INSEGURIDAD

Es gente honesta, Pereyra, ¿para qué las 'estampillas'?

A días del asesinato del contador Sebastián Calvi, unos 300 vecinos de Florencio Varela se movilizaron para exigir a las autoridades más seguridad. Reclamo que dejaron por escrito al intendente Julio Pereyra, al jefe Distrital de la Policía, comisario Cano; al jefe del Comando, comisario Quinteros, y al ministro de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados. En su marcha, con velas encendidas, exigieron el esclarecimiento del asesinato de Clavi y que se brinde protección ante la intensa ola de homicidios, secuestros, robos, hurtos y otros casos de vandalismo.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (U24 GBA). Convocatoria boca a boca para una marcha en Florencio Varela que apuntó a entregar un petitorio reclamando mayor presencia policial, 1 semana después del asesinato del contador Sebastián Calvi, a quien mataron en su casa de la calle Boccuzzi al 600.

Desde hace tiempo que la Policía Bonaerense en Varela no funciona correctamente. De más está decir que, por ejemplo, la Comisaría 1ra. tolera que delincuentes residentes en el propio barrio aterroricen a sus vecinos, dentro de la jurisdicción de esa repartición, cuyas denuncias telefónicas no son respondidas en forma eficiente. A veces, ni siquiera atendidas.

En este caso, los manifestantes se encontraron en Avenida Presidente Perón Nº 485 -frente a las Fiscalías Descentralizadas de Florencio Varela- y caminaron con velas encendidas hacia la Municipalidad de Florencio Varela.

El intendente Pereyra se encontraba haciendo sus malabares políticos, ahora dedicados al titular de la ANSeS, Diego Bossio, quien tiene intenciones políticas en el territorio bonaerense.

De todos modos, Julio César Pereyra, prometió recibir el petitorio que le solicitó mayor presencia policial con móviles que patrullen la ciudad a toda hora; más cámaras de seguridad en calles y avenidas con monitoreos permanentes y botones anti pánico; más y mejor iluminación en las calles y una respuesta más rápida de las fuerzas de seguridad ante las denuncias vecinales.

Además se solicitó la colaboración de la Gendarmería para que se sume a las tareas de prevención de los hechos delictivos.

Lo increíble es que policías de civil (estampillas, le dicen en la jerga), se infiltraron entre los manifestantes para intentar identificar a los líderes de la marcha.  La policía, al menos en Florencio Varela, no le teme a los delincuentes sino a la gente honesta. Y el alcalde Julio Pereyra o es tolerante o es cómplice de tan irregular situación.

La web Varela al Día, dejó constancia de la situación:

"(...) Y esto ya da vergüenza ajena, raya con lo incompresible, con lo sin explicación alguna. Estos policias de civil llegaron a la plaza San Juan Baustita donde otros, de caballería e infantería se mantenían a lo lejos por cualquier ulterioridad. También dieron verguenza ajena, pues los vecinos que marcharon no lo hicieron con garrotes y sus caras tapadas. Y cuando así son las marchas, con garrotes y caras tapadas, la policía no está. (...) Había entre los presentes abogados, médicos, contadores, profesionales de distintos rubros. Quizás las medidas de prevención hayan sido solicitadas por las amenazas que recibiera el intendente Pereyra en la red social Twitter. Nadie lo puede asegurar, pues la policía no habla. Solo tiene contactos con sus “periodistas” operadores. 

Algunos de los manifestantes se mostraron molestos por la indiferencia de otros vecinos ante su paso. Y es como todo. A comienzos del año marcharon los vecinos de San Nicolás cuando mataron a la abuela Blanca Troncoso. El resto de la sociedad fue indiferente. Hoy el otro sector al que le tocó padecer la violencia delictual reclama apoyo. La marcha finalizó en paz y sin incidentes. Ahora, novedad en la investigación del crimen de Calvi, no hay. El caso está impujne y eso si que es grave. (...)."

La situación debería ser aclarada por el titular de la Departamental, Fernando Grasso, personaje cuestionado si los hay...