Cristina, Galuccio, Kicillof y De Vido, ¿por qué no aprenden un poco?

Entre quienes conocen del negocio de hidrocarburos, todos ya saben que la confiscación de YPF ha resultado un fracaso por donde se lo observe. Y la peripecia todavía no ha terminado... Fue una decisión política de Cristina Fernández de Kirchner, que tuvo su impulsor en Axel Kicillof y para gerenciar el desastre se importó a Miguel Gallucio, quien no resultó el 'mago del petróleo' que se prometió. ¿Cómo explican ahora que Repsol acaba de colocar deuda al interés más bajo de su historia cuando YPF no consigue ni siquiera atraer ya al mercado local y por eso, en parte, lo del blanqueo?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Repsol  ha realizado la colocación de deuda en euros a largo plazo más exitosa de la historia empresarial española. Pese a la pérdida de YPF, Repsol ha logrado reorganizar sus finanzas, mejorar su liquidez, ofrecer rentabilidad a sus accionistas y ahora una emisión récord de deuda para aplicar a nuevos proyectos, mientras YPF no consigue salir al mercado internacional y en el local ya no puede colocar toda la emisión planificada. El aislamiento financiero de la YPF de Cristina, Miguel Galuccio, Axel Kicillof (y Julio De Vido) es tal que ahora deben intentar el absurdo blanqueo de dinero de criminales a ver si así mejoran la obtención de recursos.

En tanto, Repsol logró los tipos de interés más bajos de su historia y la mayor colocación de deuda de su historia: 1.200 millones de euros en títulos a 7 años a un interés efectivo del 2,718% anual.
 
La operación muestra que el entorno de bajos tipos de interés en Europa, la mejora de la prima de riesgo española y la oleada de liquidez internacional están permitiendo a las grandes empresas abaratar su financiación, emitiendo a tipos de interés inferiores a los de la deuda del Estado español. 
 
En la actualidad, los tipos del Tesoro español a 7 años se cotizan en el mercado secundario a un 3,48%, según datos de Bloomberg.
 
Los bonos de la empresa que conduce Antoni Brufau fueron emitidos en Luxemburgo por la filial Repsol International Finance BV, con la garantía de la matriz. Los bancos BBVA, Deutsche Bank, JP Morgan y UBS efectuaron la colocación.
 
La operación se lanzó inicialmente en un precio indicativo de 160 a 165 puntos básicos sobre el tipo de referencia (midswap). Ese rango se ajustó a la baja ante la fuerte demanda recibida, que acabó siendo de más de 3.100 millones de euros, contra 1.200 millones que desean tomarse. Al final, la colocación se realizó con un diferencial de 155 puntos básicos, a un tipo nominal del 2,625% y efectivo del 2,718%.
 
Los inversores fueron de Alemania y Austria, con un 30%, Reino Unido e Irlanda (21%), Francia (15%), Suiza (10%), España y Portugal (9%), Benelux (7%), Italia (4%), Singapur (2%) y Canadá (2%). Las órdenes correspondieron a fondos de inversión (73%), aseguradoras, fondos de pensiones y hedge funds (11%) y clientes de banca privada (8%)
 
El dato es importante para las empresas y los bancos españoles: no deben dejar escapar las favorables condiciones que imperan ahora en los mercados de capitales. 
 
Repsol aún no había salido al mercado en 2013, y ya que lo hizo, estrujó la operación: capturó 1.200 millones, el mayor monto pbtemodp en una única emisión, en obligaciones a 7 años que se encontraron con una demanda que alcanzó los 3.200 millones de euros y que por tanto superó la oferta en 2,6 veces. El 76% de esa demanda tuvo origen internacional. 
 
Junto al volumen, lo mejor para Repsol fue el precio. En enero de 2012, cuando también lanzó bonos a 7 años, el mercado le exigió una prima de 292 puntos básicos; 8 meses después, en septiembre, la brecha se amplió hasta los 335 puntos básicos por títulos a 6 años. Ahora pagó 165 puntos básicos.  
 
Banco Popular tampoco dejó pasar la ocasión. En su caso, optó por ampliar una emisión de cédulas hipotecarias a 5 años que había realizado en marzo de 2012. Los 600 millones lanzados entonces crecieron ahora hasta un total de 1.000 millones. En aquel momento, el banco abonó una prima de 255 puntos básicos que ahora quedó rebajada hasta los 205 puntos básicos. Sumando este diferencial a la referencia del mercado -midswap a 4 años-, el rendimiento se situó en el 2,679%, otro nivel históricamente barato. 
 
Como trasfondo del buen resultado de estas emisiones figura la mano de los bancos centrales. 
 
Por un lado, la del Banco Central Europeo (BCE), que el 2 de mayo redujo el precio oficial del dinero hasta el mínimo histórico del 0,5%, con lo que abarata el coste de la financiación en euros en los mercados. Y por otro, la de otras grandes instituciones, como el Banco de Japón y la Reserva Federal estadounidense, cuya impresión de moneda está inundando el mundo de liquidez y propiciando el apetito por la deuda pública y privada. 
 
A su vez, el respaldo de los bancos centrales ha propiciado en las últimas semanas otro efecto positivo que también favoreció a Repsol y Banco Popular. Se trata de la caída de los costes de financiación del Tesoro Público y el descenso de la prima de riesgo de España, que mide la diferencia entre la rentabilidad de los bonos españoles y alemanes a 10 años. En lo que va de año, la rentabilidad de los bonos españoles a 10 años ha bajado del 5,26 al 4,28%, mientras que el diferencial entre España y Alemania se ha estrechado de los 395 a los 293 puntos básicos -o 2,93 puntos porcentuales-.