La Policía portuguesa cerró la pesquisa en 2008 sin llegar a ninguna conclusión. Madeleine McCann sigue desaparecida y no hay noticias de quién/quiénes se la llevaron ni por qué. Todos los sospechosos, incluidos los padres de la pequeña, quedaron en libertad sin cargos. Pero, tras las súplicas de los McCann al primer ministro británico, David Cameron, Scotland Yard reabrió el caso en junio.
SCOTLAND YARD EN ACCIÓN
¿Recuerdan el caso Madeleine McCann? Ha regresado
Madeleine McCann fue secuestrada en un plan perfectamente orquestado. Pero el hombre que hasta ahora se había presentado como principal sospechoso tan sólo es un británico que fue a recoger a su hija al centro de juegos del Ocean Club, el mismo complejo turístico donde los McCann pasaban sus vacaciones en Portugal. Casi siete años después de la desaparición de la menor, el que se ha convertido en el suceso más mediático de todos los tiempos da un giro de 180 grados tras las revelaciones realizadas por el inspector jefe Andy Redwood, el responsable de la Operación Grange.
15 de octubre de 2013 - 00:00
En la noche del 3 de mayo de 2007, Gerry y Kate, los padres de la niña, se reunieron con sus amigos a cenar en el bar Tapas situado en el complejo turístico donde se alojan. A las 20:30 dejaron a Madeleine, de 3 años, y a sus mellizos, de 2 años, dormidos en la habitación. La ventana estaba cerrada. Las persianas, bajadas.
Se sentaron a la mesa varios matrimonios. En total, 11 menores quedaron durmiendo en los departamentos, y entre unos y otros hicieron visitas periódicas para comprobar que todo estaba en orden. A las 21:05, Gerry echó un vistazo a la habitación. Sus 3 hijos están durmiendo. A las 22:00, Kate hizo lo mismo, pero la pequeña Maddy había desaparecido. La ventana estaba abierta. Las persianas estaban subidas.
La policía portuguesa indagó a todos los amigos del matrimonio y una de ellos, Jane Taner, recordó haber visto a un hombre a las 21:15 con una niña en brazos. En ese momento no pensó nada raro, pero luego no tuvo dudas: él se había llevado a la pequeña.
Durante los últimos años, la teoría del secuestro siempre señaló a ese individuo. Jamás se indagó qué pasó entre las 21:15 y las 22:00. Pero ahora Scotland Yard asegura que tal sospechoso tan sólo era un padre inocente que fue a buscar a su niña a la guardería de verano, tal como muchos otros que se encontraban en el balneario Algarve.
¿Quién es por tanto el culpable?
Todo apunta a un hombre blanco de entre 20 y 40 años, no muy alto, bien afeitado, cabello castaño. Una familia irlandesa asegura haberle visto a las 22:00 llevando en brazos a una niña muy parecida a Madeleine. Es posible que se trate de otro hombre normal y corriente, pero el inspector Redwood aseguró que dar con su paradero es de “vital importancia” para avanzar en el caso.
Las autoridades han pedido la colaboración de una treintena de países, en especial la de Alemania y Holanda, ya que, según los testigos, el individuo hablaba alemán.
No es el único sospechoso que está en el punto de mira. También se divulgaron los retratos de un joven blanco con la cabeza afeitada que fue visto merodeando por la zona y 2 hombres morenos que estuvieron cerca de los apartamentos pidiendo donaciones para supuestas obras de beneficencia.
Scotland Yard tampoco descarta que el secuestro esté relacionado con una serie de robos efectuados en el complejo turístico entre enero y mayo de ese año, cuyos autores jamás fueron detenidos. Siempre dejaban la ventana abierta tras huir del lugar del crimen.
En total, hay 41 sospechosos, entre ellos 15 británicos, lista elaborada tras haber entrevistado a más de 400 personas y haber accedido a todas las llamadas telefónicas realizadas entre el 28 de abril y el 3 de mayo de 2007 por las personas que se encontraban en Ocean Club, algo que tampoco se había realizado hasta ahora.
Tras estudiar más de 39.000 documentos relacionados con el caso, la Policía no descarta que la pequeña, que hoy tendría 10 años, siga con vida.
La pareja estuvo a punto de divorciarse y ella no descartó el suicido. La cuestión es ¿cómo han logrado mantener el caso en plena actualidad durante tantos años?
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La desaparición de un menor acapara la atención de la prensa durante algunas semanas, pero luego el interés se evapora. Con Madeleine ha sido todo distinto. Más de 50 millones de personas visitaron la web “Find Madeleine” en las primeras 48 horas que fue publicada.
La campaña de publicidad les ha llevado a recibir la bendición del Papa, a tener las promesas de Gordon Brown y David Cameron, a llegar al programa de Oprah Winfrey -el más visto de USA-, a distribuir millones de posters en las librerías británicas cada vez que se salía a la luz una nueva entrega de Harry Potter…
El fondo que emplean para financiar todas estas actividades contaba en marzo de 2012 con 3.742.385 libras provenientes de donaciones (la mayoría), de las ventas del libro que publicó Kate y de las distintas indemnizaciones (alrededor de 694.000 libras) tras querellarse contra diversos diarios del Reino Unido por difamación. Es posible, que en noviembre, crezca un poco más.
1 millón de dólares le piden a Gonzalo Amaral, el detective al frente de la investigación lusa , quien fue destituido, por escribir "La verdad de las mentiras", acusando al matrimonio de haberse deshecho del cuerpo de su hija después de que ésta muriera en un accidente al caer tras el sofá cuando se despertó sola esa noche.
Sus excompañeros, que han acudido como testigos estas semanas al juicio que se celebra en Portugal -cuyo dictamen se conocerá en noviembre-, le dan la razón. El inspector Tavares de Almeia insiste en que los padres de la pequeña fingieron un secuestro para esconder el hecho de que no cuidaron correctamente de los tres menores.
Luis Neves, responsable de la unidad de crimen organizado y secuestros de la Policía lusa, va más lejos y asegura que fueron sus colegas británicos quienes primero desarrollaron la teoría, por lo que ahora no entiende por qué reabren el caso y hablan de secuestro.
Según el Daily Mail, su declaración es la misma que aparece en la correspondencia diplomática enviada por el embajador de Estados Unidos en Portugal, Al Hoffman, al Gobierno de su país después de mantener una reunión con su homólogo Alexander Wykeham Ellis, 4 meses después de la desaparición, cuando los McCann figuraban como principales sospechosos.










