El mes pasado, el Gobierno porteño envió a la Legislatura el proyecto que busca combatir a los llamados "motochorros". La iniciativa tiene que con la medida que el jueves 09/03 anunciaron los gobiernos de la Nación y la Ciudad para aplicar mayores controles a los motociclistas con el fin de evitar hechos delictivos, pero implementando medidas que en el pasado fracasaron, como chalecos reflectantes, prohibir la circulación en determinadas zonas y horarios y uso obligatorio del casco.
CONTRA MOTOCHORROS
Hay chalecos y cascos pero los motoqueros anuncian conflicto
La Legislatura porteña comenzó a debatir en un plenario de comisiones el proyecto del oficialismo para que los motociclistas que circulan en la Ciudad lleven, de manera obligatoria, un autoadhesivo con el número de la patente en sus cascos y chalecos, con el fin de combatir a los llamados "motochorros". Desde la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM) siguen en contra de la iniciativa y esta tarde se manifestaron frente al parlamento. En provincia es ley hace años, pero no se cumple.
Entre los principales puntos de la iniciativa, se prohibirá la circulación de dos personas en determinadas zonas y franjas horarias, mediante la consideración de un mapa del delito. Además, los motociclistas deberán usar chalecos reflectantes con el dominio del rodado (también deberán llevarlo en los cascos) y los acompañantes también deberán usar esos elementos identificatorios para que puedan circular por los lugares y horarios permitidos.
Dichos lugares quedarán definidos por el Gobierno porteño, mediante una autoridad de aplicación. Quienes no cumplan con la zonas restringidas podrían ser multados con 100 Unidades Fijas, es decir unos $.1000. La multa asciende a 500 Unidades Fijas, que hoy equivalen a $ 5.200 para aquellos que no usen el chaleco y el casco. Además, podrían caberle entre 5 y 10 días de inhabilitación para conducir. Ahora, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta busca poner el ejemplo desde la Capital para toda la Nación.
Para ello, el PRO porteño busca modificar la ley de Tránsito en la Legislatura, mediante una norma que comenzó a debatirse este martes (16/05) en un plenario de las comisiones de Justicia y de Tránsito y Transporte. El oficialismo prevé que la discusión tome un par de meses antes de ser sancionada y no descartan modificaciones al proyecto. La iniciativa es de autoría del legislador del PRO Daniel Presti, también presidente de la Comisión de Justicia del parlamento.
Acompañan los ediles del oficialismo Juan Pablo Arenaza, Alejandro García, Carmen Polledo y Fancisco Quintana. El dictamen firmado esta tarde no contó con el apoyo de la oposición. Interesante lo que planteó la diputada Paula Penacca, del Frente Para la Victoria.
"Esto se enmarca en términos de seguridad ciudadana, aunque el PRO lo trata en la Legislatura como seguridad vial. Pero todos los representantes de motociclistas confirman que el uso de chalecos que se propone no contribuye a esto, sino todo lo contrario, los pone en peligro" y agregó "¿no será más por un tema de campaña, de marketing, considerando que la seguridad ciudadana es un tema sensible para los porteños y se acercan las elecciones?".
Ante este anuncio, desde la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM) aún se resisten a la iniciativa y esta tarde se manifestaron frente a la Legislatura. "Es un planteo inútil, no sirve de nada este tipo de controles. Es innecesaria, discrimina y es inconstitucional. La sacan por decreto porque no resiste ningún debate y están haciendo agua con la inseguridad. Esto mismo se implementó en Colombia y lo tuvieron que derogar. También rige en la provincia pero no se cumple, no tienen forma de controlarlo", plantearon a Urgente24 hace un mes y volvieron a sostenerlo hoy.
"Van a quedar en ridículo como quedó (Daniel) Scioli en la provincia de Buenos Aires. Esto a lo único que puede llevar es a la desobediencia civil", agregaron. Fue el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, también presente en el anuncio de hoy, quien en 2014 presentó en la Legislatura porteña un proyecto para ampliar a toda la Ciudad la zona de prohibición para la circulación de más de una persona por moto, que actualmente rige sólo en el microcentro, y dispone la obligación de usar chaleco reflectantes. La iniciativa fracasó por presión de los motoqueros nucleados en ASIMM, que nuclea a unos 4500 afiliados, además de falta de apoyo de la oposición porteña.
El proyecto se basaba en otra norma, sancionada en 2010, que impide la circulación de más de una persona en una moto en el microcentro durante el horario bancario. “De igual forma, se propone que en el resto de la Ciudad los acompañantes lleven un chaleco reflectante con el dominio de la moto impreso al dorso del chaleco”, agregaba esa norma. Desde el Gobierno aseguran que, en los últimos años crecieron los robos con motos, alcanzando el 60% de los delitos cometidos en algunas provincias. Como las motos permiten una huida rápida, hasta ahora resultaba muy difícil reconocer a los autores. Además, sostienen que la medida impactará en la disminución de la tasa de accidentes porque los otros vehículos van a poder reconocer a las motos a distancia.











