DEL CENTRAL AL KIOSKO

Señor, ¿cuántos caramelos puedo comprar con estas reservas?

Las reservas del Banco Central de Alejandro Vanoli son menos de lo que vale Twitter y el 15% del valor bursátil de Facebook, el 10% de las de Brasil y menos del 6% de nuestro PBI. ¿Cuántos caramelos podemos comprar con nuestras reservas? Ni los suficientes como para enfrentar los vencimientos 2015 y mantener el nivel de actividad...

 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Con la preocupante cifra que representa las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), de menos de US$28.000 millones, el diario 'El Cronista' hizo una pintoresca comparación:
 
- "Eso es menos que lo que vale la red social Twitter, según su cotización en Bolsa"
 
- "algo así como el 15% del valor bursátil de la más celebre aún, Facebook"
 
- "es menos del 10% de las de su vecino y principal socio comercial, Brasil"
 
- en Uruguay, cuenta, las reservas rondan los US$18.000 millones, pero aún así equivalen a más del 65% de lo que tiene en sus arcas el BCRA que conduce Alejandro Vanoli.
 
- representan menos del 6% del PBI (con esta cifra, nos convertimos en el peor alumno latinoamericano, por debajo de Bolivia, que tiene en sus arcas recursos equivalentes al 43% de su PBI; Perú, que tiene un 31%; Uruguay, que ronda el 28%; Paraguay, que tiene un 18%, y Brasil, cuya relación es del 16 %).
 
- en comparación con la propia performance de la Argentina, también es malo: las reservas que hoy representan el 5,9% del PBI llegaron en 2009 a representar el 15,6% del Producto.
 
El economista del 'Instituto Argentino de la Empresa' (IAE), Eduardo Fracchia, remarca en un informe que "en Latinoamérica es importante acumular una cantidad de reservas internacionales para poder absorber los shocks externos que nos suceden con cierta periodicidad. En alguna medida, tener un buen nivel de reservas genera mayor confianza y permite tener un margen mayor para realizar política monetaria. En países desarrollados, la confianza está marcada por la institucionalidad y la historia. En los países en desarrollo se necesita un sustento mayor ante cualquier emergencia financiera".
 
Dentro de los US$27.000 millones de reservas actuales, no hay préstamos de otros bancos centrales en las reservas, porque fueron cancelados, pero sí hay parte de los fondos que corresponden a un porcentaje de los depósitos en dólares de los ahorristas en el sistema financiero, que los bancos dejan como encajes en el BCRA, y dólares excedentes de los bancos que también van a parar al organismo. Como los bancos no tienen dónde llevar esos dólares, porque tienen restricciones de hecho para girarlos al exterior, para la economista Marina Dal Poggetto, del Estudio 'Bein y Asociados', solo debe descontarse de las reservas el saldo entre los dos tipos de depósitos que tienen las entidades financieras en el Central, y la cuenta ronda los US$4.000 millones que ante un aumento de la incertidumbre podrían generar una corrida bancaria. Es decir, el número de reservas bajaría así a 23.000 millones.
 
Dal Poggetto aclara que si bien es cierto que aumentó extraordinariamente el nivel de préstamos del BCRA al Tesoro nacional, esos papeles representan activos del Banco Central, pero no son contabilizados hoy como reservas. "Si no hubieras cancelado deuda con reservas, hoy habría unos US$43.000 millones más y los fondos serían equivalentes o estarían más alineados con el nivel de reservas que tiene el resto de los países de la región".
 
"La estrategia fue pagar vencimientos con stocks y eso permitió que baje la deuda del país en el mercado y la economía es más sólida en términos de solvencia, sin embargo, hay un problema de iliquidez porque tiene poco stock de reservas, tiene déficit externo y fiscal, y le falló el retorno al crédito", remarca la economista.
 
Martín Redrado, ex presidente del Banco Central, está en desacuerdo con la idea de que las reservas se usaron para desendeudar la economía y mejorar la solvencia. "Sólo cambiamos los acreedores externos por nuevos acreedores internos, como el Banco Central o la Anses. La deuda hoy es igual o mayor. Si considerás el acuerdo de pago con el Club de París, la emisión para la expropiación de YPF, la deuda asciende a US$235.000 millones, mientras que en el 2005 era la mitad".
 
Pero más allá del problema del stock de las reservas y para qué alcanzan, está el del flujo de esos dólares que deberían servir de protección del valor de la moneda. "El actual nivel de reservas es insuficiente para enfrentar un 2015 en el que hay vencimientos por US$12.000 millones -arreglando con los holdouts- y las exportaciones caerán US$ 7.000 millones con respecto a este año por efecto de la caída de los precios de las materias primas. Sin un aporte de dólares financieros, no se podrá sostener el nivel de actividad", dice Dal Poggetto.
 
Por otro lado, sostuvo Redrado, "el stock menguado de reservas implica que hay que aplicar restricciones, y una fundamental es el atraso en el pago de importaciones, que restringe la posibilidad de producción como consecuencia de la falta de dólares".
 
"El cepo fue un error de concepción porque se aplicó en condiciones externas y locales que permitían el ingreso de dólares, y al poner una puerta de salida a los dólares, se frenó la entrada. El Gobierno tomó en el 2011 una medida equivocada para evitar asumir el costo de solucionar los problemas que tenía la economía en ese momento, pero el resultado fue una mayor pérdida de reservas, los incentivos mal asignados en actividades como el turismo y la venta de autos de lujo, y la caída de la actividad inmobiliaria y de la construcción, que terminaron pesando sobre el conjunto de la economía", dijo el economista y el ex ministro, Miguel Peirano. 
 
Para Redrado es imperioso acceder al crédito externo para solucionar la falta de dólares y limitar el impacto en la economía real que tiene el actual escenario de escasez. En tanto, según el informe mensual elaborado por la consultora de Bein, sin acceso al crédito externo, las importaciones caerían un 9%, las exportaciones retrocederían un 7% y la actividad terminaría el 2015 con una caída del 3%. Al lado de ese escenario, el pronóstico de caída del 1,4% que dio el Fondo Monetario Internacional y enojó al ministro de Economía, Axel Kicillof, era una buena noticia.
 
"El dilema es que con una devaluación, el sacrificio de actividad sería aún mayor, porque el impacto recaerá sobre el precio de los alimentos y el costo lo pagará toda la sociedad y no sólo algunos sectores", dice Dal Poggetto.
 

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