INFORME FUNDACIÓN ALAMEDA

Narcos & Política (1): La Federal cómplice y la conexión Nilda Garré

En conferencia de prensa, en la Legislatura porteña, Gustavo Vera, precandidato a jefe de Gobierno porteño y legislador de Bien Común, presentó junto el ex investigador del Ministerio de Seguridad Nacional, Jorge O. Rodríguez, un extenso informe acerca de los laboratorios de producción de clorhidrato de cocaína instalados en la villa del Bajo Flores, que custodian 300 hombres armados de nacionalidad peruana ex miembros de fuerzas de seguridad, y que fuera investigado por Jorge Rodríguez bajo las órdenes de la ex ministra de Seguridad nacional, Nilda Garré, y sus principales colaboradores que pese a las evidencias no actuaron para desmantelar los laboratorios narcos. La 1ra. parte del texto es la que se publica a continuación, que contiene, además de menciones muy graves a personal de la Policía Federal Argentina y menciones sobre ausencia de decisiones y subestimación del problema de parte de Nilda Garré cuando fue ministro de Seguridad de la Nación, un apartado extenso sobre ciudadanos y acontecimientos peruanos, que son considerados esenciales para entender el conflicto con epicentro en la villa 1.11.14:

 
 
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En los finales del año 2010 la señora. Presidente de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, decidió dividir el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos dando lugar a la creación del Ministerio Nacional de Seguridad, al frente del cual nombra a la señora. Nilda Garré, una antigua militante peronista que fue varias veces diputada nacional y tam bién embajadora. Con dicha medida, además, le retira el control de las
Fuerzas de Seguridad al pintoresco Aníbal Fernández, también conocido en distintos ámbitos como “Aníbal el Caníbal” en obvia referencia a un personaje de la película “El silencio de los inocentes”. A este personaje se le atribuyeron todo tipo de vínculos con grupos y actividades criminales que hasta ahora nadie ha podido comprobar. Lo cierto es que luego de su salida del Ministerio pasó a ser senador y entretuvo su
tiempo como presidente del club Quilmes. Pero como en la vuelta de Martín Fierro, hace unos días Aníbal Fernández con su sapiencia barrial sempiterna y su juego de hacerse el bruto, volvió a ocupar un puesto preponderante en el Poder Ejecutivo Presidencial.
 
El día 27 de diciembre 2010 presenté una carta bastante extensa dirigida a la Ministra Garré –a días de asumir su nuevo puesto- en la Mesa de Entradas del Ministerio, haciéndome recibir la copia de la misma debidamente sellada. Dicha misiva comenzaba manifestando lo siguiente:
 
“Motiva la presente hacerle llegar información relacionada con la Corrupción Policial y las Cajas Recaudatorias de las Comisarías de P.F.A., el Encubrimiento de la producción y comercialización de clorhidrato de cocaína, los ilícitos realizados en la Villa 1.11.14 y un Territorio Liberado que abarca al menos tres manzanas de la misma”.
 
En un primer ítem denominado Cajas Recaudatorias de las Comisarías, pasé a mencionar que desde tiempos inmemoriales las comisarías se constituyeron en importantes cajas recaudatorias con financiamiento concreto, sistemático y permanente del Poder Policial y casi siempre también al Poder Político. Mencioné además que en forma secundaria en las Comisarías se presenta el tema de la seguridad y que el problema es que suele generarse una contradicción en términos dialécticos entre ambos elementos. En determinados momentos, los elementos de la contradicción determinan que la misma adquiera un carácter antagónico y en esas instancias, es cuando se producen los desmadres que cada tanto vemos reflejados en los medios de comunicación. Concluí el ítem mencionando que al fin y al cabo, es como bien sostiene el director cinematográfico Enrique Piñeyro: “después de 27 años nadie se metió con la Policía Federal”.
 
En un segundo ítem titulado Estructura de la Recaudación Policial, mencioné que durante décadas buena parte de la recaudación se originaba en juego clandestino –quiniela y garitos básicamente-, prostitución, traficantes de sustancias, coimas a vendedores ambulantes, actividades comerciales irregulares o cuasi delictivas y otros ilícitos menores, pero en los últimos años comenzó a desarrollarse en mayor medida una gran
recaudación resultante de la producción y comercialización de clorhidrato de cocaína, junto a otros delitos mayores tales como “liberar zonas” y “arreglos” con piratas del asfalto. Mencioné concretamente que nuestro país dejó de ser “un país de tránsito” hacía varios años –hecho que las autoridades negaron durante mucho tiempo y aún lo siguen haciendo- para pasar a constituirse esencialmente en un país productor de
sustancias estupefacientes, tanto para consumo interno como para la exportación. 
 
De hecho son detenidas mucho menos “mulas” –“burriers” como los denominan los narcotraficantesperuanos en un injerto lingüístico entre courier y burro- intentando entrar a nuestro país con las cápsulas en sus aparatos digestivos y que tampoco aparecían cuerpos abiertos a los cuales se les habían extraído las cápsulas, tal como ocurría asiduamente en especial en los contenedores de la Villa 1.11.14. Pasé a explicarle a la Ministra que cada comisaría debía recaudar mensualmente una cantidad de dinero, conforme un patrón establecido que cada tanto era modificado en Jefatura o en Sub Jefatura de la Fuerza. Distintas fuentes de información aseveraban que cada Comisario antes de asumir su cargo, debía “comprar” la Comisaría a determinado valor, no obstante existían versiones que contradecían este supuesto planteando que los pagos recién ocurrían luego de la asunción de esa Comisaría. También mencioné que en primer término cada Comisaría enviaba dineros a la Circunscripción –“la Zona” como se la conoce en lenguaje policial- la que incluye en general 6 o 7 Comisarías. 
 
En segundo lugar se transfiere a Dirección General de Comisarías –D.G.C.- como también a Superintendencia de Seguridad Metropolitana, es decir S.S.M. Por último los dineros resultantes de los delitos policiales eran y siguen siendo “girados” a Sub Jefatura y a Jefatura en Departamento de Policía. Estas “transferencias” eran y siguen siendo continuas y permanentes y presentan secuencias mensuales o a veces semanales como suele ocurrir en las fiestas de fin de año.
 
Llegado a este instancia no me quedó otra alternativa que plantearle a doña Nilda la siguiente cuestión: “ Lamentablemente debemos decirle a Ud., que otras fuentes sostienen que una parte importante de los fondos derivados a Depto. De Policía, tenían por destino al Ministerio de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, a partir de lo cual se habrían generado distintas “Cajas Políticas”. Tratando de formatear el esquema
conceptualmente, podemos decir que la Comisaría retiene solo entre un 5 y un 10% de la recaudación realizada, aunque a veces se supera este guarismo conforme la capacidad del Comisario o del Recaudador. Muchas veces el Recaudador también llamado el “cajero de Dios”, es alguno de los dos Sub Comisarios, hecho que se visualiza en especial cuando vemos en la misma Comisaría a uno de esos personajes durante 4 o más años, como ocurrió con Orellano en la 34º y Florio en la 16º. La operatoria recaudatoria y la “transferencia de fondos” descripta, es homogénea en las 53 Comisarías que incluye la estructura de P.F.A, lo cual implica un carácter sistemático. El monto recaudatorio es directamente proporcional a la magnitud de la jurisdicción de cada Comisaría y a la naturaleza de los delitos que se cometen en la misma. De manera que estamos en presencia de una situación psicotizante: en la misma Fuerza conviven Jefes Policiales totalmente corruptos por un lado y por el otro, miles de policías que se juegan la vida en las calles por sueldos miserables, con armas deplorables, sin chalecos antibalas o con chalecos vencidos y con una sola práctica de tiro anual en la que se les entrega solo 6 municiones para tal fin”. También le mencioné a la señora Garré que cada vez que hay un escándalo policial aparece en escena Investigaciones Administrativas, es decir Asuntos Internos –A. I. o “Internos” en la jerga- para cobrarle a los Jefes Policiales de la Comisaría, los cuales a su vez les cobran a sus subordinados, cuestión denominada “cortes de boleto” internos (las frases del escrito que aparecen en plural son resultantes de que siempre me molesto escribir en primera persona). 
 
En el tercer ítem de la carta denominado Dinámica Intra Comisaría, pasé a detallar que la Brigada de cada Comisaría es una importante “Unidad de Negocios”. Los delincuentes que la integran, se la pasan haciendo inteligencia que no está destinada a la prevención del delito sino directamente a recaudar fondos, una suerte de inteligencia comercial perversa. Estos individuos están al tanto de todo lo que ocurre en la
Jurisdicción: si abre un nuevo comercio al rato están enterados, en especial si el mismo tiene algún carácter irregular. Toda la información recabada por estos policías y a la vez delincuentes termina generando importantes ingresos. En general quien dirige la Brigada es el primer Sub Comisario –más allá de un Jefe figurativo- otra razón por la cual a veces él es el Recaudador oficial y no el Comisario. Los integrantes de la
Brigada son bastante “pesados” y también adictos a la cocaína o a otras sustancias y muchas veces suelen robar tanto en la Jurisdicción como en las otras Comisarías de la Circunscripción, ya que la radio que llevan les permite escuchar las modulaciones de las mismas. En sus delirios tóxicos creen ser una suerte de súper policías, pero cuando tienen un “enfrentamiento” terminan haciendo un desastre, tal como ocurrió en el
Caso Carrera (Masacre de Pompeya). Hablan incluso en la misma jerga de los ladrones (“gratas”) y cuentan con la repulsa del resto de los policías, mucho de los cuales los caracterizan como más peligrosos que los ladrones comunes (vale como ejemplo mencionar la oportunidad en la cual la Brigada de la 34º fusiló hace unos años a un Policía Bonaerense luego de que esos individuos intentaran robar el camión, con el único
objetivo de que no fueran reconocidos posteriormente).
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También describí en detalle a la Ministra que un porcentaje importante de la recaudación de las Comisarías tiene por origen a las “quintas”, esto es la venta de protección a comerciantes, que muchas veces surge luego de distintos robos producidos en los comercios. Es bastante común que los mismos Jefes manden robar los negocios y luego aparezca alguno de los dos Sub Comisarios para “vender la quinta”. Para graficar más el tema, pase a plantear que en aquel momento el policía parado en el Supermercado Chino, costaba unos 2000 o 3000 pesos por semana (la existencia de “solo” 50 quintas en una Comisaría, implicaba un ingreso semanal de entre cien mil y ciento cincuenta mil pesos). En muchas ocasiones los tres primeros Jefes de cada Comisaría organizan “quintas” cortándose solos y a veces incluso se “chocan” entre ellos, lo cual
termina provocando furiosas internas dentro de las mismas. En la jerga interna el Comisario es “el 5” y los dos Sub Comisarios son “el 4” y “el 3”. El Comisario Inspector que está al frente de “la Zona” se lo reconoce como “el 6”.
 
En este punto detallé además que otro caudal recaudatorio de suma importancia surge de los “arreglos” con los piratas del asfalto, tema que resulta estratégico en las Comisarías ubicadas en los Barrios de La Boca, Barracas, Parque Patricios, Nueva Pompeya y Villa Soldati, debido a los depósitos de camiones y empresas de fletes. Ante el recupero de un camión no incluido en el arreglo con los piratas, algunos de los Jefes Policiales terminaban “mordiendo” sumas de hasta 10.000 pesos de aquel momento al dueño del mismo para evitar el proceso judicial.
 
El cuarto ítem de la carta a Garré se titula Comisaría 34º. En el mismo le sugiero a la flamante Ministra, que se detenga a ver con sumo detalle el impresionante documental de Enrique Piñeyro “El Rati Horror Show”, ya que grafica claramente los delitos cometidos por un sinnúmero de policías, que nos recuerda lo que el querido Rodolfo Walsh definió como “una Banda de tipos armados para delinquir”. Además el film es una clara muestra del armado de una Causa Judicial y de un sistema legal corrupto que solo sirve para proteger a la Corporación Policial y sus delitos, dejando preso durante años a una persona inocente.
 
También le mencioné a Garré que el 8.4.08 se realizó una importante denuncia bajo reserva de identidad, que recayó en el Juzgado Criminal y Correccional Federal nº 8 Secretaría nº 16, Causa 4936/08 Comisaría 34º P.F.A. Delitos de Acción Pública. En la misma, se planteaba “todo tipo de irregularidades –encubrimiento de delincuentes, venta de protección a comerciantes (más de 30 “quintas”), “cortes de boleto” a piratas del
asfalto, arreglos con remiserias y revendedores de autos, impunidad de “transas” y dealers que operaron durante 5 años o más, coimas a combis truchas y a vendedores de ofidios y especies exóticas, utilización de fondos del G.C.B.A. con otros fines que los asignados (Malversación de Caudales Públicos)”. También se solicitaba en la denuncia que “se evalúe si la conducta del Sub Comisario Jorge Orellano y otros Jefes de la Comisaría 34° -entre ellos el Comisario Daniel Villar, figura central de la película de Pyñeiro- no era pasible de ser analizada en términos de Encubrimiento, Violación de los Deberes de Funcionario Público, Denegación y Retardo de Justicia e Instigación al Delito (arts. 277,248, 274 y 209 del Código Penal)”. En relación a los funcionarios de la Fiscalía de Pompeya actuantes en distintas Causas Penales –a quienes les cabían fundadas sospechas de realizar “negocios” con esos Jefes- se solicitó “que se analicen sus conductas en términos del Prevaricato (art. 272 del C.P.), como también de Violación de los Deberes de Funcionarios Públicos y Denegación y Retardo de Justicia”. 
 
El Funcionario a cargo del Juzgado Federal, ni siquiera citó al denunciante –es decir a mí- a una declaración testimonial y en forma muy eficiente y diligente se abocó a archivar la causa, a pesar de que estaban documentadas distintas amenazas de muerte contra mi persona (para esta cuestión sin dudas S.S. contó con la ayuda del Fiscal Federal y de los miembros de la Cámara Federal). La temática delictiva de la Comisaría 34º también fue planteada previamente en presentaciones realizadas en Presidencia de la Nación -20.12.07-, en dos cartas dirigidas al Ministro Aníbal Fernández los días 28.4 y 3.8.05, en una Carta Documento dirigida al Jefe de Policía – fechada 30.11.07- y en varios escritos presentados al sr. Procurador General de la Nación Esteban Righi.
 
En dicho ítem detallaba además a la señora. Garré: “la Comisaría 34º constituye una de las mayores cajas recaudatorias del “Poder Policial” – algunas fuentes sostienen que se recauda más de 5 millones de pesos por mes- lo cual guarda relación directa no solo con los elementos delictivos mencionados, sino también con la jurisdicción que le cabe en parte de la Villa 1.11.14 y en los Barrios Illia 1 y 2. En esa estructura recaudatoria fue una figura central el actualmente Comisario Jorge Orellano, quien prestó servicios en esa Comisaría durante casi 8 años como Sub Comisario, período en el cual “desfilaron” 6 Comisarios por la misma” (o como me manifestara una fuente policial: “ese ladrón se comió seis taqueros”). Esta cuestión sintetiza además el poder real de la Corporación Policial: Orellano ascendió a Comisario primero y luego a Comisario
Inspector a pesar de una multiplicidad de denuncias penales y de las presentaciones mencionadas realizadas en Presidencia y en los Ministerios. Y actualmente cumple funciones en el subsuelo del Departamento de Policía y si su padrino el segundo jefe Tévez logra eyectar a Di Santo de la jefatura de la Fuerza, sin dudas volverá nuevamente al ruedo.
 
El quinto ítem de la carta a doña Nilda se titula Comisaría 16º. Esta Comisaría es otra joya de la corona de la Corporación Policial, por cuanto constituye una relevante caja recaudatoria en base a los ilícitos que se cometen también en su jurisdicción del barrio de Constitución. Tiene una diversidad de denuncias por delitos de distinta índole, pero me detuve fundamentalmente en la Causa nº 7717/09 Comisaría 16º P.F.A. Delitos de Acción Pública, radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal nº 6 Canicoba Corral, Secretaría nº 11, en la cual también fui denunciante. La misma fue realizada también bajo reserva de identidad, mencionando a una serie de traficantes de sustancias estupefacientes mayoritariamente ciudadanos peruanos y solicitaba que se investigara si la protección con la cual operaban provenía de la Jefatura –Comisario
Ahmed, Subcomisarios Florio y Borlenghi- y de la Brigada de dicha Comisaría: “Quiero mencionar a S.S. que la Comisaría 16º lamentablemente está considerada como una “comisaría maldita” por la mayor parte de los policías, sospechada no solo desde ahora sino desde hace muchos años, de un ámbito donde se cometen todo tipo de ilícitos: liberar la zona para robos y hurtos, “arreglos” con “transas” y dealers, exacciones
ilegales a prostitutas, travestis y vendedores ambulantes, cohechos con juego clandestino y “quioscos” de drogas, venta de protección a comerciantes luego de robos direccionados para tal fin, “cortes de boleto” –coimas- a trabajadoras sexuales y a sus clientes para no realizar Contravenciones, hurtos en el interior de patrulleros realizados a transexuales que se dedican a hurtar a sus clientes, etc. En los primeros años de democracia, causalmente la mayor parte de los Jefes de la misma, habían prestado servicios en “El Olimpo” o en el centro de torturas de Coordinación Federal, esto es eran especialistas no solo en apremios ilegales sino también en el robo de propiedades y pertenencias de los secuestrados”. Por supuesto que la causa no tuvo ningún avance significativo merced a la labor del señor. Canicoba Corral y sus adláteres.
 
Respecto del mencionado Ahmed le informé a la señora Garré lo siguiente: “ El Comisario Ahmed es el gordito morocho de saco y corbata, que dirige la represión en Plaza Constitución del último Viernes 24.12 y en las imágenes de T.V. se lo puede observar rodeado de policías que portan armas de fuego, contradiciendo lo estipulado”. Supongo que por esta y por otras cuestiones este individuo fue retirado u obligado a retirarse de la Fuerza (actualmente si no estoy mal informado es ni más ni menos que uno de los jefes de Investigaciones de la Policía Metropolitana).
 
A riesgo de aburrir al lector, quiero mencionar que también se le informó a Garré la existencia de la Causa 3955/08 Infracciones a la Ley de Estupefacientes nº 23737 Juzgado nº 6 Sec. Nº 12, en la que se denunció a una transexual peruana traficante de cocaína, que además hurtaba DNI para luego producir la venta de los mismos a las imprentas de los narcotraficantes peruanos de la Villa 1.11.14 y sus operaciones fueron
realizadas durante años también con protección de la Comisaría 16º . Por otra parte este espécimen era y continúa siendo informante policial y les marcaba a las dotaciones de los patrulleros a aquellas transexuales que habían robado o vendido sustancias, a partir de lo cual eran subidas a los móviles y robadas por los poli ladrón. En un escrito presentado el 24.10.08 al Juzgado planteaba lo siguiente: “Por otra parte solicito se analice el eventual Incumplimiento de Deberes de Funcionario Público del Jefe de la Circunscripción IV de P.F.A. y de su personal, al negarse reiteradamente a recepcionar mi escrito. Se evalúen distintos Delitos de Acción Pública de parte de miembros de la Comisaría 16º y de la Circunscripción IV de P.F.A., en lo referente a la “venta de protección” al imputado, en la realización de sus actividades delictivas y
contravencionales”. 
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El denunciante –es decir yo- no tuvo novedades del Juzgado, a pesar que en dicho escrito se detallaba que el denunciado lo llamó a su celular para amenazarlo de muerte, cuyo número sin duda obtuvo de parte de los polis-ladrón de la 16º. La transexual se llama Javier Emiliano “Geraldine” Córdova Chávez y continúa alegremente vendiendo cocaína y hurtando documentos debidamente protegida por la 16º, en proximidades de la esquina de las calles Pavón y Salta.
 
El séptimo ítem de mi escrito está referido a la Comisaría 8º. En el mismo informo a la Ministra que durante varios años una Banda de delincuentes peruanos azotó el Barrio del Balvanera en los alrededores del Colegio Mariano Acosta, produciendo robos y hurtos y vendiendo sustancias estupefacientes, con la protección de distintas Jefaturas de la Comisaría 8º. Existieron varias denuncias de los vecinos, en especial dos Causas por Infracciones a la Ley nº 23737: Causa nº 13441/08 Juzgado Federal nº 5 Sec. Nº 9 y Causa nº 14772/08 Juzgado Federal nº 6 Sec. Nº 12. En el Juzgado del Dr. Canicoba Corral la denuncia durmió por más de medio año, pero por distintas presiones que
realizamos los padres de los alumnos del Mariano Acosta, la labor de Oyarbide determinó dos allanamientos realizados el 8.5.09 en dos “cuevas” de narcotraficantes de origen peruano ubicadas en Alsina 3282 e H. Yrigoyen 3250. Conforme información periodística de aquellos tiempos, se demoró a 51 ciudadanos peruanos de situación irregular migratoria en nuestro país y se detuvo a otra veintena de la misma nacionalidad, en su mayoría transexuales. Se encontraron varios kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza en distintas habitaciones, elementos para “armado” y “corte” de las drogas, cientos de bienes de procedencia ilícita, distintos tipos de armas, DNI y pasaportes argentinos adulterados y apócrifos, como también sellos de Migraciones falsificados. Lamentablemente los líderes de la banda lograron huir a Europa con sus falsas identidades.
 
También le informé a la Ministra que el 7.10.09 se le presentó una carta con copia recibida al Comisario Pedro Miguel Zabala, detallando las identidades de ambas personas –una transexual y su marido ambos peruanos- y hasta su domicilio exacto, ya que habían retornado a nuestro país para continuar con sus actividades delictivas. Se le mencionó además a la señora Garré que la banda se reorganizó y siguió vendiendo sustancias y produciendo robos y hurtos con protección de la 8º y que de hecho buena parte de las travestis que se estacionaban en el circuito determinado por las calles Hipólito Yrigoyen, Urquiza, Alsina y Catamarca, operaban como sus vendedoras con un modus operandi –M. O.- homogéneo: solían tener pequeñas dosis para alegar consumo personal cuando se producía el milagro de que fueran registradas por personal policial y los envoltorios de esas sustancias resultaban idénticos. El “buzón” de las drogas se encontraba en la vivienda que ocupaban la transexual y su marido. La Banda de Mireya y Raúl –Joe Luis García López y Raúl Víctor Espinoza- continuó activa hasta diciembre 2014, fecha en que cayeron por la labor del Juez Federal nº 2 Sebastián Ramos, quien siempre realiza la “inteligencia” y los allanamientos con personal de Drogas Peligrosas de P. F. A. dirigidos por el comisario inspector Roncaglia (en líneas posteriores me referiré a todos estas personas).
 
El ítem nueve de mi carta lo titulé Villa 1.11.14. En el mismo volqué una cantidad de datos certeros junto a otros que luego fueron corregidos con el paso de los meses, pero la estructura del análisis realmente terminó siendo bastante certera: “Estas 3 manzanas están en manos de una o más Bandas de narcos peruanos que disponen al menos de 6 “cocinas” y han constituido un Territorio Liberado: se rigen por sus propios poderes y “leyes”, nadie ingresa en las mismas sin su autorización, tienen una estructura cuasi militar y operan ante la absoluta ausencia del Estado Nacional y del de la Ciudad. Existen “soldados” y también “oficiales”, buena parte de los cuales habrían pertenecido a Sendero Luminoso e incluso algunos serían originarios de la Provincia de Ayacucho, en la cual nació Sendero y se hizo fuerte en sus comienzos el profesor Abimael
Guzmán Reinoso (el “Presidente Gonzalo”). Resulta obvio que semejante Territorio Liberado, requiere algún tipo de “arreglo” pautado a un nivel mucho más alto que las Comisarías. No obstante opera en su beneficio también, la baja calidad de los agentes anti narco y de sus conductores, que ni deben saber quien es Abimael, que significa burrier o bazuco –basura sucia de la cocaína, verbigracia “paco”- y mucho menos la
existencia de un principio que establece “conoce a tu enemigo, conócete a ti mismo”.
 
En ese mismo ítem escribí lo siguiente: “Seguramente Sra. Ministra usted no está al tanto aún de las características técnicas de una “cocina”: en realidad son prácticamente laboratorios, su costo mínimo supera en general los diez mil dólares y si bien el armado de las mismas implica muchas horas de labor de varias personas, adquieren un carácter casi móvil ya que se las puede desarmar ante un “alerta” en algo más de media hora. Por lo demás el hecho de que nuestro país esté “inundado” de “paco”, indica puntualmente algo que como ya se afirmara las autoridades negaron durante años: somos un país de producción de sustancias que incluso las exporta. El 12.1.07 se presentó un escrito a la Fiscal Mónica Cuñarro, en el que se planteaban estas cuestiones y en el que se sostenía además la existencia del Territorio Liberado ya mencionado. La señora Fiscal –integrante además de la “comisión de notables” diseñada por el Ministro Aníbal Fernández- afirmaba alegremente que el nuestro era un país de tránsito de sustancias y que “Buenos Aires no es Río de Janeiro ni Medellín”. Muy graciosa la Sra. Cuñarro realmente”.
 
En este ítem se explicó además que la Villa y sus Barrios aledaños, determinan una cuadrícula en la participan 4 Comisarías -12º, 34º, 36º y 38º- como si se hubiera pretendido no controlar ni resolver ninguno de sus problemas de seguridad, contradiciendo un esquema más científico, tal como sería que solo una Mega Comisaría o una sola Fuerza Especial fuera la responsable de todo esa área. Existen además otra gama de graves delitos en esa zona, tales como el “corte” de vehículos luego de los robos y varias “clínicas tumberas”, en las cuales operarían incluso prestigiosos cirujanos. Como mi discurso no era para nada anti villero, me encargué de señalar que en ese conglomerado vivían más de 70 mil personas, la mayoría de los cuales eran honestos y trabajadores y terminaban siendo las primeras víctimas de todos esos malandras. Pero si solo un 10% fueran delincuentes tendríamos 7 mil malvivientes y si el 20% lo fueran, tendríamos 14 mil individuos que viven del delito.
 
Finalmente en la carta a la señora. Garré intenté volcar algunos conceptos personales, tales como que resulta impensable avanzar en el tema de la Inseguridad sin depurar la Policía Federal y que sin dudas estábamos viviendo una situación histórica para lograr dicho objetivo. Resalté que su nombramiento y el haber pasado a retiro la cúpula descompuesta de esa Fuerza que durante siete años realizó todo tipo de delitos, resultaron logros más que importantes. Pero que la remoción de esos Jefes sólo era una condición necesaria para el cambio ya que debería seguir avanzándose en el mismo sentido, depurando gradualmente todas las máculas que aún quedaban en P. F. A. a nivel Jefatura y Oficialidad fundamentalmente, con una nueva gestión dirigida y auditada por civiles que revise minuciosamente cada uno de los Legajos Personales (L. P. en la jerga policial), como también la situación patrimonial de absolutamente todos los efectivos. Y que además resultaba imprescindible denunciar penalmente a todo personal policial del que existiera certeza que cometió delitos, para que todo el mundo tuviera en claro que se estaba en presencia de una verdadera reforma y no de un mero lavado de cara con un nuevo maquillaje.
 
II-LAS PRIMERAS GRANDES MENTIRAS DE NILDA GARRÉ
 
Pasados unos veinte días de que dejara la carta a la señora Garré en la Mesa de Entradas del Ministerio, al no tener ningún tipo de respuesta autoricé a una conocida que tenía un blog, a publicar la misma borrando todos mis datos personales. Mágicamente o no, al rato de la publicación se comunica on line con dicha persona alguien que dice ser Nilda Garré y le aporta los teléfonos y nombres de sus secretarias, manifestándole que quisiera tomar contacto con la persona que escribió la carta. Paso a llamar a la jefa de las secretarias y me manifiesta que esa carta no llegó a manos de la Ministra, con lo cual me solicita si puedo dejarle copia de la misma en el domicilio de la señora en el barrio de Palermo a dos cuadras de Av. Santa Fe. En la noche del jueves 20 de enero 2011 concurro a su domicilio a dejar copia de la carta recibida y me llama la atención que no tiene una custodia visible y que el frente de la finca parece casi un bunker con muy pocas aberturas.
 
El día 25 de enero le envío a la señora Garré una serie de datos sobre la banda de traficantes del barrio de Balvanera. Como no obtuve ninguna respuesta de la señora vuelvo a escribirle y recibo la siguiente respuesta:
 
From: [email protected] To: Jorge Rodriguez Sent: Monday, January 31, 2011 11:54 AM Subject: Re: Fw: Banda de traficantes del Barrio de Balvanera
 
Estimado Sr Rodriguez: He recibido la nueva entrega de su valiosa informacion. Querria conversar personalmente con ud., de ser posible el proximo miercoles 2 a las 15. Le ruego me confirme si es posible o de lo contrario me sugiera otra alternativa. Cordialmente (sic).
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar (http://www.movistar.com.ar)
 
El miércoles 2 de febrero de 2011 soy citado finalmente a las 16 hs. a concurrir a dicha reunión en la sede principal del Ministerio de la calle Gelly y Obes. Luego de una breve espera en la que me convidan un exquisito café, la señora me recibe a solas y luego de las presentaciones me manifiesta que no le llegó la carta que yo dejara en la planta baja, a partir de lo cual le muestro el original debidamente sellado del cual ya tenía en su poder la copia. La Ministra me responde algo así como “me parece que tengo un problema con la mesa de entradas”, a lo cual le pregunto “Ud. cree que solo tiene un problema?” Luego de las risas de rigor compartidas, empieza el verdadero partido de fútbol.
 
Paso a entregarle mi curriculum en el cual menciono que soy Economista, a partir de lo cual la Ministra me hace algunas preguntas pero no muy profundas referentes a donde me capacité en Inteligencia y como tuve acceso a toda esa información volcada en el escrito. La Ministra pasa a decirme algo así como “yo se quien sos vos” y como no me gusta su mirada en ese momento, comienzo a explicarle que hay hijos de puta que
me vinculan a la SIDE –la ex Secretaría de Inteligencia del Estado- o algún otro servicio de inteligencia, pero que puede preguntarle a varias Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora –y le proporciono varios nombres- realmente quien soy por cuanto colaboré ad honorem con ellas entre 1982 y 1985.Y que además esas acusaciones sin ningún fundamento son de una absoluta mala leche, por cuanto en el año 1972 en la
penúltima dictadura y a mis 17 años estuve desaparecido una semana bajo la acusación de querer tomar un pueblo de Provincia de Buenos Aires. Termino esta cuestión mencionándole que mi compañera Alicia Noemí Zimman fue secuestrada por la ESMA y que terminó en uno de los vuelos de la muerte. La señora me expresa su pesar y demás cuestiones formales y vuelve a retomar su semblante original.
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Luego de una media hora de diálogo referido más que nada a narcotraficantes y policías corruptos, doña Nilda me dice que quiere que forme parte del Ministerio e incluso que yo figure en la planta permanente. Le menciono que tal cuestión puede generarle “ruidos políticos”, por cuanto tenía en curso un juicio laboral contra el Ministerio Nacional de Salud y que además había realizado una denuncia penal por cuanto trabajé como Consultor en el Plan Nacer y me eyectaron cuando descubrí distintas cajas recaudatorias realizadas por funcionarios muy vinculados a Capacciolli –ex Superintendente de Servicios de Salud en la actualidad con varios procesamientos-, como también a Alberto Fernández un abogado sofista de ex suma confianza del matrimonio presidencial Kirchner que se ha transmutado en un valorado operador del multimedios Clarín (y que increíblemente hasta donde se sabe no cuenta con procesamientos hasta el presente, tal vez porque una vez más el hombrecillo saltó del bote a tiempo). Es más, le menciono a la señora que no tengo problemas en funcionar como “fantasma” durante un tiempo o que puedo facturarle servicios profesionales de asesoramiento si fuera más conveniente.
 
La señora. Garré me manifiesta a continuación “yo vine a barrer con el narcotráfico y la corrupción policial”, con lo cual paso a preguntarle “no será mucho Ministra?”. Pasadas las mutuas sonrisas, ella me comenta que ese es su objetivo en el marco de un Proyecto de Seguridad Democrática. Le pregunto con que aval cuenta para tal proyecto y me responde que con el máximo. Paso a repreguntarle que significa “el máximo” y me responde sin titubear “Cristina”. Me comenta además que la señora Presidente leyó mi carta, que le preguntó si sabía quien escribió la misiva y que debería entrevistarlo en forma urgente. Dudé al salir de la reunión de esta cuestión, pero como al rato me llamó un conocido de Presidencia para felicitarme por mi nuevo trabajo, por tanto no tengo dudas que existieron presiones para que me Garré contratara y que la Ministra faltó a la verdad sobre la no recepción de la misiva, debido a que necesitaba cubrir ante la Presidente sus demoras (a lo largo del escrito iremos viendo la sempiterna táctica Garré de barrer y arrojar la tierra bajo las alfombras).
 
Luego continuamos con la reunión e hizo pasar a un individuo cordobés llamado Miguel Robles, que oficiaba como Sub Secretario de Seguridad y como Director de Inteligencia Criminal. Le explicó que me había contratado para trabajar allí, conforme ya le había comentado y pasó a preguntarme la señora que tareas quería desempeñar. Le respondí que los temas que más manejaba en ese momento eran la venta de sustancias estupefacientes en distintos barrios, además del narcotráfico peruano y la corrupción policial (es decir de Policía Federal Argentina, P. F. A.). Me respondió que le mencionaron que yo era el mejor “peruanista” y que nadie conocía Perú como yo, cuestión a la cual le respondí con una sonrisa mencionándole que siempre hay alguien mejor que uno en cualquier tema.
 
Me preguntó si necesitaba armas u otros elementos para trabajar y le respondí que necesitaba un chaleco antibalas y que se me tramitara la portación de armas y obviamente credencial del Ministerio. A los pocos meses Robles me llamó para que retirara el chaleco en otra dependencia del Ministerio –no me dio los papeles del mismo pero graciosamente me hicieron firmar un recibo- en tanto la portación todavía la estoy
esperando sentado en una silla pero acariciando el chaleco que aún conservo, por cuanto no me lo quisieron recibir en el Ministerio una vez que me echaran, ni en Presidencia de la Nación, ni tampoco en un Juzgado Federal.
 
III-LOS AÑOS SETENTA Y LA CUESTIÓN PERUANA
 
“La historia de la humanidad hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases” Carlos Marx.
 
El lector seguramente se estará preguntando cómo es que un tipo que dice ser economista y que por lo relatado en líneas superiores habrá trabajado años en su profesión, puede acceder a un trabajo cuyos ejes centrales sean la Inteligencia del Narcotráfico –especialmente el de origen peruano- y de la Corrupción Policial. Donde se capacitó ese tipo? Cómo llegó a formarse en cuestiones tan complejas, específicas y delicadas?
 
Bueno, trataré de comenzar a despejar las dudas que seguramente se van presentado. No puedo dejar de mencionar tratando de caer lo menos posible en lo auto referencial, que pertenecí y me formé en la militancia setentista de mi país. Nuestra generación creció iluminada por los fuegos de la maravillosa Revolución Cubana y la gloriosa gesta Vietnamita que terminó derrotando al imperio más poderoso de todos los que existieron.
 
Y obviamente crecimos bajo la estrella de nuestro querido Comandante Che Guevara. Ya a los catorce años en el año 1969 comencé a militar en grupos periféricos de la organización político militar marxista más grande nuestro país. En ese sentido tuve la suerte de viajar dos veces a formarme a otro país, en un primer viaje de entrenamiento militar y de tácticas y estrategias militares, en tanto en un segundo viaje recibí la mejor instrucción imaginable de Inteligencia Militar, cuestión que obviamente comprendía además distintas temáticas de Contra Inteligencia.
 
Mi primer contacto con la Cuestión Peruana fue en el año 1974, ya que con un grupo de compañeros de militancia recorrimos durante unos dos meses buena parte de la República de Perú durante la presidencia de Juan Velasco Alvarado (1968-1975), sin dudas el mejor presidente de la historia del país hermano. Anduvimos por la zona sur principalmente por las regiones de Tacna, Arequipa y parte de Puno, también estuvimos en las regiones de Ica y Nazca más cercanas a Lima, recorrimos la parte norte costera –las ciudades de Chiclayo, Trujillo, Piura y hasta Tumbes muy cerca de Ecuador-, pasamos también por zonas de la selva norte en las regiones de San Martín y Loreto, pero fundamentalmente nos abocamos tanto a Lima como a la zona de la sierra central, es decir las regiones de Ayacucho, Junín, Cusco y Pasco (en Perú el país se divide en regiones y en cada una de las mismas hay varias provincias). Fuimos con una serie de contactos establecidos previamente por los dirigentes de nuestro Partido, con la idea de tomar contacto directo con intelectuales y pequeños grupos de izquierda e indigenistas. Palpablemente los puntos de mayor conflictividad social eran apreciables en los cholos (serranos), aunque también los charapas (gente de la selva así denominados por una tortuga típica del lugar), se destacaban por algún nivel de conciencia y conflictividad social. 
 
En Lima los más conscientes eran algunos intelectuales y estudiantes universitarios, algunos de los cuales crearon años después el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (como dirían en Perú mis respetos a esta gente, a pesar del terrible error político militar de la toma de la embajada japonesa resultante de la “carne podrida” producida por el monje negro fujimorista Vladimiro Montesinos). Nuestra tarea estaba enmarcada en una política de integración establecida con las organizaciones de Uruguay, Chile y Bolivia y de alguna forma la razón de nuestra misión era poder evaluar finalmente la posibilidad de abrir un nuevo frente revolucionario. Como resulta obvio todos los integrantes del “equipo” viajamos con otras identidades, cruzando las fronteras separados en binomios o trinomios y disfrazados de turistas o mochileros. Finalmente nuestra evaluación al regreso para la apertura de un nuevo frente revolucionario en Perú tuvo un dictamen negativo, luego de trabajosas reuniones y muy serias y agotadoras discusiones que tuvimos entre los compañeros que realizamos el viaje. Por suerte no nos equivocamos en nuestro análisis.
 
La historia peruana contiene un sinnúmero de luchas y derramamientos de sangre bastante difíciles de comprender aún para los estudiosos del tema. Sin ir más lejos el Imperio Inca se ocupó durante siglos de conquistar al resto de los pueblos, colonizarlos y masacrarlos metódicamente, cuestión que logró prácticamente con todas las tribus y pueblos originarios salvo con los jíbaros y otros grupos menores desperdigados por las
distintas selvas peruanas. El caso de los jíbaros resulta muy impresionante ya que hasta las mujeres, niños y ancianos eran guerreros y se entrenaban y educaban en este sentido. Incluso en la actualidad puedo dar fe de que aún quedan pequeños grupos alrededor de Yurimaguas e Iquitos –región de Loreto- que conservan esas tradiciones y pequeños poblados cercanos a los ríos Amazonas, Napo y Yavarí que aún viven
muy alejados de la “civilización” por suerte para ellos.
 
Toda la zona serrana por su parte, especialmente las regiones de Pasco, Junín, Cusco y Ayacucho presentaron durante siglos un sinnúmero de rebeliones de distintos poblados que fueron reprimidas a sangre y fuego por las fuerzas militares y policiales. Pueblitos enteros fueron masacrados y desaparecidos o reducidos a su más mínima expresión. El serrano en general se caracteriza por ser muy tranquilo hasta que
explota y esa explosión no suele tener límites. Estas rebeliones y sus represiones fueron magistralmente retratadas por el escritor Manuel Scorza en distintas novelas pero muy especialmente en Redoble por Rancas. Manuel cursó estudios junto a Mario Vargas Llosa en el Colegio Militar Leoncio Prado y lamentablemente murió aún bastante joven en cercanías de Madrid al precipitarse su vuelo 011 de Avianca en el que viajaba el 27.11.83. Durante años se tejieron distintas historias sobre que lo había derribado la CIA, ya que viajaban otros escritores izquierdistas hacia un congreso en Bogotá, como también Joe Baxter el energúmeno autor de la Masacre del Policlínico Bancario de nuestra Ciudad de Buenos Aires (la hipótesis no resulta tan loca a la luz de los distintos vuelos que derribó “la Compañía” y sus esbirros los “gusanos” cubanos).
 
Regresada la democracia muy trabajosamente pude ir recuperando algunos contactos con compañeros peruanos que había conocido y tratado en ese viaje, de hecho hace un par de meses logré contactar a un mrteísta que estuvo preso varios años y que el gobierno del genocida Fujimori había dado por muerto en un combate inexistente, copiando las técnicas de los genocidas argentinos de nuestra última dictadura.
 
Mi segundo contacto con la Cuestión Peruana se desarrolla en el año 1985, época en que tal como ya manifesté colaboraba ad honorem con las Madres de Plaza de Mayo, poco tiempo antes de que por suerte el grupo más puro se separara fundando la Línea Fundadora diferenciándose de Hebe de Bonafini. Dos de estas amigas legendarias María Adela Antokoletz y Renne “Yoyi” Epelbaum me convocaron a una reunión y me
manifestaron que estaba de visita un ciudadano peruano en la Argentina, quien encabezaba un grupo revolucionario bastante indigenista y maoísta, que de ser posible debería reunirme con el mismo para luego realizar una evaluación de su figura y de su movimiento. La muy querida Adela con la gracia que la caracterizaba no se perdió el placer de verduguearme maravillosamente diciéndome “andá tranquilo que entre
guerrilleros se van a entender”.
 
De esta forma conocí al líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán Reinoso, auto denominado también Presidente Gonzalo (el verdadero nombre de esta banda era Partido Comunista de Perú Sendero Luminoso, el cual provenía de una definición del genial José Carlos Mariátegui: “el marxismo leninismo abrirá el sendero luminoso hacia la revolución”). Fuimos a comer y tuvimos una muy larga sobremesa estando presente
uno de sus colaboradores o custodios. Abimael se presentó con otro nombre al principio y durante la cena y el comienzo de la sobremesa se mostró realmente brillante como el profesor de Historia y Filosofía que fue de la Universidad de Huamanga (Ayacucho), hablando varios idiomas y relatando anécdotas de Marx y Mao. Recuerdo incluso que recitó de memoria varios poemas en quechua. Parecía realmente un tipo encantador.
 
Pero en determinado momento el gran hombre “volcó”, no recuerdo realmente a partir de qué cuestión, pero si tengo en claro que se comenzó a ponerse por demás nervioso cada vez que yo hacía referencias a la Revolución Cubana y al Che Guevara. Y cuando me di cuenta de esta cuestión debo confesar que me puse a provocarlo deliberadamente –siguiendo una técnica del maravilloso país en el cual fui entrenadohabiendo recordado además que los cubanos ya habían caracterizado a estos tipos como una banda de “locos, asesinos y terroristas”. Casi en los finales de la sobremesa le escuché balbucear “yo soy la cuarta llama de la Revolución”. Ante mi cara de mi asombro y mi desafinado
“queeeeeeee?”, Gonzalo terminó su vuelco diciendo: “Marx, Lenin, Mao y el pensamiento Gonzalo”. Ahí me pregunté a mi mismo en peruano básico “que chucha estoy haciendo con este concha e su madre a esta hora de la madrugada, platicando con este cojudo ya pues?” Por suerte logré poner fin a la sobremesa y al delirio en unos pocos minutos, pero quedando al mismo tiempo casi como “íntimos” con el delirante y su guardaespaldas.
 
Luego de la reunión me carcomía la idea de en qué forma podía escribir el Informe requerido por las dos queridas compañeras y amigas, retratando a semejante delirante. Lo primero que hice es pasar a informarme debidamente de algunas cuestiones peruanas de las cuales solo tenía una vaga idea –sin Internet, Wikipedia ni Google con lo que esto implicaba- tratando de ser objetivo, superando el profundo asco que me dieron esos dos personajes. Pude encontrar noticias que hablaban de la aparición de Sendero el 17 de mayo de 1980 atacando a un corregidor electoral en un pueblito de Huamanga y luego colgando pobres perros con carteles en los que se leía “Teng Hsiao Ping hijo de perra” (¡?), atacando a piedrazos locales municipales de Lima, produciendo impresionantes apagones en dicha ciudad, para luego pasar a los atentados dinamiteros dejando muertos por doquier tanto en Lima como en otras ciudades y pueblos (por esa razón los peruanos los denominaron terrucos, neologismo que proviene de la palabra terrorista). Ya en 1982 toman la cárcel de Huamanga para liberar a sus compañeros detenidos –la primer acción armada importante de la banda- para luego continuar con su Sendero de Sangre que se prolongó hasta la detención del Presidente Gonzalo ocurrida el 12.9.92 en una barriada de Lima, merced a la increíble labor del Grupo Especial de Inteligencia –G. E. I. N- de la Policía Nacional peruana, que luego de mil días de labores logró ubicar a “la cabeza de la serpiente”, superando todas las trabas puestas por el presidente Fujimori y por el nefasto Vladimiro Montesinos y sus esbirros. Mi Informe se centró en definirles a las compañeras esa caracterización cubana exacta de “locos, asesinos y terroristas” y de mencionar en detalle que no tenían nada que ver con las Organizaciones Político Militares que habían operado en toda Latinoamérica con sus estrategias de Guerra Popular Prolongada y con la metodología maoísta-vietnamita de Guerra Revolucionaria.
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El lector también se preguntará el porqué me detengo tanto en estas “cuestiones peruanas” y que lugar juega esta cuestión en relación a la estructura de este libro. La respuesta es que este tipo de cuestiones resultan imprescindibles para entender porque la señora Garré me contrató, para comprender más los capítulos que en líneas inferiores se referirán a la Villa 1.11.14 con su Territorio Peruano Liberado y obviamente porque esta temática guarda relación directa con la producción de clorhidrato de cocaína de ese lugar con know how peruano y con los productos destinados al mercado y la exportación. Justamente por eso es que decidí adjuntar en dos anexos dos capítulos titulados Sendero de Sangre y Grupo Especial de Inteligencia, que formaron parte de un extenso Informe de mi ante último viaje a Lima de noviembre de 2012 y que la actual Embajadora habrá utilizado para apoyar sus botellas o para iniciar el fuego del asado de sus domingos en algunas de sus propiedades. O tal vez se los haya regalado a su amigo el embajador en Lima, Darío Alessandro, quien está pegado a su silla hace como seis años y antes hizo dos años de papelones continuos en la embajada de La Habana, quien en su inmensa ignorancia debe pensar que Abimael Guzmán es el nº 5 de Alianza Lima y que Vladimiro Montesinos es el arquero de Universitario. 
 
 
IV-MIS PRIMEROS INFORMES A LA MINISTRA GARRE
 
De manera que luego de las aclaraciones imprescindibles realizadas en el capítulo III, pasamos a retomar los conceptos vertidos en el capítulo II. En el final de la reunión mantenida con la Ministra Garré el día 2 de febrero 2012, la señora me preguntó si tenía trabajo y como le respondí que hasta hace unos días yo estaba “trabajando” de remisero, me mencionó que ya mismo de ser posible comenzara a trabajar en el Ministerio, que reportaría a ella en forma directa, que le escribiría Informes sobre las temáticas conversadas a su mail oficial y a su gmail y que algunas cuestiones las coordinaría con Miguel Robles o con su jefa de secretarias. En ese instante el antes mencionado Robles giró su cabecita y me miró como si quisiera preparar paté con mi hígado. La Ministra le ordenó a este hombre que fuera conmigo a una reunión que había en el bar de la esquina con un periodista y un arrepentido. Una vez que llegamos al lugar, Robles con premeditada descortesía me hizo sentar en otra mesa con lo cual hasta debí pagarme mi propio café. Al rato me hizo una seña y volvimos caminando hacia el Ministerio, subimos por el ascensor e ingresó al despacho de Garré, pretendiendo que yo lo esperara en la antesala del mismo. Al cabo de unos minutos les pedí a las secretarias que le avisaran a la Ministra que me iba por cuanto tenía una reunión con gente de la 1.11.14 y que cualquier cosa me llamara a mis celulares. Debo mencionar además que hasta ese momento ni siquiera había hablado con la señora Garré sobre cual sería mi sueldo.
 
Al día siguiente le envié a la Ministra dos e-mail planteándole la problemática de un sargento de la Comisaría 34º y resumiendo distintos datos de una remisería ubicada a unos 500 metros de la 1.11.14 en la cual yo había trabajado, que tenía fuertes vínculos con delincuentes de la misma y con algunos narcotraficantes argentinos residentes en la Villa y en el contiguo Barrio Rivadavia.
 
El día lunes 7 de febrero de 2012 me llama Miguel Robles dándome una cita en la esquina de San Juan y La Rioja diciéndome que iba a aparecer una persona mencionando mi nombre. A la hora señalada aparece un sujeto con el cual subo a una Kangoo blanca casi nueva y empieza a dar vueltas como una calesita, hasta que lo digo “Negro pará de marearme que viví varios años a un par de cuadras de acá”, con lo cual ingresa el vehículo en el garaje de una finca de Catamarca entre San Juan y Cochabamba a 70 metros de la Comisaría 20º, en la cual Robles tenía su “cueva”. Se cierra el portón y aprecio la presencia de masculinos y femeninas no uniformados pero con pistolas en sus cartucheras. Subimos por un ascensor y aparecen otros tres individuos, dos de los cuales tenían el gracioso acento cordobés. Comenzamos una reunión en la cual me
piden que les aporte datos de los narcos peruanos de la 1.11.14. Los sujetos mencionados se presentaron como especialistas en Inteligencia y anotaban casi todo lo que yo manifestaba. En un momento y referente al armamento peruano mencioné el número mágico 7.62 y debí explicarle a los “especialistas” que ese era el calibre de la mayoría de los fusiles de asalto en especial los FAL y los Kalanishtov. Luego mencioné 11.25 y debí explicarle a uno de ellos que era lo mismo que decir calibre 45. Cuando mencioné RPG me di cuenta de la cara de asombro de los cuatro sujetos mencionados con lo cual directamente les pregunté si habían visto la caída del Halcón Negro. Me llamó la atención que en una pared había un espejo de unos dos metros de largo por más de un metro de alto, con lo cual con mi sonrisa más encantadora pasé a preguntarles quien
carajo estaba del otro lado del espejo. Seguramente lo más gracioso fue cuando pregunte donde estaba el baño: uno de los cordobeses me acompañó y pretendió entrar conmigo, con lo cual no tuve más remedio que cruzar un brazo en la puerta y decirle “por favor dejame solo que todavía puedo sacudírmela”.
 
Ese mismo día 7 le escribí a la Ministra otro mail con una serie de datos sobre el Shopping de Drogas del hotel Santa Cruz ubicado en Santiago del Estero 1450, debidamente protegido por la Comisaría 16º hace no menos de 20 años.
 
El día 28 de febrero de 2012 me llama Robles para que concurra a otra reunión a realizarse nuevamente en su cueva de San Juan y Catamarca.
 
Uno de los cordobeses mencionados me conduce a una oficina en la cual había una decena de personas, algunos de los cuales tanto masculinos como femeninas evidentemente eran o había sido policías (no se les notaba la marca de la gorra, pero denotaban el hecho por la forma de pararse, de saludar, de mirar y hasta de caminar). La reunión duró unas dos horas y media, todas las personas contaban con cuadernos en los cuales anotaban algunos de mis dichos y la temática excluyente fue el llamado “Territorio Peruano Liberado” de la Villa 1.11.14.
 
Por suerte escuché menos preguntas tontas que en la reunión anterior con los cordobeses y cuando solicité ir al baño nadie intento ingresar a éste conmigo. La gente estaba mínimamente en tema pero recuerdo sus caras de asombro cuando mencioné que en el lugar había 300 “soldados” peruanos armados con FAL, AK 42 y AK 47 y que en los pasillos vi peruanos con Uzi y mini Uzi. Uno de estos muchachos me preguntó como hice para ver con tanta precisión qué tipo de armas eran, con lo cual no tuve otra alternativa que explicarle que yo había disparado con todas esas armas y para que no le quedaran dudas pasé a explicarle las diferencias que existían entre una Uzi y una mini Uzi.
 
A la salida de la reunión me lo encuentro a Robles quien me dice “hay que tomar la Villa en 15 días”. Lo miro y le digo que eso es imposible o que, mejor dicho, se puede hacer pero con decenas de muertos propios, ajenos e inocentes que quedarían en el medio del fuego cruzado. Que para hacer las cosas bien, se necesitaba una trabajo de Inteligencia de unos seis meses a fin de poder precisar con exactitud los QTH peruanos.
 
El supuesto ex policía judicial cordobés me pregunta que significa QTH con lo cual le explico que es un lugar exacto, en este caso número de manzana y número de casa del Objetivo (menos mal que no me preguntó el significado de la palabra Objetivo).
 
Le escribo a la Ministra detallando que lo que pretende Robles es una absoluta locura y que en ese caso la foto del diario Clarín en tapa será una mitad con la cara de la Presidente y la otra mitad con los cajones de los niñitos muertos en la entrada a la Villa. Que es necesario una labor de inteligencia de hasta unos seis meses para poder precisar los Objetivos peruanos donde se localizan los laboratorios, los “buzones” y las casas donde duermen los “oficiales”, los” soldados” y los “técnicos químicos” que contratan en la ciudad de Lima. Que reunida toda la Inteligencia previa, había que efectuar una Operación realizada con miembros de las cuatro fuerzas federales de seguridad de un total de unos mil quinientos efectivos, con un primer y un segundo cordón de seguridad, con un comandante táctico en el lugar y un comandante estratégico fuera del mismo y con algunas tropas de élite que bajen en helicópteros directamente arriba de los ranchos catalogados como “puntos rojos”. Todo esto en el marco de un Proceso Judicial y respetando absolutamente todas nuestras leyes. Supongo que a partir de dicho escrito la propuesta disparatada de Robles pasó a ser historia, con lo cual pasé a ganarme otro amigo, al cual al menos le quedó en claro que iba a ser muy difícil preparar paté con mi hígado.
 
A los pocos días le informé también por escrito a la Ministra que no entendía los comportamientos de Robles y su gente y diciéndole además que no me quedaba en claro si yo realmente trabajaba en el Ministerio por cuanto Robles no me atendía el teléfono ni tampoco me respondió un mail en el que le preguntaba cuál era mi sueldo. Obtuve la siguiente respuesta:
 
From: [email protected] To: Jorge Rodriguez Sent: Thursday, March 03, 2011 1:06 PM Subject: Re: Fw: sobre mi trabajo
“Jorge: su sueldo seria de 8000 si esta de acuerdo, y puede cobrarlo en mi Sria a partir de manana con mi sria Maria Rosa. NG”
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar (http://www.movistar.com.ar)
From: "Jorge Rodriguez" <[email protected]>Date: Thu, 3 Mar 2011 13:52:38 -0300 To: <[email protected]> Subject: Fw: sobre mi trabajo
 
“Señora Ministra: Le reenvío el e-mail dirigido a Robles del cual no tuve ninguna respuesta en estas 48 hs., ni tampoco de un mensaje enviado a su celular. Evidentemente mis urgencias funcionales y de financiamiento, no condicen en lo más mínimo con las urgencias ni las necesidades de Robles, atte, J.O.R.”
 
El lector sin dudas se estará preguntando quien era este personaje llamado Miguel Robles. El hombre es hijo de un comisario asesinado en Córdoba durante la dictadura que pertenecía a la policía de esa provincia, en un fusilamiento que por un falso comunicado fue adjudicado a la organización Montoneros. Robles(h) supuestamente se puso a investigar dicho crimen, contactó a un ex militante del Ejército Revolucionario del
Pueblo y supuesto colaborador de los militares y lo fue a entrevistar a Inglaterra, a partir de este encuentro Robles publicó un panfleto que pretendía ser un libro llamado “La Búsqueda, reportaje a Charlie Moore”, que también supuestamente él había escrito (toda esta ecuación realmente cuenta con demasiado supuestos pero realmente es así). 
 
Ahora bien lo que no es un supuesto, es el hecho de que la Presidente leyó el libro de Robles y quedó prendada con el libelo y su autor. Al poco tiempo se crea el Ministerio Nacional de Seguridad y la Presidente le ordena a la Ministra incorporar al mentado Robles a su equipo, de forma tal que el individuo obtiene el cargo ya mencionado de Subsecretario de Seguridad y Director Nacional de Inteligencia Criminal, para luego ser ascendido al rango de Secretario de Inteligencia, hasta que al tiempo aparece Sergio Berni –puesto como ariete en el Ministerio sin que se consultara a la Ministra- y el cordobés Robles termina renunciando ya que no soportaba a Berni. Robles había sido descendido al cargo de Subsecretario y tenía que reportarse a Berni. Fue así que terminó volviéndose a Córdoba con un rango de Subsecretario.