ESTRENO ESTE 31/5

La cumbia de los putos peronistas

El documental de Rodolfo Cesatti que se estrena este jueves indaga sobre la historia de una organización homosexual, militante del peronismo, nacida en el conurbano bonaerense. Críticas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). 'Putos Peronistas-Cumbia de un sentimiento' es el documental del realizador Rodolfo Cesatti ('Jurúa, el hombre de hierro', 2011) que indaga sobre una agrupación política que sufre "una doble marginación": es homosexual y pobre. 

La organización, de alcance nacional, nace en el conurbano bonaerense bajo el nombre 'Putos Peronistas La Matanza, Presente' y aparece como una hija pródiga del Frente de Liberación Homosexual creado durante la década del 70. 
 
Estos putos peronistas "viven fuera de la frontera gay friendly que marca la General Paz", señala la promoción del film que se estrena este jueves (31/5).
 
"Son sobrevivientes del conurbano bonaerense donde el gay es marginado y no tiene acceso a la salud, la educación ni el trabajo. Pero desde ese conurbano profundo se lanzan a la arena política apropiándose de la palabra Puto para vaciarla del sentido ofensivo y llenarla de sentido político, transgrediendo todas las normas de lo políticamente correcto y rompiendo su estigma para comenzar a ser como los descamisados del 45´ protagonistas de la Historia", agrega.
 
Según se explicita, el documental vive con los militantes de Putos Peronistas los acontecimiento políticos más trascendentes de los últimos años acompañándolos en su trayecto por los lugares más insólitos, desde “paradas” de ruta, hasta boliches de todo tipo, su difícil inserción en el movimiento peronista y su crecimiento detrás de la convicción de que el peronismo es el único movimiento capaz concretar la utopía para  “Que reine en el pueblo el amor y la igualdad”
 
"Cuando conocí a los Putos Peronistas supe inmediatamente que ellos representaban el estado más puro de esa mística. Corría 2007 y aquellos primeros Putos Peronistas comenzaban a constituirse, recordé a Paco Jamandreu, homosexual y hombre de confianza de Eva Perón diciéndole "Ser puto, ser pobre y ser Eva Perón en este país del demonio son la misma cosa" y supe que había allí un un relato necesario", comenta el director, Rodolfo Cessati. 
 

 
Algunas críticas:
 
 
"Un acierto de este documental, no el único: su tono de-senfadado. Su opción por la vindicación celebratoria antes que por el análisis solemne. Los protagonistas de Putos peronistas -retratados visceralmente, en crudo, sin voces en off ni tediosas cabezas parlantes- no sólo logran resignificar insultos, como el que le da nombre a la película: también reflexionan -con humor irónico- sobre la múltiple discriminación y actúan sobre la realidad. Militan. “Ser puto es ser de izquierda”, dice uno. “No olvidemos la frase de Pedro Lemebel: lo maricón no quita lo fascista”, responde otro.
 
[...]
 
La primera parte se centra en las suburbanas reuniones de Putos Peronistas. Alguien pregunta si el grupo no estará tomando una estética capusottiana . Todos ríen y aluden a la triple marginación: por la elección sexual y por ser pobres y peronistas. “En Capital te miran peor si decís que sos peronista que si explicás que sos gay”. Por las dudas, Putos...empieza con la advertencia: “Esta película contiene escenas de peronismo explícito”.
 
En el último tramo, cuando el filme se centra en la presencia de la agrupación en actos kirchneristas, las peculiaridades de los personajes de diluyen un poco. Pero el resultado general es bueno: las sensación que queda es de catarsis, de justicia, de cambio de época". 
 
 
 
"Putos Peronistas, cumbia del sentimiento es un documental periodístico pero también de observación. Es decir que se nutre de testimonios de quienes son sus protagonistas en el clásico formato de la entrevista pero también los observa en su vida diaria y militante dentro de la organización con la que luchan por sus derechos. Si hay una frase que define la conjunción entre la lucha militante y búsqueda estética del film es la que un momento dice uno de los protagonistas: “Ser gay es de Palermo, el puto es de La Matanza y peronista”. Qué más decir para puntualizar una lucha marginal que a partir de leyes como el matrimonio igualitario y la ley de género hizo visible lo que antes era invisible y que el documental refleja dentro de un tono desprolijo y sucio que se corre de la estilización banal y lo “cool”.
 
Como su título lo indica se trata de "putos" y" peronistas" por eso también es un recorrido por los últimos años del gobierno de los Kirchner, sobre todo en las políticas inclusivas. Hay una línea ideológica bien marcada que no sólo está reflejada en lo político sino también en lo cinematográfico a la hora de qué subrayar y qué no. Tal vez con situaciones innecesarias como la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y algunos testimonios que no aportan demasiado y quedan descontextualizados dentro de la idea central.
 
Rodolfo Cesatti logra con maestría un documental homogéneo en el que se combina la política, la antropología y la sociología para lograr una tesis sobre la militancia desde la diversidad de poder elegir ser lo que queremos ser".
 
 
 
"La mirada atenta de Cesatti rescata la actividad y el compromiso partidarios en la lucha por la defensa de la diversidad sexual. El lenguaje es revelador en este sentido: por ejemplo en el cantito que diferencia entre los adjetivos “puto” y “gay” (el primero identifica al peronista; el segundo al gorila) o cuando un militante señala la importancia de resignificar los insultos “puto”, “torta”, “traba”, “maricón” (estrategia oficialista, opinarán algunos lectores).
 
El documental desarticula prejuicios. Por un lado, desmiente la pretendida condición apolítica de la lucha LGBT: al principio de la película alguien recuerda la existencia de homosexuales “fachos” y más adelante, en una marcha de orgullo gay, las cámaras registran la aclaración “acá venimos sin pancartas (…) sólo para festejar” ante la llegada de los Putos Peronistas con sus emblemas, leyendas y marchas justicialistas.
 
Por otro lado, Cesatti desbarata los estereotipos que los medios -y sobre todo la televisión- suelen difundir sobre quienes desacatan la heteronorma. Otra vez, la militancia aparece como elemento clave en la recuperación de la dignidad y en la reparación del daño que causa la estigmatización.
 
Este tributo al activismo político excede los límites de la agrupación y alcanza al kirchnerismo. De ahí las escenas filmadas en Plaza de Mayo cuando parte de la ciudadanía celebró la Ley de Medios (así como la mencionada Ley de Matrimonio Igualitario) y lloró la muerte de Néstor Kirchner.
 
Sin dudas, Putos Peronistas es un documental hecho con sensibilidad social y pasión política. Desde ya, no es apta para los convencidos de que las tres P (no olvidemos el adjetivo “pobres”) sintetizan todos los males de nuestro país".
 

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