CORRUPCIÓN 2016

En cualquier escenario, con Gómez Centurión pierde Macri

La forma en que Mauricio Macri resuelve los conflictos domésticos y la metodología para ejercer su liderazgo han quedado en cuestión con el rifirrafe de la posible corrupción en la Dirección General de Aduanas.

por EDGAR MAINHARD

Si Juan José Gómez Centurión dice la verdad y es inocente, Mauricio Macri tendría que ejecutar a

> su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich;

> su director nacional de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Alberto Abad; y

> su subdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia, Silvia Majdalani, por lo menos.

A Bullrich, porque se hizo cargo de escuchas telefónicas realizadas por manos anónimas y que, aparentemente, fueron editadas.

A Abad, porque fue el primero en colisionar con Gómez Centurión y desconfiar de su idoneidad profesional.

A Majdalani, porque aparece acusada de liderar una supuesta acción desde la AFI que apuntó a desprestigiar a Gómez Centurión.

Pero si la acusación es correcta y Gómez Centurión es culpable, Mauricio Macri tendrá que confirmar el despido del director nacional de Aduanas y ex titular de la Agencia Gubernamental de Control. Y será con escándalo porque, en ese caso, quedarán en firme las denuncias que involucran al militar retirado y politólogo con acceso tan directo a Macri como en su momento lo tuvo Fernando Niembro. Quedaría comprobado que en Aduanas ocurrieron hechos delictivos ordenados por su conducción.

En cualquier caso, carece de explicación qué hacía Oldemar Barreiro Laborda para Gómez Centurión, quien lo ha defendido como un informante. ¿Cuáles atribuciones le fueron otorgadas a Barreiro Laborda? ¿Cuáles fueron los privilegios permitidos, a cambio de su tarea de informante?

Sin duda es un personaje polémico, cuestionado desde los años '90 hasta por agencias gubernamentales extranjeras, pero nada de eso le impidió a Gómez Centurión utilizarlo como referente, aunque ahora dice que llegó a percibir que Barreiro Laborda utilizaba su nombre sin permiso. No está claro qué excesos pudieron cometerse y qué consecuencias tuvo todo el engorro.

La reunión a solas entre Gómez Centurión y Barreiro Laborda existió. Gómez Centurión dice que fue para poner los puntos sobre las íes. Pero es sospechoso el asunto porque ¿no hubiese resultado correcto llamarle la atención en público para dejar en claro a todos (y todas) que él no podía actuar en nombre de quien llamaba "el Jefe".

Los dilemas de Macri

Queda en duda cuál es el método de resolución de conflictos que tiene Mauricio Macri.

Éste no fue el caso de las escuchas telefónicas de Ciro James y 'el Fino' Palacios, que le explotó de pronto, luego de un intenso trabajo de la ex Side de Antonio Horacio Stiuso/Jaime Stiles y Fernando Pocino.

En esta ocasión, Macri eligió llevar el problema doméstico del Ejecutivo Nacional a la Justicia, un ámbito que nunca le fue propicio, que no conoce y donde hasta puede distorsionarse -según su punto de vista- toda la denuncia.

Macri decidió suspender a un colaborador ante la mera denuncia pero más tarde acudió en su auxilio suministrándole su abogado personal: ¿no es una contradicción?

Macri es quien judicializa lo que hasta ese momento era una rencilla dentro del equipo gobernante, y lo que queda en tela de juicio es cómo el Presidente ejerce su autoridad.

En cualquier caso, pierde Macri porque es un asunto que no puede quedar neutro, le provoca costos a la Administración, y es un hecho de corrupción:

> o es corrupción porque funcionaba una Aduana paralela junto a la Aduana oficial,

> o es corrupción porque funciona en el Estado una organización subterránea capaz de realizar escuchar ilegales, editarlas y conseguir que el Presidente las considere legítimas.

Sin duda que es grave que Macri no pueda resolver de forma más nítida los conflictos -él ordenó suspender a un funcionario que va a la TV y dice que goza de la confianza del Presidente, quien le prometió reponerlo si demuestra su inocencia; y que acusa a otros colegas suyos a las órdenes del Presidente, de tenderle una trampa- y es gravísimo que Macri haya aceptado 'destapar' el asunto (porque hay versiones de que esto comenzó hace 1 mes) justo cuando tiene varios frentes abiertos en simultáneo: ¿acaso desea alterar la agenda de opinión pública, ocupada hasta entonces por el tarifazo, con el nuevo acontecimiento?

Por último, Macri se hace cargo de un 'paquete' que integra su colaborador, Gómez Centurión, pero también Barreiro Laborda y otra gente por la que nadie pone ni su sombra en el fuego.

Todo esto es muy problemático... y eso que todavía la oposición política no tomó cartas en el asunto porque no alcanza a comprender qué es lo que está ocurriendo.