BOEING

Un 'smartphone' con autodestrucción de datos

La compañía aeroespacial Boeing ha decidido diversificarse, ingresando al mercado de los smartphones con un teléfono denominado Boeing Black, permite la encriptación de llamadas y mensajes, pero con un sistema integrado en el hardware que permitiría destruir todos los datos almacenados e inutilizar el teléfono en caso de detectar que está siendo forzado para extraer sus componentes, según informó la agencia Reuters.

"La encriptación y los controles de inhibición configurables están incluidos para proteger el dispositivo, sus datos y la transmisión de información, reduciendo de forma significativa el riesgo de comprometer una misión debido a la pérdida de datos", explicó Boeing al describir su modelo de 'smartphone'.

En un documento, remitido a la Comisión Federal de Comunicaciones (Federal Communications Commission), Boeing asegura que el modelo “se venderá principalmente a agencias gubernamentales y a compañías que tengan contratos firmados con esas agencias y que estén relacionadas con la defensa y la seguridad nacional”.

Por lo demás, las características del Boeing Black desveladas o son especialmente destacables: contará con una pantalla de 4,3 pulgadas, correrá con una versión de Android no especificada por el momento y tendrá capacidad para 2 tarjetas SIM “que permitirán a los usuarios cambiar entre redes comerciales y gubernamentales”.

Será fabricado en USA, y a causa de su orientación hacia la alta seguridad, la compañía ha decidido no publicar demasiada información sobre las redes con las que operará el teléfono o con qué fabricante va a trabajar para crearlo.

Tampoco ha desvelado el precio ni la fecha en que será accesible el teléfono, aunque asegura que ya ha empezado a ofrecerlo a potenciales clientes.

Boeing ofrece la posibilidad de que el terminal incluya un puerto de expansión modular para integrarle sensores adicionales, tales como un punto de conectividad por satélite o una batería más potente.

Además, vendrá de serie con un puerto USB y espacio para una tarjeta de memoria SD. La compañía lleva desarrollando este teléfono 36 meses, según Rebecca Yeamans, portavoz de la compañía. "Vimos una necesidad de nuestros clientes en un nicho de mercado concreto".

"A través de las características de seguridad implementadas en el hardware, las configuraciones adaptables del software y la adaptabilidad modular, Boeing Black da a sus clientes una solución profuctiva más flexible y segura", agregó ella.