FUNDADOR DEL GRUPO CARTA 77

Muere Havel, líder de la "revolución de terciopelo"

Vaclav Havel, disidente y dramaturgo checo, encarcelado por los comunistas y luego líder de la pacífica "revolución de terciopelo" en 1989, y más tarde Presidente de la República Checa, falleció a los 75 años.

Vaclav Havel, antiguo fumador compulsivo que sobrevivió a varias operaciones de cáncer de pulmón y por un intestino abierto a finales de la década de 1990 que lo dejaron en un estado frágil el resto de su vida, murió después de una prolongada enfermedad. 
 
"Hoy Vaclav Havel nos ha dejado", dijo su secretaria Sabina Tancevova en un comunicado.
 
Havel nació en una familia acomodada de Praga, propietaria de un estudio cinematográfico y otras empresas. Tras la instauración de un gobierno comunista en Checoslovaquia en 1948, el origen burgués de la familia de Hável impidió que éste pudiera seguir cursos universitarios tras terminar su educación escolar en 1951.
 
Hável trabajó entonces como asistente en un laboratorio de química hasta que logró establecerse como dramaturgo a fines de la década de 1950, tras estudiar literatura por correspondencia. Alcanzó fama como autor poético con obras como Zahradni slavnost (La fiesta, 1963) y Vyrozumeni (El memorándum, 1965). Perteneció al grupo de escritores en el entorno de la revista Tvar.
 
Durante la Primavera de Praga de 1968, Hável ya tenía establecida su fama como autor teatral y participó en programas de radiodifusión apoyando las reformas políticas postuladas por Alexander Dubcek. Rechazó la consecuente invasión soviética a Checoslovaquia, lo que le costó la prohibición de sus obras. 
 
Fue hostigado y encarcelado por su defensa de los derechos humanos a lo largo de la década de 1970, escribiendo manifiestos públicos en contra de la censura previa y reclamando la "discusión abierta" de los problemas económicos y políticas, que, según Hável, el régimen comunista negaba u ocultaba.
 
Hável fue uno de los fundadores del movimiento Carta 77, por lo cual fue acusado de sedición y condenado a prisión en 1979. Tras su liberación en 1984 Hável continuó dedicado a las actividades políticas y su prestigio causó que en 1989 fuese elegido líder del grupo opositor Foro Cívico, alentado por la perestroika ya establecida en la Unión Soviética.
 
Tras la caída del régimen comunista durante la Revolución de Terciopelo, en setiembre de 1989, Hável fue elegido presidente de la República (diciembre de 1989), cargo que le fue confirmado tras las elecciones de 1990.
 
"La verdad y el amor superarán las mentiras y el odio", decía el eslogan que los checos recuerdan de los días de la "revolución de terciopelo".
 
En 1992, se iniciaron las negociaciones entre checos y eslovacos, con el objetivo de crear 2 países: la República Checa y Eslovaquia. Havel dimitió oficialmente como presidente de Checoslovaquia el 20 de julio de 1992. El 1 de enero de 1993 se hizo efectiva la partición de la antigua Checoslovaquia en las nuevas repúblicas aunque Hável trató de mantener algún grado de unión política entre checos y eslovacos sin que éstos necesitasen procalamar su soberanía plena.
 
En enero de 1993, fue elegido presidente de la nueva República Checa y apoyó insistentemente su inclusión en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), requiriendo que la República Checa se integrase algún día en la Unión Europea.
 
Diagnosticado de cáncer al pulmón en 1996 por su hábito de fumar, Hável postuló a la reelección en 1998 y venció en los comicios. Tras agravarse su salud por una ruptura de colon, abandonó el cargo presidencial en febrero del 2003, siendo sucedido por su rival político Václav Klaus. 
 
Tras el fin de su carrera política, Hável volvió a su actividad de dramaturgo y conferencista.
 
El ministro de Asuntos Exteriores de Suecia y ex primer ministro, Carl Bildt, dijo en Twitter: "Vaclav Havel fue uno de los grandes europeos de nuestra era. Su voz de libertad allanó el camino para una Europa libre y unida".
 
Hável, quien llevó al ex presidente Bill Clinton a un club de jazz en la capital checa y era amigo del Dalai Lama y de Mick Jagger, alcanzó la fama cuando, apenas un año después de completar su última condena en prisión, encabezó una pacífica revuelta que terminó con el régimen apoyado por la Unión Soviética en 1989.
 
"Estoy extremadamente conmovido", dijo un emotivo 1er. ministro checo, Petr Necas, a la televisión de su país cuando se enteró de la noticia del fallecimiento de Havel.
 
"Fue el símbolo y el rostro de nuestra república, y es una de las figuras más prominentes de la política al comienzo de este país. Su fallecimiento supone una pérdida enorme. Él aún tenía mucho que decir en la vida política y social", expresó.