VENEZUELA ES UNA SUCURSAL CHINA

Masacre en Tumeremo: Soberanía perversa bolivariana

Acerca de qué sucede hoy en Venezuela puede hablar el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa, quien explicó a los legisladores integrantes de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado las dificultades que afronta el gobierno para cobrar las decenas de millones de dólares que Venezuela adeuda a los productores uruguayos. "Me comuniqué con la canciller de Venezuela (Delcy Rodríguez) y después de Semana Santa vamos a convocar al grupo de alto nivel que fue creado en el acuerdo de Brasilia", añadió Nin Novoa, preguntado por la senadora nacionalista Verónica Alonso, y respondió: "Nosotros poníamos el dinero en el Bandes (Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela) y de ahí se cobraban las deudas. Bueno, ese dinero del Bandes se fue a otro lado y fuimos sorprendidos en nuestra buena fe... En algún momento se va a pagar esa deuda, se pagará más tarde o más temprano pero alguien la va a pagar. Nosotros ya cumplimos con nuestra parte", dijo Nin Novoa. El canciller del Frente Amplio no pudo ocultar su frustración pero... Venezuela está en quiebra financiera, económica y hasta moral.

Un escenario colmado de tristeza e indignación prevaleció el miércoles 16/03: tras cumplir con los requisitos de reconocimiento, familiares de los mineros asesinados el 04/03, sepultaron sus restos al final de la tarde en el Cementerio municipal.

La Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, habló durante la entrega de los cuerpos que estaban desde el viernes 11/03 en Fuerte Tarabay: fueron identificados 15 de los 17 cadáveres hallados en una fosa en la mina Nuevo Callao el lunes 14/03. La identidad de los 2 cuerpos restantes está por verificarse. 16 de los cuerpos presentaban orificios de proyectiles tanto en la región cráneo encefálica como en el pecho.

Según ella, la matanza se registró en el sector Barro Largo, a 30 kilómetros de la salida del pueblo Tumeremo. El Defensor del Pueblo, Tarek Williams Saab, añadió en una rueda de prensa, que la masacre había sido en la vía o camino a la mina Atenas, específicamente cerca del fundo Los Peregrinos.

Ortega Díaz descartó la posibilidad de la existencia de otras fosas, pero Williams Saab dijo que no dejan a un lado la hipótesis sobre otros pozos.

Los mineros reconocidos respondían a los nombres de Jesús Alfredo Aguinagalde, Junior Enrique y José Gregorio Romero Ara, Cristóbal Heredia, Carlos José Carvajal, Ángel Trejo Sosa, Gustavo Guevara, Luis Díaz, José Gregorio Nieves; las hermanas Mary Dalia y Marielis Ruiz, así como también los tres hermanos José Ángel, José Armando y Néstor de Jesús Ruiz Montilla.

Un vehículo militar procedente del Fuerte Tarabay arribó al camposanto con 9 féretros y 3 urnas; 2 ataúdes fueron trasladados hasta Ciudad Guayana, y 1 a Carúpano.

Lorena Meléndez y Germán Dam Vargas participaron de la búsqueda de los cadáveres y lo relataron en RunRun.es/

"(...) Ellos, los hombres que buscaban los cadáveres de los mineros, dejaron las motos en las que llegaron y se fueron a buscar hacia los matorrales. Pero los cuerpos no estaban allí. Para encontrarlos, no tenían que internarse en la selva. No estaban en un barranco, ni en un hoyo profundo, ni dentro de una mina como se había elucubrado. Tres días después de aquella excursión, se descubrió que los muertos estaban debajo de la vía que habían transitado. Encima tenían una montaña de arena. (N. de la R.: Un trabajador sintió olores putrefactos mientras cruzaba el camino. Se comentó que, en varios tramos de la vía, la tierra se había removido. Ahí, él mismo vio cómo el Ejército incautó días antes una máquina Payloader, un tractor excavador que había terminado en el estacionamiento del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas local.)

Los cadáveres fueron envueltos en bolsas negras, de acuerdo con el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, y arrojados a una fosa de cinco metros de profundidad y tres metros de ancho. Los cubrieron varias capas de tierra oscura, distinta a la que se veía en la superficie. En horas del mediodía de este lunes, se dio con su paradero. Los cuerpos de 17 personas fueron rescatados a hora y media del pueblo.

Conseguir a las víctimas en Nuevo Callao, sitio confirmado por una fuente que participó en la recuperación de los restos de las víctimas, corroboró lo que se decía en el pueblo: que un camión había atravesado todo Tumeremo con ellos. El volteo cubrió un trayecto de poco menos de tres horas y así fue desde el fundo El Peregrino, al norte de la capital del municipio Sifontes, pasó por el área urbana que se explaya por la Troncal 10, y luego anduvo por una carretera agreste hacia el sur durante al menos 90 minutos.

“Yo no le voy a llevar la contraria a mi mamá, porque ella todavía piensa que mi hermano está vivo y que va a volver a la casa. Pero yo estoy seguro de que él está muerto. A mi hermano lo mataron ese día”. El hombre decía esta frase mientras su moto rugía. Llevaba, al menos, una hora de camino y su franela negra tenía las listas amarillentas del polvorín que se levantaba en la trocha de tierra. Su destino era Nuevo Callao, a dos horas del centro de Tumeremo, uno de los sitios en donde se presumía que estaban los cuerpos enterrados.

Para llegar a Nuevo Callao salió del pueblo en dirección al sur, hacia a la Gran Sabana, y luego de 10 minutos dobló  a la izquierda para toparse con los olores y desperdicios del basurero local: Pedeca. Después de allí, atravesó un sendero de tierra, cubierto por una arena que se levantaba con los más pasos más leves. En ese tramo, vio cómo la vía estaba flanqueada por hatos pequeños. Uno de estos era el de Rosa Zoraida Gil Salazar, la mujer señalada como la comadre y lugarteniente de “El Topo”, presunto autor de la matanza. Ella, quien también tenía una bodega en la zona, fue detenida este lunes (14/03) por su presunta complicidad en la matanza de los mineros. (...)".

El camino hasta el lugar macabro pasa por la comunidad indígena de Las Guaicas, hay que cruzar una verja e ingresar a Nuevo Callao, un territorio de árboles altos, calor espeso y suelos arcillosos. Al final está una mina que “El Topo” controla desde hace varios años. En el pueblo pensaban que los cuerpos habían ido a parar a uno de los numerosos pozos excavados en ese lugar para explotar el oro. El tiempo diría que no fue así.

En una alcabala improvisada (suerte de control policial), "El Topo", o sea el ecuatoriano Jamilton Ulloa Suárez, ejecutó a los 21 mineros, según se desprende de las investigaciones. Él se encontraba en una guerra territorial con la banda de "El Gordo", quien pretendía apoderarse de la recién descubierta mina Atenas.

Otra versión indica que los miembros de la banda de "El Topo" utilizaron el poder de fuego para desplazar a un antiguo socio, "El Potro", quien se habría negado a salir del hato Atenas.

La banda de "El Topo" es 1 de los grupos armados que, al sur del estado Bolívar, en los pueblos mineros de Guasipati, El Callao, Tumeremo y Las Claritas, controla las minas de oro.

Según una nota de la Gobernación del estado Bolívar de mayo de 2015, "El Topo" era el 3er. hombre más buscado pues, ese mes, el Gobierno anunció su detención con bombos y platillos.

Pero los pobladores de Tumeremo aseguraban que estaba libre y que operaba a sus anchas, tal como los otros grupos: los de "El Chingo" en El Callao, en Guasipati la gente del difunto "Gordo Bayón"; en El Dorado, "el Negro Fabio" y hacia el kilómetro 88 la gente de "Juancho" y "el Morocho" – casi todos de Ciudad Guayana y Ciudad Bolívar – , que tienen sectorizado todos los municipios del sur.

En Sifontes, sin embargo, todavía no ocurrían las prácticas violentas de la magnitud como las que han ocurrido en el municipio Roscio (decenas de muertos desde finales de 2013).

“Es desde este año que la cosa se ha puesto fea”, contó uno de los sobrevivientes, un muchacho de entre 25 y 30 años que corrió monte adentro cuando dice que un grupo de 60 hombres armados con fusiles AK los sorprendieron en la mina. Es lo que, en el argot minero, llaman un “cambio de guardia”, el desplazamiento de una banda por otra.

Ulloa Suárez desplegó hombres armados con fusiles R-15 y vestidos con chalecos, que paraban el tránsito y hacían descender a las personas de los vehículos. Un grupo de pobladores que estaba junto a la alcabala, le indicaba a "El Topo" quién era o integrante o amigo de la banda rival. De inmediato, esa persona era ejecutada. Rosa Zoraida Gil Salazar fue la persona que presuntamente armó la logística con un camión para trasladar los cadáveres metidos en bolsas y enterrarlos en una fosa común. 

Cuando el escándalo fue inocultable el ecuatoriano huyó a Guayana, donde tiene propiedades.

La geopolítica

La desaparición de los mineros en el estado venezolano de Bolívar repuso en la agenda la realidad del infierno que es Venezuela 2016. El miércoles 16/03, 2 días después de que fueran hallados asesinados 17 de los mineros desaparecidos el 04/03, trascendió que miembros del CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas) y del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) serán investigados para determinar si tuvieron que ver con la matanza o con el grupo criminal que la ejecutó.

El hecho trascendió gracias a la insistencia de los familiares de víctimas y sobrevivientes de la tragedia, que cortaron una ruta que conecta Venezuela con Brasil, contra todo intento del Gobierno venezolano de negar las desapariciones e ignorar el reclamo.

“El Estado venezolano es responsable por los sufrimientos físicos, mentales y morales padecidos por las presuntas víctimas”, aseguró la ONG venezolana Cofavic (Comité de Familiares de las Víctimas), tras recorrer la zona. La ejecución y desaparición de personas es una práctica habitual en Tumeremo, según relatos de sus habitantes.

Las mafias que operan, difícilmente podrían hacerlo sin la complicidad del Estado, así sea por sus omisiones. Pero la violencia no es la única causa por la que están muriendo los venezolanos: en el país hay, además, una acuciante escasez de medicamentos.

Según la Federación Farmacéutica de Venezuela, el 80% de todas las medicinas están en escasez o directamente fuera de circulación. Debido a la falta de medicinas, apenas 1 de cada 2 venezolanos que padece hemofilia puede tratarse hoy. La Asamblea Nacional con mayoría opositora pide ayuda a la Cruz Roja y Naciones Unidas, entre otros, pero el presidente, Nicolás Maduro, se niega a dar curso a estos pedidos, y varios chavistas manifiestan que esto iría en contra de la soberanía venezolana, según detalla la revista Foreign Policy.

Mientras tanto, y ante la falta de ingresos por la caída del precio del petróleo, Maduro pacta con empresas chinas la explotación de uno de los mayores reservorios de oro de Venezuela, ¿dónde está la soberanía? Maduro se niega a pedir la ayuda que podría salvar la vida de venezolanos mientras entrega recursos en el estado Bolívar, donde ocurrió la tragedia, quizá con alguna complicidad estatal.… ¿Cuál es el concepto de soberanía que maneja el mandatario venezolano?

Bajo la alfombra

“Tengo 15 gramos de oro en la boca, ¿a 30.000 bolívares, cuánto es eso? Voy a tener que sacármelo porque es muy peligroso, a cualquiera lo matan por menos”, le dijo un hombre de Tumeremo al periódico venezolano El Nacional, de Caracas.

Tumeremo es la capital del municipio Sifontes, en el estado Bolívar, el mayor reservorio de oro del mundo. Una localidad de menos de 50.000 habitantes, conocida como “La puerta a la sabana”, porque linda con las sabanas más grandes de Venezuela.

La mina Atenas, en la frontera entre el municipio Sifontes y Roscio, es una zona poblada por campesinos y en donde, tal como casi todo el suroriente del país, la principal actividad económica es la minería.

El Gobierno hizo lo que hace el chavismo cuando la realidad que no se condice con su relato: trató de esconder la masacre, denunció intentos desestabilizadores. Ya en diciembre de 2014, el periodista Manuel Isidro Molina había denunciado en el semanario La Razón, la connivencia que existía entre las autoridades gubernamentales y las mafias que empezaban a controlar el estado Bolívar, gobernado por el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela): “El gobernador Francisco Rangel Gómez, es asociado al fracaso por el incremento del agresivo clima mafioso que oprime al pueblo en el estado Bolívar, fenómeno que involucra a guerrilleros y paramilitares colombianos, narcotraficantes y bandas de atracadores, secuestradores y extorsionadores asociados con corrompidos agentes de la policía regional, el CICPC (Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas), la Guardia Nacional Bolivariana, el Ejército y el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), protuberantemente en las zonas mineras del oro, el diamante y otras piedras valiosas como el coltan, llamado ‘oro azul’ por su creciente valor internacional.

“No hay desaparecidos”, fue la reacción del gobernador Rangel Gómez, cuando comenzó a correr la noticia de la desaparición de los mineros.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas y sobrevivientes de la masacre insistían con que habían sido asesinados y arrojados en fosas comunes por un delincuente conocido como “El Topo”, y funcionarios del CICPC y del SEBIN, según describe el portal El Periódico Venezolano.

La ejecución y desaparición de personas sería una práctica habitual en la zona, dominada por mafias que se disputan el control sobre las minas.

Tras recorrer el lugar, la gente de la ONG Cofavic pudo constatar la consolidación de grupos armados civiles en esa zona del país. Esto “ilustra las consecuencias de las múltiples omisiones, actos de aquiescencia y colaboración de agentes del Estado con grupos armados civiles, así como la impunidad y la crueldad con la que desarrollan los crímenes estas bandas armadas”, según manifestaron en un comunicado.

Además, aseguran que los asesinatos de los mineros se dieron en un contexto de alta militarización y control policial de la zona, por lo que “el Estado venezolano es responsable por los sufrimientos físicos, mentales y morales padecidos por las presuntas víctimas, así como por la falta de investigación sufrida por sus familiares y por todos los daños ulteriores que se deriven de estos lamentables acontecimientos”.

Retrato del deterioro

Entonces, si sabemos de la masacre de los mineros, es gracias a la insistencia de sus familiares y de los sobrevivientes, que se enfrentaron a un Gobierno que quería mantenerlos en silencio.

A pesar de ser ignorados y ninguneados, ellos consiguieron obtener atención nacional e internacional, cortando la ruta de 2 canales que comunica a Venezuela con Brasil. “Tumeremo es un pueblo con tres calles paralelas y atravesadas por una troncal de dos canales que comunica Venezuela con Brasil. Esta vía estuvo cinco días cerrada en protesta por las desapariciones”, explica El Nacional.

El 14/03, la fiscal general Ortega Díaz informó que habían sido localizados los restos de 17 personas desaparecidas en Tumeremo, sobre 28. “Las razones por las que se desconoce la identidad de los otros 11 mineros, radica en que no son de Tumeremo. A las minas del sur del estado Bolívar acuden personas de todo el país y es posible que los familiares desconozcan que dentro de las víctimas están los suyos”, explica el portal Runrunes, del periodista Nelson Bocaranda.

“La mayoría de los desaparecidos acudió el pasado viernes 4 de marzo a ‘la bulla’ adyacente al fundo Atenas, ubicada entre las poblaciones de Tumeremo y El Callao, al sur del estado Bolívar. Se trataba de un sitio en donde se había descubierto una veta de oro que los lugareños habían comenzado a explorar y explotar de forma artesanal desde diciembre pasado”, detalló. Entre los masacrados había varios que eran familiares entre sí, como las cocineras Mary Dalia y Marielys Ruiz, que iban a la mina a cocinar para los mineros. Casi todas las otras víctimas eran mineros tumerenses, de edades que van entre los 19 y los 36 años.

“Lo ocurrido con los desaparecidos en Tumeremo dibuja el deterioro ético, moral y el proceso destructivo en el que ha caído el país después de 17 años de populismo autocrático, por no utilizar el término ‘socialismo’ que ya pasa a ser un concepto que no identifica el desastre del sistema político y económico que impusieron en Venezuela Hugo Chávez y sus herederos”, escribió Francisco Olivares en el periódico El Universal, de Caracas.

“Ese territorio al sur de Venezuela hace tiempo dejó de ser parte de la República que conocimos hasta 1998 para convertirse en un territorio que alberga en sus espacios a grupos criminales y a bandas armadas, cuyas cabezas parecen ser seres intocables, misteriosos, con inmenso poder y sugestivos alias como ‘El Topo’, a quien identifican como el jefe de una de las bandas de la zona, responsable de la desaparición de los 28 mineros de Tumeremo”, escribió.

Plan Arco Minero de Orinoco

La masacre de Tumeremo se produjo solo unas semanas después de que el Presidente venezolano, Nicolás Maduro, firmara una serie de acuerdos con 150 empresas chinas que pretenden explotar las reservas mineras del país en el estado Bolívar.

Los acuerdos recibieron el nombre de "Arco Minero del Orinoco".

“En Wall Street, el consenso se endurece: PDVSA (la petrolera controlada por el Estado), va a entrar en default en 2016. ¿Pero, qué tal si están subestimando nuestra voluntad de simplemente empeñar todo y pagar?”, se pregunta el portal Caracas Chronicles.

“La voluntad de pagar que (Maduro y compañía) han mostrado es surreal, suicida, loca, pueden definirlo como quieran”, dijo Diego Ferro, vocero del fondo buitre Greylock Capital, según el portal.

Venezuela, a diferencia de lo que hizo Argentina y lo que hacen los “países normales” cuando llegan a los niveles de caos económico que hay hoy en Caracas, explica el Caracas Chronicles, se está desangrando a sí misma para poder pagar.

“Venezuela como país no duraría 6 meses con PDVSA bloqueada de las inversiones financieras internacionales, ni hablar de 15 años, como hizo Argentina”, escriben. Es dentro de este marco que el país anunció, el 24/02, la reactivación del Plan Arco Minero de Orinoco, para hacer frente a la caída de los ingresos petroleros.

“El plan contempla la explotación de alrededor de 200 millones de toneladas de bauxita y un aproximado de 44 mil toneladas de oro y diamante, entre otros minerales como el coltán”, según publicó el portal del Consejo Interamericano sobre Espiritualidad Indígena.

“El extractivismo-rentista es un modelo de acumulación basado en la obtención de una creciente renta por la explotación de recursos naturales. Lleva a la dependencia de los países ricos en materias primas pero pobres en tecnología, los cuales se limitan a vender en el mercado internacional tales recursos, en lugar de transformarlos industrialmente. Se trata de un modelo que anula otras opciones, tales como el turismo, las fuentes alternas de energía o la agroecología, debido a los daños ambientales y sociales que ocasiona la actividad extractiva”, explica el portal Finanzas Digital.

“Presionados por la urgencia de resolver los problemas sociales y de escasez, la cultura extractivista-rentista mantiene la inercia de exportar el mayor volumen de recursos naturales al mejor precio posible. Este círculo vicioso se empeora justamente cuando aumentan los precios del petróleo y minerales, toda vez que el mayor ingreso en divisas fortalece la capacidad de importación, postergando la diversificación del aparato productivo", agregó.

En este marco, además, el Gobierno venezolano firmó un acuerdo de resarcimiento con la Gold Reserve, compañía minera basada en Washington DC (USA), que era la concesionaria del yacimiento Brisas del Cuyuní hasta 2009, cuando le fue expropiado por el entonces presidente Hugo Chávez.

Por esta acción, el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, que depende del Banco Mundial), obligó a Venezuela a pagar una indemnización de más de US$ 740 millones, según el portal Finanzas Digital.

La larga disputa entra Venezuela y la Gold Reserve llegó a su fin con el acuerdo firmado recientemente, para la conformación de una empresa mixta para la exploración y explotación del oro. “La convocatoria a explotar el Arco Minero representa un cambio en el discurso oficial”, detalla Víctor Álvarez, de Finanzas Digital.

En forma simultánea, Maduro dio un giro de 180º respecto del discurso anticapitalista y antiimperialista que caracterizó a los principales líderes del Gobierno venezolano mientras los precios del petróleo estaban altos.

“Chávez se opuso tajantemente a la explotación del carbón y el oro por considerarlas actividades muy depredadoras y altamente contaminantes. Pero al no ahorrar nada y acabarse la bonanza petrolera más grande que haya disfrutado Venezuela en toda su historia, Maduro se ha visto obligado a decretar la emergencia económica y su sobrevivencia pasa por reconciliarse con las transnacionales mineras para que retomen los proyectos mineros que habían sido suspendidos por Chávez”, escribió Álvarez.

El oro venezolano cruza el Atlántico

'Tanto nadar para morir en la orilla’ es el refrán popular que se aplica a esta "y todas las otras fantasías, ilusión, mentiras, farsa y engaño de Hugo Chávez a los venezolanos que en él depositaron su confianza", escribió el portal Runrunes. Se refiere a cuando Hugo Chávez decidió repatriar el oro venezolano en territorio extranjero a “la patria de Bolívar”.

El Banco Central venezolano se convirtió así, en ese momento, en el destino de uno 17.000 lingotes de oro, que gradualmente fueron volviendo al país de Inglaterra, Suiza, Estados Unidos y Canadá, a donde habían sido llevados desde 1986 como garantía.

Pero con la acuciante urgencia económica que atraviesa el país, el patriotismo bolivariano es cosa del pasado, y el oro está regresando a los puertos mismos de donde había partido hacia Venezuela hace algunos años.

“Tras haber enviado a Suiza 35,8 toneladas netas el pasado mes de enero, el pasado 8 de marzo salieron 12,5 toneladas más en el vuelo 385 de Air France rumbo al mismo destino con conexión en París. La mercancía descrita como ‘gold bars’ con un peso neto de 12.561 kilos fue distribuida en 318 cajas de cartón bajo la referencia de exportación número 057-91145645, apareciendo como exportador el Banco Central de Venezuela (BCV) y como consignatario Brinks Switzerlands”, informó Runrunes.

En tanto, los venezolanos, además de estar sufriendo por la enorme violencia que hay en el país en zonas dominadas por las mafias, como Tumeremo, están muriendo de enfermedades fácilmente curables en otros países.

Enfermarse en Venezuela hoy se ha convertido en una sentencia de muerte, insiste la revista Foreign Policy.

Desde Tylenol hasta drogas oncológicas son prácticamente inconseguibles, pasando por preservativos y repelente (en el corazón de la epidemia del Zika).

La Federación Farmacéutica de Venezuela estima que el 80% de todas las medicinas están en escasez o directamente fuera de circulación. “Cada día que pasa, Maduro pone el narcicismo político por delante de las necesidades humanas urgentes. Es tiempo de poner la vida primero”, escribió la revista estadounidense.

Ocurre que, mientras la Asamblea Nacional, dominada por la oposición, pide ayuda a la Organización Mundial de la Salud y recibe ofertas de cooperación del Gobierno español, el Parlamento brasilero, la Cruz Roja y las Naciones Unidas, Maduro ignora los pedidos para solicitar ayuda externa (paso que debe dar formalmente el Ejecutivo).

La escasez de medicamentos que enfrenta Venezuela es resultado directo del caos que ocurre desde la caída del precio del petróleo, el mal manejo económico, y los controles de la moneda. Este último, especialmente, hacen que la importación de medicamentos sea una mala apuesta. Es mucho más rentable para los importadores concentrarse en buscar oportunidades en el rebuscado sistema de cambio, explica Foreign Policy.

Desde agosto 2015, la empresa estatal Quimbiotec, productora de inmunoglobulina y albúmina, está paralizada, debido al agotamiento de inventarios. “La producción no se ha reanudado; vamos para 5 meses sin producir. Quedan solo 3.000 viales de albúmina humana que se están utilizando solo para contingencias. Los inventarios de inmunoglobulina y factor VIII están completamente agotados”, informó en enero Nixon Berríos, representante sindical de la empresa, al periódico El Nacional.

La empresa estatal produce, entre otras, inminuglobulina anti-d, indicada para la incompatibilidad materno-fetal, inmunoglobulina para tratar infección por Hepatitis B, inmunoglobulina antitetánica y factores de coagulación para tratamiento de hemofílicos.

La inmunoglobulina-g es utilizada para tratar casos del síndrome Guillain Barré, que han aumentado en las últimas semanas (tiene relación con el Zika). Bajo las condiciones actuales, solo 1 de cada 2 pacientes que padecen hemofilia pueden conseguir las drogas para tratarse, informa Foreign Policy.

En tanto, Maduro apuesta por China. Igual que Kim Yong-nam, dictador de Corea del Norte, todo pasa por Beijing.

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