Nutella se defiende del informe de la Unión Europea, pero el documento es lapidario. Si bien no lanza misiles contra la empresa porque aún se está avanzando en investigaciones más minuciosas, advierte que el aceite de palma (uno de los ingredientes) es altamente peligroso para la salud, ya que puede producir cáncer.
PARA LA UE ES CANCERÍGENO
Aceite de palma, el ingrediente esencial que puso en jaque a Nutella
Ferrero, compañía italiana que produce Nutella, vive tal vez uno de los momentos más críticos desde 1946: la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) alertó al mundo por ser "cancerígeno". Esto se debe al aceite de palma, considerado por la empresa el mejor ingrediente para "garantizar su capacidad de extensión especial y, sobre todo, evitar el proceso de hidrogenación que producirían las no saludables grasas trans". ¿Es el típico caso en el que el remedio es peor que la enfermedad?
Es que según la EFSA, este tipo de aceite se calienta a temperaturas superiores a 200 ºC, genera más contaminantes potencialmente cancerigenos que otros aceites vegetales y el consumo constante de esta sustancia representa un riesgo para los niños.
Al respecto, la compañía se defendió asegurando que ese ingrediente es clave para cuidar a sus consumidores de las grasas trans.
Incluso, desde Ferrero se mostraron alegres por la fidelidad de sus clientes, ya que según la compañía las ventas se han incrementado. De todas maneras, supermercados de todo el mundo han comenzado a retirar el producto de sus góndolas.
"Elegimos sólo las materias primas más frescas, cuidadosamente seleccionadas de acuerdo a un abastecimiento sostenible y una gran atención a su calidad", publicó Nutella en su sitio web.
"Hacer Nutella sin aceite de palma produciría un sustituto de inferior calidad, sería un retroceso", dijo a la agencia Reuters el gerente de compras de la empresa, Vincenzo Tapella.
"La crema de avellanas y chocolate incluye el aceite de palma para lograr su textura suave y prolongar su vida útil”, agregó.
Sucede que ahora se abre un gran debate sobre el verdadero problema, que es el aceite de palma; el aceite vegetal más empleado del mundo, entre otros aspectos porque es más barato -con un coste aproximado 800 dólares la tonelada- en comparación a dos posibles sustitutos: el de girasol (845) y el de colza (920).
Ferrero utiliza alrededor de 185,000 toneladas de aceite de palma anualmente, por lo que reemplazarlo con los sustitutos le supondría un coste extra de entre 8 y 22 millones de dólares. La compañía rehusó comentar estos cálculos.
Esta investigación fue encargada por la Comisión Europea en el 2014, luego de que lo identificara como potencialmente dañino un estudio de la EFSA del año anterior.
Y, si bien la EFSA no tiene el poder de reglamentar, la Comisión Europea evalúa el caso. El portavoz de Salud e Inocuidad de los Alimentos, Enrico Brivio, comentó que las directrices se publicarán a finales de este año. Las medidas podrían incluir regulaciones para limitar el nivel de GE en los productos alimentarios, pero no se prohibirá el uso de aceite de palma.
Según Natursan.net, portal especializado en alimentación saludable, el aceite de palma se puede encontrar en:
· Bollería, tartas, galletas y pasteles: sobre todo en caso de bollería industrial como sustituto de las grasas hidrogenadas y de la mantequilla.
· Coberturas y cremas: al fundirse mejor que el chocolate tiende a ser utilizado para mantener y almacenar cremas y coberturas.
· Productos untables: es común encontrarlo en margarinas o cremas de cacao ya que por poseer un alto contenido en grasas saturadas tiende a facilitar el untado.
· Productos precocinados: es muy común encontrar aceite de palma como ingrediente en una amplia variedad de alimentos precocinados, desde pizzas hasta patatas fritas o alimentos empanados. El motivo es sencillo, además de ser más barato tiende a enranciarse menos.
· Aperitivos y chips salados: especialmente porque este aceite tiende a aguantar más frituras que otras grasas.
A pesar de su uso tan extendido, siendo muy habitual encontrarlo en una amplia variedad de productos alimenticios en realidad sumamente diversos (desde galletas a pasteles, pasando por pizzas precocinadas, cremas de cacao o aperitivos salados), la realidad es que desde un punto de vista nutricional no es una opción muy saludable.
El motivo principal lo encontramos en su alto contenido en grasas saturadas (concretamente en ácidos grasos saturados de cadena larga). De hecho, en torno a un 50% de las grasas presentes en el aceite de palma son saturadas. Tal y como han demostrado muchos estudios científicos, un consumo prolongado y regular de grasas saturadas influyen de forma negativa en el aumento del colesterol LDL en la sangre, lo que duplica el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Pero no debemos alarmarnos, asegura, dado que para que en realidad el aceite de palma pueda ser perjudicial para nuestra salud deberíamos consumir productos alimenticios elaborados con él cada día y en grandes cantidades.











