Hace 2 semanas, Estados Unidos instaló el escudo antimisiles THAAD (Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud, según sus siglas en inglés), en Corea del Sur. China ha sido tradiciomalmente un aliado de Corea del Norte pero ante la escalada entre este país y la potencia norteamericana, tuvo una posición ambigua, mostrándose irritado con el desarrollo de armas de Pyongyang y al mismo tiempo pidiéndole "moderación" al Presidente estadounidense, Donald Trump.
GUERRA ECONÓMICA
China fundió a la industria de aluminio de USA (¿con qué construirán jets de combate?)
El aluminio chino ha regado de tal manera el mercado estadounidense, que prácticamente fundió a esta industria en el país norteamericano. Queda sólo una fundidora de aluminio en USA, que está trabajando al 40% de su capacidad, en un contexto de caída de los precios. Si quiere comprarle a otro que no sea China, USA tiene 2 opciones: Rusia o Medio Oriente. Esto no sería un problema tan grave si no fuese porque constituye una amenaza de seguridad para USA, ya que necesita el material para construir aviones de guerra. Y llega justo en plena crisis con Corea del Norte.
09 de mayo de 2017 - 15:30
Pero China se enfureció con la instalación del THAAD. Es que si bien se supone que el objetivo de este sistema es contrarrestar la amenaza que supone para los surcoreanos y los japoneses el régimen de Kim Jong-Un, algunos leen la instalación del antimisiles como una provocación a China.
En pleno despliegue del escudo, el vocero del ministerio de Defensa de China, Wu Qian, reaccionó con las siguientes palabras: “China se opone a las acciones de terceros países que usen la cuestión norcoreana como excusa para comprometer la seguridad de otros países.” Y agregó que “las declaraciones de rechazo de las Fuerzas Armadas chinas al despliegue de ese sistema no son palabras vacías.”
El THAAD utiliza radares para rastrear misiles balísticos, los intercepta y destruye antes de que lleguen a su objetivo. China lo ve como una amenaza a sus propias instalaciones militares, especialmente en el Mar del Sur, explica CNBC. Beijing proclama poseer las aguas disputadas, que sirven como canal a la mitad del transporte marítimo y que el resto del mundo considera como aguas internacionales.
La relación Beijing-Washington, desde que Donald Trump asumiera como Presidente en enero de 2017, tuvo tantos altibajos que parece que hubiesen pasado 5 años desde ese momento. Trump hizo campaña nombrando a China como su enemigo número uno, por manipular su moneda y perjudicar a la industria norteamericana. Su secretario de Estado, Rex Tillerson, amenazó en su audiencia de confirmación con bloquear el acceso de China a las islas artificiales que construye en las aguas en disputa. Ante las permanentes provocaciones, China alertó a USA sobre el peligro de una "confrontación devastadora" si seguían en esa dirección.
A comienzos de abril, Trump y el Presidente chino, Xi Jinping, tuvieron un encuentro en Florida que el mandatario de USA calificó como un "formidable avance" (pero se le escapó casualmente por esos días un ataque a una base del ejército sirio, en represalia a un ataque con gas químico que USA aseguró fue responsabilidad de Bashar al-Assad y Rusia se negaba a condenar). Trump dijo en ese momento que la relación entre ambos países (China y USA) era "espectacular".
Por estos días es difícil definir con certeza cómo es la relación entre China y USA.
Lo cierto es que Estados Unidos no puede ponerse demasiado en contra del gigante asiático. Según Bethany Allen-Ebrahimian de la revista Foreign Policy, el aluminio chino barato se ha vuelto una amenaza de seguridad nacional para USA. Es que la industria norteamericana del aluminio ha sido vaciada por el excedente chino de este material. Sólo queda en pie en USA, una empresa fundidora de aluminio. Y hay que destacar que este material, en su versión más pura, es necesario para ciertos tipos de jets de combate, como el Lockheed Martin's F-35 y el Boeing F-18.
El aluminio chino barato ha vaciado a tal punto la industria norteamericana, que el tema se ha vuelto un problema de seguridad nacional, advierte FP. La única empresa de USA que lo produce, Century Aluminium, está trabajando al 40% de su capacidad, en un contexto de precios que caen. Los prospectos para importar aluminio de alta pureza, desde un punto de vista geopolítico, son riesgosos para USA: viene de Rusia, el Medio Oriente y China.
Es por eso que la administración de Trump lanzó una investigación sobre la importación de aluminio el 26/4. Esta determinará si USA produce o no el suficiente aluminio de alta pureza como para satisfacer sus necesidades en tiempos de guerra.
Corea del Sur
Otro factor que podría cambiar todo el tablero de ajedrez de la crisis USA/Corea del Norte, es el resultado de la elección presidencial en Corea del Sur: hoy (9/5) se conoció que ganó el liberal Moon Jae-In, partidario del diálogo con Corea del Norte. Se trata de un abogado de centroizquierda y activista por los derechos humanos, que se opone a que USA inicie ataques contra Pyongyang. Esto rompe con la línea de su antecesora, la destituida Park Geun-hye, de línea dura contra Pyongyang. Jae-in favorece en cambio un approach menos conflictivo con Kim Jong-un










