SCOTLAND YARD QUIERE DETENERLO

En Ecuador dicen que es un hecho el asilo a Assange

El asilo para Julián Assange es casi un hecho, titulan ya en Ecuador. El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, será arrestado por la policía británica si abandona la Embajada de Ecuador en Londres, advirtió Scotland Yard.

 

El Ejecutivo ecuatoriano indicó que Assange estará bajo protección de su Embajada hasta que tome una decisión sobre la solicitud de asilo, mientras la Policía Metropolitana de Londres advirtió que sería detenido si sale de la embajada.
 
Según la Met (Scotland Yard), la razón es que el periodista y "ex hacker" australiano ha violado las condiciones de su arresto domiciliario en el Reino Unido -situación que mantiene desde diciembre de 2010- al pasar la noche en la Embajada.
 
Assange estaba obligado a permanecer en el domicilio establecido de Norfolk, una casa prestada por un amigo en el este de Inglaterra, entre las 21:00 y las 07:00.
 
Ante la legación diplomática en Londres hay presencia policial y furgones, así como numerosos miembros de los medios de comunicación, expectantes ante cualquier movimiento, si bien la Embajada ecuatoriana no ha hecho comentarios.
 
El Director de la organización Wikileaks. Julián Assange quiere que Ecuador le conceda asilo político. No quiere ser extraditado a Suecia por una denuncia sexual en su contra de parte de 2 mujeres que dicen haber mantenido con él sexo sin profiláctico, lo que para las leyes suecas es un delito. 
 
Assange dice que todo es un complot para luego extraditarlo a USA, que lo quiere preso por Wikileaks.
 
USA puede reclamarlo desde Suecia pero no desde el Reino Unido.
 
 
"Las actuaciones del gobierno de Rafael Correa sobre el trabajo de Wikileaks y la situación jurídica de su director, Julián Assange, conducen a una conclusión: la concesión de asilo político es cuestión de horas. 
 
El que Assange esté refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, y la forma en que la Cancillería trató el tema, son el último eslabón de una cadena de episodios que evidencian su cercanía. 
 
La apertura de esa relación -que hoy se traduce en un pedido de asilo diplomático- empezó en noviembre del 2010. Por entonces, el aún vicecanciller Kintto Lucas ofreció a Assange que resida en Ecuador, ante su complicada situación judicial en Inglaterra. 
 
Meses después se sumó otro hecho: una entrevista de Correa en la cadena NTN 24 de Colombia, en la que no solo dejó abierta la posibilidad de asilo, sino que resaltó la labor de Wikileaks. “Cometió una ilegalidad, pero a la final nos brindó un bien mayor: revelarnos la política imperial de los Estados Unidos”. 
 
Desde entonces, el Gobierno buscó acercarse a Wikileaks para acceder a los cables sobre Ecuador. El resultado fue doble. 
 
Por un lado, el periódico estatal El Telégrafo consiguió esos cables, que en abril del 2011 habían generado la expulsión de la Embajadora de EE.UU. en Quito. 
 
A raíz de que ese diario difundiera esos documentos, el Presidente volvió a cargar contra la prensa. 
 
Por otro lado, Assange logró que Correa le concediera una entrevista, divulgada en mayo, en la que el Presidente se declaró sorprendido por su estado judicial. 
 
A la luz de esos hechos y por la actuación de Ricardo Patiño, en los pasillos de la Cancillería existen pocas dudas de que la respuesta ecuatoriana será positiva. 
 
La convocatoria a la prensa para que recogiese ayer la declaración de Patiño ya fue decidora. La invitación a los medios decía que el Canciller haría una declaración “trascendental” para la política exterior ecuatoriana. 
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“Cualquier decisión que (se) adopte tendrá en cuenta el respeto a las normas y principios del derecho internacional, así como la tradicional política de Ecuador de precautelar los derechos humanos”. 
 
Después de comunicar el tema, Patiño llevó el asunto a Twitter. Allí, una seguidilla de ‘trinos’ sugería que para el Gobierno hay elementos que conducen a pensar que Assange es un perseguido, por haber filtrado los secretos de la diplomacia estadounidense. 
 
“Julián Assange dice haber recibido amenazas de muerte, bloqueo financiero extrajudicial y posibilidad de ser entregado a autoridades de USA”. Esos son argumentos que el Jefe de Wikileaks puso en su carta de solicitud de protección política. ¿Qué efectos puede tener para Ecuador conceder el asilo? 
El ex vicecanciller Marcelo Fernández de Córdoba cree que el país debe actuar con prudencia en el tema, para no molestar a países involucrados en el caso. 
Uno de ellos es EE.UU. “Si un país hace algo que irrita a países amigos la relación se verá disminuida”. 
 
No obstante, Washington prefirió desmarcarse del asunto. William Ostick, portavoz del Departamento de Estado, dijo que la petición de asilo a Quito de Assange “es un asunto entre Suecia, Reino Unido y Ecuador”. 
 
En cambio, la diplomacia británica prefirió no comentar el hecho. 
 
En este escenario, una fuente de la Cancillería le dijo a este Diario que un posible deterioro de las relaciones con EE.UU. y Gran Bretaña no frenaría la cesión de asilo a Assange. 
 
Más aún, cuando hay el antecedente de la expulsión de la Embajadora de EE.UU. y el pedido de que la región sancione al Reino Unido por Las Malvinas. 
 
La relación virtuosa con el Gobierno la cerró ayer Assange, cuando desde Londres agradeció a Correa por estudiar su pedido."
 
El fundador de WikiLeaks Julian Assange, que pasó su primera noche en la embajada de Ecuador en Londres a la espera de una decisión sobre su solicitud de asilo político, se expone a una detención si abandona su refugio diplomático por haber violado su libertad condicional. 
 
La policía londinense dice que  Assange violó las condiciones de libertad condicional y que ahora lo busca para arrestarlo, pero ante el pedido de asilo en la embajada de Ecuador en Londres, las posibilidades de su captura son remotas.
 
El haber escogido la embajada de Ecuador en Londres no ha sido casualidad para Assange, según se desprende de acciones y declaraciones de funcionarios ecuatorianos e incluso del mismo presidente Rafael Correa, que muestran la simpatía del gobierno ecuatoriano por el fundador de Wikileaks.
 
La relación entre Ecuador y Assange se abrió en noviembre de 2010, cuando la situación del australiano se complicaba en Inglaterra y el actual vicecanciller Kintto Lucas le ofreció ir a residir a Ecuador. En ese momento el gobierno dijo que las declaraciones de Lucas habían sido “espontáneas”, pero que no había tal ofrecimiento.
 
No obstante, meses después, el presidente ecuatoriano Correa elogió el trabajo de Wikileaks, cuando dijo en la cadena NTN 24 de Colombia que Assange “cometió una ilegalidad, pero a la final nos brindó un bien mayor: revelarnos la política imperial de los Estados Unidos”.
 
Los cables de Wikileaks publicados en 2010 expusieron los supuestos contactos de la embajadora de Estados Unidos en Ecuador, Heather Hodges, con ciudadanos ecuatorianos, a partir de los cuales habría concluido que el jefe de la policía era un completo corrupto, y que seguramente Correa lo había puesto ahí sabiéndolo, para controlarlo.
 
Cuando la embajadora Hodges se negó a dar explicaciones sobre las revelaciones, siguiendo la política del departamento de Estado de no comentar los cables de Wikileaks,  Correa expulsó a la embajadora.
 
Assange también entrevistó a Correa via teleconferencia el pasado 17 de abril para su programa televisivo “The World Tomorrow” (El mundo mañana).