MUERTE Y DESAPARICIÓN

CBI: La sombra del lavado de dinero en la muerte de Suau

Siguen apareciendo novedades en torno al complejo caso de la financiera cordobesa CBI, cuyo vicepresidente fue encontrado muerto días atrás dentro de su camioneta y se intenta determinar si se trató de un suicidio o un asesinato. Una carta que habría escrito el fallecido Suau señalaría que la compañía lavó dinero. Pero el abogado del presidente de la compañía –que permanece oculto- cuestionó la misiva por no tener firma ni huellas digitales.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El caso CBI, -la financiera cordobesa cuyo vicepresidente apareció muerto en su camioneta y el presidente permanece oculto- sumó ahora un capítulo sobre lavado de dinero y una carta sospechosa del fallecido que apunta a Eduardo Rodrigo, el N° 2 de la mesa de dinero que es de las más importantes de Córdoba y movía varios millones de pesos todos los meses a pesar de que en los últimos tiempos sufría graves problemas financieros que terminaron de estallar cuando no le quisieron renovar el alquiler del local donde tiene sus cajas de seguridad.

Este jueves (21/02) Carlos Palacio Laje, abogado del presidente de la financiera cordobesa, dijo estar seguro de que a Jorge Suau "lo mataron". A la vez negó operaciones de lavado de dinero.

En declaraciones a Cadena 3, el letrado cuestionó también una carta atribuida a Suau, difundida en las últimas horas, en la que el fallecido vicepresidente culpaba a Rodrigo de operaciones de lavado.

"Me quedé absolutamente asombrado del tratamiento que se le ha dado a la carta. No tiene firma, ni huella digital ni iniciales; por lo tanto en los términos del Código Civil no es ni un documento. Me extraña que se le dé esa connotación a un escrito que no tiene firma. Se han abierto acusaciones de enemistad entre mi defendido y el vicepresidente", argumentó.

En los medios se reprodujo un facsímil de la carta, en la que se señalaba a Rodrigo como responsable de maniobras de lavado: " Eso para mí es mentira. No condice con lo que por lo menos yo ví, o me contó Eduardo cuando habló conmigo".

"Entre los dos (Rodrigo y Suau) estaban en contacto permanente. Hay gente que dice que Suau estaba con ánimo alto esos días trabajando. Jamás trascendió una queja de que no podían trabajar juntos. Estoy seguro de que no se mató, si no que lo mataron. No se si dejó una carta o la cambiaron. Tuve oportunidad de hablar con gente que lo conocía, jamás se me ocurre pensar esta cosa de enemistad y de que haya puesto (a su defendido) como primer responsable", sostuvo.

Y en su línea argumental fue más allá al preguntarse Palacio Laje, por qué Suau "no lo dijo antes, en una reunión de directorio".

Hacía más de dos años, que era vice y hacía cuatro que trabajaba juntos; y un día antes se le ocurrió decir que Rodrigo era responsable de lavado, etc.", amplió.

Con relación a esto último, el letrado consideró sobre los fondos depositados en CBI: "No creo que pueda uno enmarcarlo en el delito de lavado de dinero. Hace siete años que trabajaban en el Dino, instalados en un lugar muy importante de Córdoba".

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Por otra parte, cuestionó el accionar de la Justicia Federal, que ordenó 10 allanamientos, en las oficinas de la firma y en varios domicilios de socios y ex socios.

"Se llevaron puesto diez casas, hasta les sacó los celulares de los hijos a ex socios y ex empleados. Cada allanamiento duró cinco horas, en casas de familia. La señora de un socio es una escritora famosa y les llevaron los instrumentos para escribir. En otro se llevaron las computadoras de los chicos y hasta el celular de la empleada doméstica", mencionó en ese sentido.

Palacio Laje volvió a poner en duda los contenidos de la carta al señalar que para levantar el dedo acusador la Justicia "tiene que tener elementos más importantes para decir acá sultano y allá mengano".

"Hay que actuar con mucho cuidado se están diciendo barbaridades, sé que a la gente le gusta ver noticias rápido, pero hay que dejar trabajar al fiscal (Senestrari)", finalizó.

Mientras tanto, Eduardo Rodrigo, no ha sido citado a declarar, dijo que sigue oculto fuera de Córdoba y que declinó aceptar el ofrecimiento de protección oficial que le realizó Senestrari, indicó Cadena 3.

El 14/02 se conoció la noticia de la aparición del cuerpo de Suau, dentro de una camioneta Toyota Hilux en cercanías de Rafael García (Córdoba). El hombre había fallecido por inhalación de monóxido de carbono en el interior del vehículo, en el que había un bidón con nafta.

El portal Infonegocios reveló el 12/02 algunos hechos relacionados con la financiera que coinciden con el relato del abogado de Rodrigo:

- Dinosaurio Mall (que nada tiene que ver con esta operación financiera) no renovó el contrato del local del subsuelo que brindaba servicios de caja de seguridad, como principal atracción para generar clientes para otras operaciones financieras.

- Ese espacio era rentado a Cordubensis S.A., una empresa cuyo vicepresidente es Eduardo Rodrigo, extitular de Ecipsa (en el año 2008) y una persona vinculada al mundillo financiero.

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- Aunque en el ambiente se vinculaba a las operaciones financieras de esa mesa a un conocido concesionario de autos de la ciudad, fuentes de esa empresa desmintieron terminantemente que algún accionista tuviera participación en ese tipo de negocios.

- Si bien es imposible saber cuáles son las “mesas” o “cuevas” más importantes, fuente del sector reconocieron que “la mesa del Dino” estaba pagando en las últimas semanas las mejores tasas del mercado. “Podés ganar en una, podés ganar en varias… pero no podés ganar siempre en todas”, explicaba un viejo zorro del ambiente.

- Según nos contaron, esta mesa llegó a pagar tasas del 20% mensual por operaciones de depósitos, convirtiéndose en una oportunidad muy atractiva donde un amigo iba llevando a otro y formando una cadena.

- Muchas personas con excedentes en pesos han volcado parte de sus ahorros a las cuevas y la eventual caída de una de ellas podría generar un efecto cascada en este sector que nadie se atreve a cuantificar en volumen. Algunas fuentes nos dijeron que esta mesa operaba un monto de $ 100 millones de pesos mensuales; “no me parece una cifra descabellada -nos dijeron-; tengo entendido que un sólo jugador tenía puesto ahí cerca de 10 palos”.