23 AÑOS
Tiananmen... shhhhhhhh!
Continúa la ofensiva de Beijing tanto en el terreno como sobre el acceso por Internet a términos relacionados con la matanza del 4/06/89. Mientras crece la tensión con USA, la revolución, ahora se intenta en la web y la lideran las Madres.
04 de junio de 2012 - 10:04
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). China guardó este lunes (4/06) un silencio sepulcral en el 23 aniversario de la matanza de Tiananmen de 1989, sólo interrumpido por las críticas a USA, que la víspera pidió la liberación de todos los encarcelados por las protestas estudiantiles.
Este lunes (4/06) las autoridades chinas han bloqueado los accesos por Internet a términos o expresiones como '6-4', '23', 'vela' o 'Nunca olvidar' en un intento por silenciar cualquier comunicación relacionada con el 23avo aniversario de la matanza de Tiananmen.
La búsqueda de términos relacionados con Tiananmen, como 6-4' (en referencia al 4 de junio), ha sido bloqueada en Sina Weibo, la red social más popular de China, similar a Twitter. Los usuarios que lo han intentado se han encontrado con un mensaje según el cual no se pueden mostrar los resultados "debido a las respectivas leyes, regulaciones y políticas".
Los hechos de 1989 en Tiananmen se han convertido en un tabú habitual para las autoridades del gobernante Partido Comunista, pero este año resultan particularmente delicados a causa del intenso proceso de renovación que transita la dirección del partido.
La matanza, conocida en China como "liu si" ("cuatro de junio"), fue perpetrada por el Ejército de Liberación Popular (ELP) en la noche del 3/06 y la madrugada del 4/06 de 1989, cuando las tropas dispararon contra cientos de estudiantes pacíficos que se habían manifestado en la plaza pequinesa y otras zonas de Beijing durante 3 meses pidiendo reformas democráticas.
El Gobierno chino defiende hoy, como hace 23 años, que la represión de aquellas protestas "contrarrevolucionarias" se hizo en nombre de la estabilidad del país, y argumenta que el desarrollo actual del país da la razón a Beijing.
Beijing continúa ignorando las demandas ciudadanas que reclaman justicia y el recuento de las personas que fallecieron en la matanza y sigue ejerciendo un estricto control cuando se acerca la fecha del aniversario, y en la celebración del mismo.
Tras años reclamando una respuesta del Gobierno, el padre de un joven que falleció en Tiananmen se suicidó hace una semana para protestar contra el silencio oficial. Según difundieron las Madres de Tiananmen, Ya Weilin, de 73 años, fue hallado con una nota en la que explicaba las causas de la muerte de su hijo.
Según denuncian grupos de derechos humanos, con el paso de los años y en paralelo al ascenso económico del país asiático, China ha ido aumentado las medidas de control y la censura sobre la matanza de Tiananmen en todos los medios de comunicación impresos y en Internet, aunque predicen que el bloqueo del régimen comunista cada vez tendrá menos éxito ante el "mundo interconectado" en el que vivimos y "la explosión de las nuevas redes sociales", si bien estas continúan o prohibidas o muy controladas en China.
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Por otro lado, la agrupación Madres de Tiananmen, que reúne a 127 familiares de víctimas de la matanza, ha instado al Gobierno chino a que acometa las "reformas políticas" que necesita el país.
"Esperamos sinceramente que los nuevos líderes chinos lo consideren una prioridad (las reformas políticas) y cumplan sus promesas con el pueblo para evitar una escalada de disturbios", aseguró el grupo en una carta abierta dirigida al régimen comunista, publicada este lunes (4/06) por el diario "Want China Times", con base en Taiwán.
En la misiva, las Madres de Tiananmen hacen referencia a las declaraciones que hizo el primer ministro chino, Wen Jiabao, en su comparecencia pública en marzo, antes de que deje el cargo el próximo año, en las que advirtió de "otra Revolución cultural" si China no acomete reformas. Visto lo visto en la Primavera Árabe y en manifestaciones sociales como las del 15M español, Occupy Wall Street en USA, o las manifestaciones estudiantiles en el Reino Unido, Francia y Chile, por citar algunos, no quedan dudas que las redes sociales son la herramienta de convocatoria a manifestaciones del momento y por lo tanto, un potencial peligro desestabilizador.
Frente a ello, el colectivo reclama al Ejecutivo chino que "deje de hablar" y lleve a cabo los necesarios cambios políticos, pero también, económicos y sociales. El silencio parece ser una constante en la política china.
No obstante, las Madres de Tiananmen destacan que, con el actual sistema de Gobierno de China, pocos funcionarios tienen interés en realizar cambios una vez que alcanzan puestos con un determinado poder.
Con el fin de que no armen demasiado revuelo, la Policía mantiene vigilados estos días a los disidentes y a las “Madres de Tiananmen”, en su mayoría inofensivas jubiladas de avanzada edad que perdieron a sus hijos en la plaza. “El Gobierno quiere que nos olvidemos, nos cansemos al hacernos mayores o nos muramos, pero eso no va a ocurrir porque, por amor y honor a nuestros seres queridos, tenemos que resistir hasta que obtengamos justicia por mucho que nos persigan y acosen”», promete Zhang Xianling, quien perdió a uno de sus hijos, de 19 años.
"A pesar de que Wen sabe que es la reforma política es una necesidad, él sólo puede decirlo pero no llevarlo a cabo porque no puede luchar contra todo el sistema él sólo", señalan, si bien aseguran que seguirán presionando hasta que las reformas políticas sean una realidad.
Efectivamente, el poder reside en el Politburo chino. Así lo reflejaba hoy El País: "Condenado posteriormente a 16 años de cárcel por corrupción, Chen Xitong lamenta la masacre y asegura que se pudo haber evitado, lo que supone la primera disculpa de un antiguo alto cargo. “Le pregunté cómo se sentía por la muerte de tantos civiles inocentes, y dijo que lo lamentaba mucho”, anunció a la agencia AP el autor del libro, Yao Jianfu, quien pudo entrevistar a Chen Xitong cuando éste salió de prisión para ser tratado en un hospital del cáncer que padece.
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En dicho libro, demasiado sensible para ser editado en la China continental, Chen Xitong recuerda que, a tenor de una investigación del vicealcalde He Luli, unas 200 personas murieron cuando los tanques del Ejército desalojaron a tiros la plaza y persiguieron a los manifestantes por las avenidas colindantes, donde cayeron la mayoría de las víctimas. Pero, a juicio de un informe de la Cruz Roja de aquella época, se contabilizaron al menos 727 muertos, ya que la ciudad se convirtió en un auténtico campo de batalla en el que los habitantes de Beijing montaron barricadas y se enfrentaron a los militares.
Además de pedir una investigación sobre la matanza, un asunto considerado tabú en China, el exalcalde descarga su responsabilidad sobre la ley marcial y la represión de las protestas en el entonces secretario del Partido Comunista en Beijing, Li Ximing, fallecido en 2008. El famoso libro “Los papeles de Tiananmen”, que detalla las deliberaciones de la cúpula del régimen y el rechazo a una intervención armada del luego depuesto secretario general del Partido, Zhao Ziyang, achaca a Li Ximing y Chen Xitong un informe que culpó a los manifestantes de “contrarrevolucionarios” y cerró toda vía al diálogo. Pero éste insiste en que “fue redactado por el Comité Central del Partido y yo no podía no leerlo”.
Más de 2 décadas después, se calcula que aún quedan en prisión una veintena de manifestantes, condenados por "vandalismo". Uno de ellos, un antiguo vendedor ambulante llamado Li Yujun, fue liberado a principios de mayo a los 45 años tras pasarse media vida entre rejas. A pesar de volver a la libertad, será vigilado por la Policía durante los próximos 8 años y no podrá expresar sus opiniones en internet ni conceder entrevistas. Como la pena de la maestra de música Zhang Xianling, el suicidio del jubilado Ya Weilin o los remordimientos el exalcalde Chen Xitong, es otra de las muchas cicatrices de Tiananmen que aún siguen abiertas en China".
Pero no todo es internet. Las autoridades chinas detuvieron a cientos de militantes en ocasión del 23º aniversario de la represión del movimiento democrático de la plaza Tiananmen de 1989 y rechazaron tajantemente el lunes un llamamiento estadounidense a liberar a las personas encarceladas desde esa época.
El llamado lanzado ayer domingo (3/06) por el Departamento de Estado norteamericano constituye una injerencia en los "asuntos internos de China" y "son acusaciones sin fundamento contra el gobierno chino", declaró Liu Weimin, portavoz de la cancillería china.
"China expresa su "gran descontento y su firme oposición", agregó Liu en una rueda de prensa.
Unas 10 personas siguen encarceladas por su implicación en las manifestaciones de la "segunda primavera de Beijing", por las cuales más de 1.600 chinos fueron condenados a penas de prisión, según la fundación Duihua (Diálogo), con sede en USA.
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A pesar de la vigilancia policial, más de 80 militantes de derechos civiles se reunieron en una plaza de Beijing con carteles y gritaron consignas pidiendo la rehabilitación del movimiento de 1989.
Las fotos colgadas en internet de ese mitin muestran a manifestantes que agitaban grandes carteles en los cuales se podía leer: "Recuerden nuestro combate por la democracia, la libertad y los derechos, así como a los héroes que tuvieron un destino trágico".
La única conmemoración autorizada en territorio chino tendrá lugar hoy al anochecer en Hong Kong, el territorio británico devuelto a China en 1997, que goza de un estatuto especial que garantiza la libertad de expresión y de manifestación.
Los organizadores anunciaron que esperan reunir a unas 150.000 personas en una vigilia con velas en memoria de las víctimas.







