El número es contundente: 32% de los encuestados -es decir, 3 de cada 10- declaró haber sido víctima de un robo, intento de robo o agresión en el último año. Así se desprende de una interesante encuesta realizada en todo el país por Voices y Fundación UADE, que no sólo indaga en los hechos puntuales sino también en la percepción de los argentinos sobre la inseguridad.
INSEGURIDAD
Apunte urgente para Macri/Bullrich (I): 3 de cada 10 argentinos sufrió un robo en el último año
Según una encuesta realizada en todo el país por Voices y Fundación UADE, tres de cada 10 argentinos declararon haber sido víctimas de un robo, intento de robo o agresión en los últimos 12 meses. El número asciende a 49% en la Ciudad de Buenos Aires y 50% GBA. El robo callejero (incluyendo transporte público o atracos bancarios) y la irrupción en viviendas son los problemas más aducidos. Asimismo, los jóvenes son los más afectados por los hechos de inseguridad. Interesante estudio de opinión pública que deberían acercarle al Presidente y su ministro de Seguridad, Patricia Bullrich...
El padecimiento de algún evento de inseguridad tiende a aumentar entre los más jóvenes (35%) y los sectores altos/medio-altos (45% contra 31% en estratos más bajos), tal como figura en el gráfico de arriba.
En la Ciudad de Buenos Aires y el GBA, la proporción de entrevistados que declaran haber sido víctimas de delitos trepa a la mitad, duplicando la declaración observada en el resto del país (23%).
El robo callejero -incluyendo transporte público o atracos bancarios- (10%), junto con la irrupción en viviendas (9%) son los problemas más aducidos por los encuestados. En el primer caso, el problema se intensifica en los estratos altos y residentes de Capital Federal y Gran Buenos Aires. En un segundo orden se mencionan el robo de accesorios o herramientas de un vehículo (6%) y el robo total de vehículos (4%), en ambos casos también con mayor frecuencia en el AMBA.
Es notable que al preguntarles si habían denunciado ese hecho a la policía, el 49% dijo no haberlo hecho. Crece la denuncia entre las mujeres (54% contra 49% de los hombres), en el rango de adultos jóvenes de entre 30 a 49 años (62%), a mayor nivel socioeconómico (donde alcanza al 66% de la población contra un 54% de la clase media y un 47% en estratos más bajos) y tiende a incrementarse en la Capital Federal (56% vs 52% en e interior y 49% en GBA). El tema de la policía, de todos modos, es analizado en la nota relacionada.
Por otra parte, se preguntó a los encuestados qué acciones realizaban para prevenir los problemas de seguridad: recurrir a vecinos que cuiden la vivienda, instalar rejas y limitar salidas nocturnas, entre las principales medidas adoptadas por la población.
Un 37% manifestó recurrir a vecinos y familiares para que le cuiden la casa, guarismo que trepa al 46% entre los entrevistados de clase alta y del Gran Buenos Aires. Un 33% del total nacional dijo instalar rejas en puertas o ventanas(49% en el Gran Buenos Aires y 44% en sectores altos), un 34% suspendió las salidas de noche (principalmente las mujeres: 40% vs. 27% de hombres y en el GBA (42%). Otro tanto (31%) declaró tener perros como protección(fundamentalmente a menor nivel socioeconómico y en el interior y GBA donde la proporción asciende al 34% contra un 15% en Ciudad de Buenos Aires).
Otras medidas adoptadas por la población tuvieron que ver con cambiar cerraduras (21%) y adquirir alarmas (10%), medidas que crecen en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En menor medida se menciona recurrir a alguna red vecinal (5%), usar servicios de seguridad privada (4%) y adquirir armas (4%).
Por último, también se consultó puntualmente a la población cuándo había adoptado cada una de las medidas de prevención declaradas. Resulta interesante advertir que las principales estrategias mencionadas no son nuevas sino que datan de hace ya más de 3 años. Las que más se ha intensificado en los últimos 12 meses son la suspensión de salidas nocturnas y el cambio de cerraduras.
Por otra parte, el estudio indagó la percepción de la población sobre distintas cuestiones que hacen a la inseguridad en el país en términos generales. Un 38% de los argentinos mencionaron los robos o asaltos en viviendas particulares como la principal preocupación inherente a la cuestión delictiva, opinión que se acentúa aún más a partir de los 50 años y los sectores bajos (donde alcanza a un 45% de las opiniones respectivamente) y en el interior del país (41%).
Un 30% de las menciones se destacan los arrebatos, agresiones e inseguridad en las calles, proporción que tiende a crecer entre las mujeres (33% contra 26% de varones) y los más jóvenes (35%). Asimismo, el temor a la violencia que traen aparejados los delitos preocupa a un 26% de los entrevistados, principalmente a los de sectores altos/ medio-altos donde la proporción trepa al 35%, y a los residentes de la Capital Federal (36%).











