CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El grupo Buquebus se encuentra en conflicto con el gobierno uruguayo por la culminación de la concesión de la terminal de pasajeros del puerto de Montevideo.
AFIRMAN QUE LOS PASAJEROS NO SUFRIRÁN LOS CAMBIOS
Por la mala relación, Uruguay le rescinde el contrato a Buquebús
No va más.La autoridad portuaria del país vecino confirmó que el 30/08 de agosto finaliza el contrato con la empresa Los Cipreses (Buquebus), por lo que luego tendrá 30 días para abandonar las instalaciones.El gobierno de Tabaré Vázquez decidió discontinuar esta herencia de la administración de José "Pepe" Mujica, pese a que este último presidente había prometido extender el contrato. Es por este motivo que López Mena protestó y presentó un recurso en la Justicia charrúa.
La autoridad portuaria del país vecino confirmó que el 30/08 finaliza el contrato con la empresa Los Cipreses (Buquebus), por lo que luego tendrá 30 días para abandonar las instalaciones.
"Mujica me dio su palabra y me dijo que había habido un error. Hay testigos. Me dijo que me quedara tranquilo, que me iba a ampliar la concesión", insistió el empresario a la prensa.
"López Mena era el único candidato que existía y, como tal, valía la pena porque no había otro. Pero quienes me sucedieron pensaron distinto y yo soy gobierno solo en un determinado período", se justificó Mujica.
De acuerdo a la ANP, los pasajeros sufrirán "lo menos posible" durante la transición y que Buquebus será "un armador, va a traer el barco, sus pasajeros y va a hacer su negocio en el barco como hace hasta ahora". La nueva forma de operar será parecida a la de la terminal de Colonia, donde el mismo ente marítimo se encarga de la administración.
Un conflicto que viene desde PLUNA
El conflicto con el dueño de Buquebus se remota a los años del quiebre de la aerolínea Pluna. Entonces, Lopez Mena, quien tenía una relación amistosa con Mujica, se iba a hacer cargo de la compra de aviones y del personal aeronáutico, pero la operación fracasó.
A raíz de esas negociaciones, estalló un escándalo que terminó con el procesamiento del ministro de Economía y del presidente del banco estatal. Así, la relación entre el empresario y la administración del Frente Grande se quebró.










