Primero fue el Correo oficial, y después se le sumaron empresas privadas como Oca, Andreani, DHL, Ocasa, como sinónimos de servicio postal y de logística en la Argentina. Representan algo así en el terreno local, como lo son para el mundo una Singapore Post (Singapur), United Parcel Service (UPS, de USA), Austria Post (Austria), Poste Italiane (Italia), Australia Post (Australia), FedEx (USA), Posten Norge (Noruega), bpost (Bélgica), TNT (Holanda) y Correios Brasileiros (Brasil).
AQUELLOS DÍAS DEL 'AMARILLO'...
De Oca a Urbano, y el mágico encanto de hacer bulto
La entrega de paquetes a domicilio moviliza una cuantiosa conectividad global de la que participan empresas de alta reputación internacional, como Oca, FedEx, DHL, y otras decenas que compiten para hacer negocios logísticos con las promociones y facturaciones postales, llevar y traer mercaderías transadas por e-commerce, y hacer el puerta a puerta en compras al exterior. Los Courier de mayor prestigio portan la bandera de Singapur, Australia, Noruega, Holanda, Brasil, o USA, y a Argentina llegó de Ecuador, Perú y El Salvador, Urbano, una compañía dedicada a los servicios de logística que se considera lo más cercano al correo híbrido que ocupan firmas similares en Estados Unidos y Europa.
La contracara serían los 5 operadores de servicios postales con menor rendimiento, que arrastran un déficit elevado y carecen de la diversificación necesaria, debido principalmente a limitaciones normativas y legislativas; se trata de PostNord (Suecia y Dinamarca), Magyar Posta (Hungría), Japan Post (Japón), Correos (España) y U.S. Postal Service (USA).
Unos y otros habían evolucionado al amparo de la entrega de correspondencia y paquetes, en un sector en el que en Argentina reinó durante toda una época Alfredo Yabrán, 'el Amarillo', en la jerga de aquellos días por el color de Ocasa, una de sus empresas, hoy de Héctor Colella, pero que se transformó, como en todo el mundo, cuando el número global de envíos cedió en más de 80.000 millones de piezas en los últimos 5 años, según se proyecta de una estimación hecha por Accenture en 2013.
Millones de millones de emails que van por internet desplazaron esa vía física de comunicación, lo mismo que las aplicaciones que se usan en los celulares se impusieron por sobre el mensaje de texto y la llamada telefónica. Por eso, esos couriers necesitaron reinventarse a partir de los bultos que fueron copando el espacio que antes ocupaban las sacas de cartas que se transportaban punto a punto, o puerta a puerta como ahora circulan los paquetes envueltos bajo normas específicas conteniendo electrónica, indumentaria, regalos y todos los consumos que se realizan bajo el sistema denominado e-commerce.
Y si nos atenemos a la denuncia que hizo Franco Macri contra los K, de que le sacaron el correo para usarlo en traficar falopa, probablemente la carga clandestina sería un inconmensurable multiplicador de movimientos.
Jugadores relativamente nuevos aparecieron para disputarles la supremacía a los animadores del mercado que vienen de lejos. Una de ellas es Urbano, una firma de servicios postales y de logística, con operaciones en Ecuador, El Salvador y Perú, además de Argentina, cuyo 56% lo compró Abraaj Group. Ocupa una posición de liderazgo en la región, con 6.500 empleados y más de 1.000 clientes. Sólo en el área metropolitana de Buenos Aires, disponía de 10 sucursales y 5 centros de despacho, que se suman a las 51 filiales en el interior del país (lo cual le permite procesar más de 10 millones de piezas al año). Ahora hasta anunció que ampliar la cobertura de servicios de distribución abre otras dos sedes, en Caseros y San Justo, con una inversión de $850.000.
Nacida como una compañía de correo privado doméstico en Ecuador, rápidamente alcanza un enorme volumen de envíos mensuales con los principales bancos y las tarjetas líderes del mercado, así como telefónicas, tiendas por departamentos y toda empresa que tiene gran volumen de clientes que recibían estados de cuenta o facturas.
En 1998 inicia operaciones en El Salvador. El modelo del negocio es el mismo, pero las condiciones del mercado inclinan a Urbano a desarrollar productos hechos a medida de las necesidades de dicho país.
Poseía más de 1.000 mensajeros en las calles cuando comienzan las operaciones en Perú en 2003. Adquiere una empresa que ofrece un servicio de correo masivo y que era propiedad de Telefónica de España. Los altos niveles de satisfacción en el servicio conducen a que Urbano consiga importantes contratos con bancos locales de gran envergadura, entrando con pasos fuertes a un mercado con algunos competidores reconocidos en el negocio postal privado.
Con la adquisición de Tumsac en Perú, amplía la oferta de servicios y la cartera de clientes dentro y fuera de Lima.
Se lanza la operación de logística liviana en El Salvador con gran éxito, los clientes dan la bienvenida a la posibilidad de contar con la fiabilidad y despliegue de Urbano también en el mercado de paquetes.
En toda la red Urbano hay más de 7.000 empleados y 100 sucursales que mueven más de 300 millones de envíos anualmente.
Luego adquiere Sepricarga (anteriormente el principal competidor del negocio postal) en Ecuador.
En el 2011 diversifica su negocio de logística liviana en todos sus mercados y se crean divisiones especializadas para soluciones de carga liviana.
En el 2012 logra integrar la capacidad de Inteligencia de Mercado tras la adquisición de LatinLists, que la asemeja más a los modelos de correo europeo que a las tradicionales ofertas de la región.
En Perú, se integra la capacidad de impresión digital masiva y una compañía de soluciones de mercadeo directo especializada en trade. Georetail, de Perú, añade una visión de vanguardia a la aplicación de la información disponible en bases de datos para la creación de soluciones especializadas para el retail.
Ventas online
Según el “Estudio Anual de Comercio Electrónico en la Argentina” a la hora de elegir la logística de la entrega del producto, el 79% ofrece el envío a domicilio (a través de un operador logístico, moto mensajería, etc.), seguidos por una opción pareja entre el retiro en la sucursal del operador logístico y el retiro en el punto de venta (con un 48% y 47% respectivamente).
Las empresas involucradas en la venta en línea declaran alcanzar entre un 90 y 100% de efectividad en las entregas, con plazos mayoritarios entre 48 horas a una semana luego de realizada la compra. Estas cifras reflejan también la evolución constante que está teniendo el e-commerce en su proceso logístico para responder a la exigencia que imponen 14 millones de argentinos que compran por Internet.
La expansión de las compras online llegó a un punto tal que eclosionó el sistema de entregas y morigeró su crecimiento. Fue cuando las quejas de que 58% de los envíos llegan luego de una semana y el 34% después de 15 días corrieron como reguero de pólvora por las redes sociales.
Según el experto en comercio electrónico y fundador de ShipNow, Tomás Allende, "las mejoras en logística son el principal factor que puede actuar como acelerador del e-commerce en la Argentina, a la par con las nuevas tecnologías de automatización e integración de procesos".
Pero es inexorable el proceso de diversificación del negocio para adaptarse a los cambios de costumbres que trajeron las nuevas tecnologías en que entraron las compañías de correos de todo el mundo: les va quedando cada vez menos reparto de correspondencia y los grandes volúmenes se limitan a las facturaciones masivas que disparan empresas públicas y privadas de servicios. Paralelamente les aumentaron los costos de la mano de obra y la competencia entre las empresas privadas afectó los precios.
Un trabajo publicado recientemente por la CACE da cuenta de que el comercio electrónico continúa su crecimiento como una alternativa de compra para los argentinos por la comodidad y promociones que ofrecen asociados a esta modalidad de compra. Un factor que está directamente vinculado a la comodidad de recibir el producto es el operador logístico responsable del proceso y, en este sentido, un 75% de los clientes elige OCA, que tiene ya más de 50 años de experiencia en el sector y apuesta permanentemente a la innovación, lo cual le ha permitido posicionarse como el proveedor principal de logística elegido tanto por compradores como por vendedores online.
“A pesar del difícil panorama económico actual, algunos operadores de servicios postales atraviesan un buen momento. Están presentando nuevas líneas de negocio, adaptando sus productos a las nuevas tecnologías y alterando de forma radical sus estructuras de costes para ser más ágiles y eficientes. La adopción de nuevos modelos de negocio está permitiendo que estas organizaciones cambien y se posicionen en buen lugar para crecer en el futuro”, según Brody Buhler, managing director de servicios postales de Accenture, consultora que presentó en Madrid el estudio Alto rendimiento en el sector postal, durante la Conferencia Europea de Administraciones de Correos.
Por dónde pasan los cambios
> Correo digital: ningún servicio postal ha conseguido resultados económicos positivos ni ha generado un valor real con el correo digital. Ninguna de las soluciones digitales presentes en el mercado ha generado beneficios significativos ni ha sido adoptada de forma generalizada.
> Paquetería y logística: impulsados por la continua expansión del comercio electrónico, los operadores de servicios postales han aumentado su capacidad de entrega de paquetes y han diversificado sus servicios para incluir la logística con el fin de hacer frente a la demanda. Este crecimiento también está creando nuevas oportunidades para las empresas privadas.
> Diversificación minorista: mientras que a algunos operadores de servicios postales se les plantean problemas para conseguir que sus oficinas sean rentables, los servicios de alto rendimiento no se conforman con la venta de artículos de oficina, escritorio y tarjetas de felicitación y van más allá ofreciendo también productos como centros de pago de facturas, matriculación de vehículos a motor, expedición de pasaportes y otros servicios públicos.
> Precios flexibles y productos innovadores: la flexibilidad de precios y el uso de las tecnologías para aportar valor al correo tradicional están teniendo un efecto positivo sobre el sector, generando un aumento de ingresos del 1,5% anual.
> Comercio electrónico transnacional: las agencias de correos están empezando a sacar partido del comercio electrónico para expandir sus actividades a los países y regiones limítrofes, además de desarrollar soluciones para este nuevo mercado.
> Orientación al consumidor: los operadores de servicios postales están creando nuevos servicios orientados al destinatario (y no al emisor) del correo, como plazos de entrega más cortos o la posibilidad de redirigir la entrega de un paquete a otra dirección. Estos servicios hacen que los consumidores tengan un mayor control sobre las entregas y son una nueva fuente de ingresos para los operadores de servicios postales.
Puerta a puerta
"Volveremos a implementar el courier para evitar esas colas infames de gente", dijo Alberto Abad, el titular de la AFIP, convirtiéndose así en la primera voz que en forma oficial y contundente en abordar el tema.
La Secretaría de Comercio y la AFIP trabajan en el regreso del envío "puerta a puerta". Pero si hoy se busca comprar un producto vía web, nada cambió en la mecánica desde diciembre del año pasado, con libros y revistas como únicos exceptuados.
Ante todo, hay similitudes y diferencias para la compra de mercaderías al exterior entre el correo oficial y el servicio de couriers. Ambos sistemas de ingreso deben completar el formulario 4550 de la AFIP, donde en cierto punto se distingue el "tipo de servicio": Correo Argentino o courier.
En el primer caso, sigue vigente el límite de dos compras anuales hasta los US$ 25, y un cobro de un impuesto del 50% sobre el excedente. Para el couriers es distinto. Hay un límite de US$ 1.000 y 50 kilos por paquete.
"Nosotros no tenemos franquicia y cada envío paga derecho a las importaciones. Ese monto depende de la posición arancelaria del producto", explicó el vocero de CAPSIA. Por ejemplo, con los couriers no se puede ingresar una remera al país, porque tiene intervención de textiles y habría que acompañarlo con certificado de origen.
En conclusión, el "puerta a puerta" está en análisis, y en algún momento va a llegar, pero en la actualidad se sigue con el sistema que se introdujo hace tres años para evitar la salida de dólares.
Conceptualmente, la industria express representa sólo el 0,3% del total de las importaciones argentinas, por más que las largas colas en Retiro para buscar la mercadería adquirida parecieran indicar que es mucho más.







