento fuese convocado el 11/5, 4 días después del balotaje, para atender a la "crisis nacional" que se hubiese desatado (que se iba a desatar, según quienes habrían diseñado el plan) tras la victoria de Le Pen.
Enfrentados al desorden civil creciente y demandándoles a los 577 miembros de la Asamblea Nacional que asumieran sus "responsabilidades republicanas", el Gobierno hubiese entonces llamado -y, probablemente ganado- a una "moción de confianza". Así, si bien la voluntad del electorado se hubiese cumplido y la presidencia hubiese pasado de manos de François Hollande a Marine Le Pen, el Gobierno, dijeron oficiales, hubiese asegurado "la seguridad del Estado".
Marine Le Pen se hubiese visto forzada, explica The Local, a aceptar la "cohabitación", un sistema bajo el cual el Presidente de Francia debe aceptar a un Primer Ministro y un Gobierno que no son de su partido.
Macron elige gabinete
Mientras tanto, el Presidente electo anunció su equipo de Gobierno de 22 miembros, que incluye a socialistas, centristas y conservadores. Desde el conservador Bruno Le Maire, quien estará a cargo de Economía, al socialista Jean-Yves Le Drian, en Exteriores, pasando por el centrista François Bayrou, a cargo de Justicia, el Gobierno cubre todo el espectro político. Además, la mitad del gabinete son mujeres, e incorporó a miembros de la sociedad civil. Como Primer Ministro (a Macron si le permitieron nombrarlo), está Edouard Philippe, de Los Republicanos.
Macron necesita proyectar una imagen de una Francia unida y europeísta, contra el fantasma de la ultra-derecha, que no se apagó en el balotaje del domingo 7.
Una encuesta mostró que Macron obtuvo 61% de aprobación a sus elecciones ministeriales, y otra, que su partido La République en Marche, obtendría el 32% de los votos (subió 6 puntos desde el 7/5) de cara a las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en junio (son 2 ronas: el 11 y el 18).






