ADVERTENCIA

La Iglesia preocupada por la creciente violencia social

Los diversos acontecimientos sociales preocupan a la Iglesia Católica. Que advierte la posibilidad de un estallido social debido a la situación económica, la falta de cierres de las discusiones paritarias y una inflación que cada vez agobia más a los argentinos. La inquietud eclesiástica por el escenario social local emerge justo cuando el papa Francisco criticó la corrupción "tentacular" y la evasión fiscal "egoísta" que llevaron a la crisis mundial, al reclamar a la comunidad internacional una reforma financiera "ética" y en beneficio de los más pobres. "La indecencia y la violencia van en aumento, la pobreza es cada vez más evidente y la gente tiene que luchar para vivir y, con frecuencia, vivir de una manera indigna", explicitó el pontífice argentino. También se contextualiza en la colecta anual de Cáritas Argentina, por realizarse los días 8 y 9 de junio con la pobreza cero como meta bicentenaria y con críticas sobre aspectos del "modelo" económico.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).-Un contexto difícil económico, con una inflación que cada vez afecta más los bolsillos de los argentinos, y un panorama adverso para la juventud, que cada vez tiene menos posibilidades de estudiar y trabajar. Todo este contexto preocupa a la Iglesia que expresó su preocupación por el difícil contexto.

A este contexto de crispación social, los referentes eclesiásticos suman otros hechos de la realidad que pueden menoscabar la convivencia democrática, como las acechanzas a la independencia judicial mediante leyes para "democratizar", o más bien -dicen referentes laicos de la Iglesia- "partidizar" la administración de Justicia.

La Iglesia además advirtió la crispación por los incidentes violentos entre policías y estatales en Río Gallegos, los ataques a miembros de la comunidad Quom en Formosa, la represión a vecinos de la localidad riojana de Famatina, que se oponen a un emprendimiento minero o la ocupación del predio de un centro religioso en Rosario, encendieron señales de alarma.

Según obispos consultados por la agencia de noticias DyN reiteraron que estas circunstancias pueden acentuar las divisiones en "bandos irreconciliables" y hacer emerger "presiones que inhiban la libre expresión y la participación de todos los argentinos en la vida cívica".

Aquel duro documento del Episcopado causó gran impacto en los residentes de la Casa Rosada, aunque a priori parece -reflexionan los prelados en voz baja- que no se tomó "debida nota" de las consecuencias y de la necesidad de diálogo como "único instrumento eficaz" para proyectar un modelo de país cuya meta sea caminar hacia el otro bicentenario patrio sin pobres ni excluidos.

También surgieron datos "preocupantes" tras reuniones del presidente de la Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano y del obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, con sindicalistas y cámaras empresarias del sector pesquero, en las que sobrevoló el fantasma de un posible "estallido social".

El detonante, coincidieron estos actores sectoriales, la dilación por parte de las autoridades nacionales de las medidas de fondo y de auxilio que la industria necesita, sumiéndola en una crisis terminal que pone en riesgo unos 40.000 puestos de trabajo directos y otros 25.000 indirectos en los puertos de Mar del Plata y patagónicos.

La inquietud eclesiástica por el escenario social local emerge justo cuando el papa Francisco criticó la corrupción "tentacular" y la evasión fiscal "egoísta" que llevaron a la crisis mundial, al reclamar a la comunidad internacional una reforma financiera "ética" y en beneficio de los más pobres.

"La indecencia y la violencia van en aumento, la pobreza es cada vez más evidente y la gente tiene que luchar para vivir y, con frecuencia, vivir de una manera indigna", explicitó el pontífice argentino.

También se contextualiza en la colecta anual de Cáritas Argentina, por realizarse los días 8 y 9 de junio con la pobreza cero como meta bicentenaria y con críticas sobre aspectos del "modelo" económico vigente.

Ocurre que según Guillermo Villareal, para la Iglesia, el plan económico kirchnerista sigue sin saldar la deuda social, sobre todo entre los sectores sumidos en una pobreza estructural. Por eso, reclamaron que se fomente la educación y que se reemplacen los planes y subsidios tan "necesarios", dijeron, por políticas públicas para fomentar la cultura del trabajo y el esfuerzo, en un país donde la brecha social se ensancha "día a día".

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