APUNTES HACIA OCTUBRE

Jorge Yoma es el árbitro riojano

Muy interesante el comicio en la provincia de Carlos Menem. Derrota del gobernador Luis Beder Herrera, que ahora envía a su tropa a la calle a buscar los votos que faltan. Enorme la sonrisa de Julio Martín, de la UCR. Pero, además, Jorge Yoma aparece como una suerte de árbitro del escenario, de acuerdo al análisis del diario El Independiente, de la capital provincial:

 
"(...) Como saldo, queda por discutir quién es el o los verdaderos ganadores dentro de la alianza Fuerza Cívica Riojana, pero el domingo quien festejó fue el diputado Julio Martínez. En la vereda opuesta, Beder Herrera hizo suya la derrota en esta elección. Los rostros y el clima en el oficialismo, minutos después del cierre del comicio, fueron elocuentes. cuando la ventaja de la dupla Martínez-Vega sobre Madera-Alvarez se tornó irreversible. 
 
Los números previos con los que se manejaron en el oficialismo, finalmente no tuvieron nada que ver con la realidad de los resultados, lo que derivó en fuertes cuestionamientos sobre la veracidad del trabajo de investigación de algunas consultoras, que habían demostrado alto grado de certeza en ocasiones anteriores. (...)
 
¿Qué pasó? Fue la pregunta más escuchada durante los primeros días de la semana última. Las respuestas que se escucharon fueron diversas, pero se resumen en que la gente, en las elecciones legislativas, siempre da un tirón de orejas a los gobernantes, porque sabe que es la oportunidad de hacérselo sentir, para que corrijan el rumbo, y así esperar los comicios ejecutivos siguientes. 
 
Sin embargo, el tirón de orejas tiene un origen, y en este caso fue el desacuerdo con las políticas nacionales y provinciales aplicadas por los gobiernos. Cuál de los dos recibió el peor castigo, será difícil saberlo en este momento. Es por eso, que Beder Herrera deberá interpretar con sabiduría y tacto esta elección de la gente y corregir a tiempo el rumbo, que a una sensible mayoría, no le sienta correcto. 
 
Como contrapartida, la gente se sintió más identificada con el mensaje de la oposición, que si bien no fue rico, ni contundente en cuanto a propuestas, fue notablemente más considerado a la hora de optar en el cuarto oscuro. A ese cúmulo de votos genuinos del radicalismo opositor, se sumó el sector quintelista, que tiene aversión con el proyecto gobernante, y aprovechó la mejor ocasión para diferenciarse, con vistas a la conquista del poder en el 2015.  (...)
 
Después del “amistoso se viene el partido por los puntos”, dicen desde el oficialismo, que sintió la estocada, y parece que saldrá a jugar con todo para recuperar el honor perdido. Las reuniones partidarias y sectoriales se sucedieron, y sirvieron sobre todo, para hacer autocríticas, con el fin de no cometer en octubre los mismos errores de las PASO. 
 
La orden de Beder Herrera fue clara y contundente: Militar casa por casa, salir a buscar el voto, convenciendo con las bondades del proyecto provincial, y sobre todo, respetar a la gente, sin acudir a las típicas dádivas electorales. Habrá que esperar para analizar qué grado de acatamiento tiene el mensaje, pues el clientelismo está presente históricamente en cada campaña, y ésta quizá no sea la excepción. 
 
La estrategia está en pleno análisis, pero se centrará en recuperar la diferencia de Capital, donde se desplegarán al menos tres listas fuertes de diputados provinciales y quizá otras, que en menor medida, puedan traccionar a la fórmula oficial. A la cabeza estarían los referentes del bederismo en Capital. El primero en lanzarse fue Néstor “Tití” Bosetti, mientras que Alberto Paredes Urquiza, Jorge Basso, Délfor Brizuela, también aparecen en la grilla de partida. El sector de Gustavo Luna, sería otra de las opciones con lista propia. Resta saber bajo qué paraguas partidario saldrán cada uno, pues Bosetti ya anticipó que será por el PJ, lo que no cayó para nada bien al secretario de la Gobernación, que ejerce la presidencia del Consejo Capital. 
 
En el interior, la fórmula Tere–Felipe deberá salir junto a los jefes territoriales a “patear” los barrios, especialmente de aquellos donde no se renuevan bancas provinciales. Es probable que en los distritos que disputarán diputaciones, el oficialismo sume mayores adhesiones, porque la oposición carece de estructura.
 
Por el lado de “Mashasha” Martínez, se tratará de consolidar el 40 por ciento obtenido, aunque deberá considerar el armado que realizará el quintelismo en Capital con las diputaciones provinciales. Sucede que de ese porcentaje, hay un componente “Q” que en esta instancia es difícil medir. Hay quienes arriesgan a decir que el propio Ricardo Quintela saltará a la cancha, con el serio riesgo de ponerse al mismo nivel que los aspirantes bederistas, a sucederlo en el 2015. Entonces se sabrá quién es quién, en cuanto a votos se refiere. 
 
El radicalismo de Martínez, tiene la chance histórica de conquistar un par de las ocho bancas en juego. La duda está centrada en saber cómo se plasmará en octubre, ese acuerdo tácito que hubo en las PASO. 
 
Por último, sólo resta saber cuál será el rol de Frente Nuevo Pacto Federal, de Jorge Yoma y Judit Díaz Bazán, que se transformará en árbitro de esta polarización entre Martínez y Madera. El 10 por ciento obtenido es apetecible para ambos sectores en pugna, y la lucha por esos votos, será sin cuartel. El actual diputado jura y perjura que no se bajará de la candidatura, pero es un hombre acostumbrado a las “sorpresas”. Quien ya adelantó que se corta solo con un partido municipal, es el radical Guillermo Galván, que apoyó a Yoma, pero que ahora intentará capitalizar votos que le aseguren retener su banca en la Legislatura. 
 
Quien logre arrebatarle votos a Yoma, y conquistar la mayor parte del 30 por ciento que no fue a votar, o lo hizo en blanco, seguramente cantará victoria el 27 de octubre. A partir de allí, según los resultados que se obtengan, nada volverá a ser igual en el espectro político de poder en La Rioja. Las urnas tendrán nuevamente la palabra y será inexpugnable."